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Sandoval de la Reina y sus fundadores. La familia de los Sandovales.

Capítulo III: Historia del lugar de Sandoval de la Reina

En este capítulo, tras las consideraciones de los primeros párrafos:

Donación de la casa palacio y de la iglesia familiar.
Fundación del monasterio de las monjas.
Otras fundaciones y donaciones.

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Capítulo III
HISTORIA DEL LUGAR DE
SANDOVAL DE LA REINA

Yo escribí al principio entre qué años y qué familia fundó Sandoval y le dieron este nombre, en memoria de aquel antepasado suyo llamado Sando Cuervo, al que D. Pelayo llamó Sando Vale, al encontrarle hecho pedazos, después de ganar la batalla de Covadonga y reconocer que había sido su Salvador y el de sus compañeros.

Más tarde se le llamó y llama Sandoval de la Reina. En el pueblo se tiene la convicción de que [el apelativo] se lo incorporó la reina Urraca, que quiso con esto unir al solar de D. Gómez de Candespina el "de la Reina", que había sido su amante. Pero en escritos antiguos solo pone Sandoval, y en un documento de confirmación de monasterios e iglesias que hace el rey D. Pedro I, el año 1350, a los monjes de Aguilar de Campoo, pone Sandoval de Treviño, posiblemente porque pertenecía a este alfoz, en el que se incluían varios pueblos de la zona. Sin embargo, en el libro del Becerro de las Behetrías de Castilla, pone Sandoval solamente.

La primera vez que yo he encontrado escrito Sandoval de la Reina, ha sido el año 1602, en que un visitador diocesano, al empezar un inventario de los bienes muebles de la iglesia de Sandoval, titula "en el lugar de Sandoval de la Reina, a quince días del mes de octubre de mil seiscientos y dos", y más tarde, el año 1622, lo vuelve a poner otro visitador y sin embargo otros, entre las dos fechas anteriores, solo pusieron: "en el lugar de Sandoval". Esto da a entender, que en aquellos años y anteriormente, ya tenía el nombre completo de ahora mismo, pero no siempre ni todos lo ponían.

Al hacer el catastro, llamado de la Ensenada, el año 1752, la primera pregunta que hace el Delegado Real a los vecinos de Sandoval de la Reina es: "¿Cómo se llama el lugar?" y ellos responden "Que se llama Sandoval de la Reina", sin que en ningún tiempo hayan oído y entendido haya tenido otro nombre o denominación.

Para los que lean este libro, y no sepan su situación, Sandoval de la Reina está situado al noroeste [de la provincia de Burgos] y a diez kilómetros de Villadiego y cuarenta y ocho de Burgos; le atraviesa la carretera que va de Burgos a Potes.

 

Los Señores de Sandoval mandaron construir su casa palacio en el sitio que se denomina El Mirador y, más tarde, junto a la casa, mandaron construir una iglesia que titularon de San Salvador. Estos edificios les pudieron hacer los antepasados de D. Gómez González de Candespina y él mismo, o sea, "los Salvadores". La iglesia fue durante muchos años mausoleo de la familia, [ya] que muchos de ellos se mandaron enterrar allí, según escritos, hasta el año 1489.

Escribe fray Prudencio de Sandoval que en la capilla mayor de esta iglesia de San Salvador había cuatro túmulos altos de piedra muy bien labrados, que representaban gran antigüedad y tenían encima sendas tumbillas de piedra, con escudos de la banda de Sandoval, y otras insignias de cuatro barras [que] eran el escudo del apellido Gómez. Y [que] en los túmulos están labrados en relieve clérigos y religiosos, con cruces y puestos los caballeros en sus camas finándose, y hombres y mujeres mesándose los cabellos, como solían labrarse. Y en la crónica del monasterio de Aguilar dice que los sepulcros de San Salvador de Sandoval, eran de los más aventajados de España y cómo estos sepulcros les hay en Carrión y en Villasirga, [que] actualmente se llama Villalcázar de Sirga, que está entre Frómista y Carrión de los Condes, en el Camino de Santiago. Actualmente solo quedan los sepulcros de Villalcázar de Sirga, que realmente son dignos de ver y están en una iglesia, que también es digna de ver. Los sepulcros que había en la iglesia de San Salvador de Sandoval no he podido saber qué fue de ellos.

 

DONACIÓN DE LA CASA PALACIO Y LA IGLESIA FAMILIAR

D. Rodrigo Gómez de Sandoval hace donación de la casa palacio familiar a los monjes benedictinos para que hagan allí un monasterio y recen por las almas de los antepasados y descendientes de los Sandovales. Los monjes fundan el monasterio el año 1142 y el primer abad es un miembro de la familia, llamado Diego Gómez de Sandoval, aunque algunos le llamen Diego Martínez de Villamayor, que era el apellido de su madre. En el año 1181, el abad del monasterio de San Salvador de Sandoval asiste a un capítulo de monjes del Císter en el monasterio de las Huelgas de Burgos y hoy día en el museo del monasterio de las Huelgas, hay un mapa con la situación de los monasterios antiguos y entre ellos viene el de Sandoval de la Reina.

Años más tarde, en el monasterio de Sandoval, se establecieron los premostratenses. Uno de los fundadores de los Premonstratenses en España, fue D. Domingo Gómez de Sandoval, aunque algunos le llamen de Candespina. Ya he dicho, que este era hijo de D. Gómez González de Candespina y hermano de D. Rodrigo y D. Diego Gómez de Sandoval. Este D. Domingo fue a estudiar a la Universidad de París con su primo D. Sancho Ansúrez el año 1126. Allí hicieron amistad con los monjes premostratenses y a tanto llegó su amistad, que los dos se hicieron monjes y vinieron a fundar a España. D. Domingo fundó el monasterio de la Vid, cerca de donde está actualmente y más tarde el emperador D. Alfonso VII le dio el terreno, para hacer el que hay actualmente, y son los Agustinos sus moradores. Su primo, D. Sancho Ansúrez, fundó otro monasterio en Retuerta, cerca de Valladolid en terreno propiedad de su madre.

El monasterio de San Salvador de Sandoval tenía más de un claustro, escribe el monje anónimo, [y relata] que los Sandovales estaban enterrados en la iglesia y claustros y en los años [en] que D. Francisco Gómez de Sandoval, Duque de Lerma, era privado del rey D. Felipe III, todavía había monjes en él porque, escribe el mismo monje, el Duque de Lerma acompañó al rey y a los príncipes a Sandoval, para que conocieran el solar de la familia del conde y [que] él mismo explicó al rey y príncipes en el monasterio y delante de los monjes lo que sabía de sus antepasados y quiénes habían sido.

El año 1672, fue el arzobispo de Burgos a Sandoval a hacer una visita pastoral y en el libro de visitas de la iglesia parroquial, dejó escrito, que la iglesia de San Salvador de Sandoval, "que fue priorato del monasterio de Aguilar, está muy maltratada y parte del tejado se ha hundido" y manda que la arreglen antes de cuatro meses y la limpien y, puesto que el monasterio de Aguilar tiene tierras, viñas y prados en Sandoval, que les embarguen la renta para pagar los arreglos y como está vacía, quiten la pila bautismal y la entierren. No dice nada de los sepulcros porque ya no estarían allí, quizá se los llevaron los monjes cuando abandonaron el monasterio.

En el año 1757, un vecino, cercano a esta iglesia que fue del monasterio, manda en su testamento que cuando muera le digan dos misas en dicha iglesia; se ve que casi 90 años después de arreglado el tejado, se podía decir misa en ella. Años más tarde se hace con su propiedad en concejo de la villa de Sandoval y el año 1791, contrata con unos canteros de Melgar de Fernamental, hacer un edificio de dos plantas, de 450 metros por planta, que les sirva de mesón, posada y casa para el cirujano, con la piedra de la iglesia del monasterio. El año 1752, en los libros del Catastro de la Ensenada, los monjes de Aguilar declaran poseer en Sandoval 75 fanegas de tierra, unos prados y unas viñas y cuarenta olmos y que, por todo ello, les daba el Concejo 18 fanegas de pan mediado al año, y tiene además una iglesia monasterial, que fue parroquia. Con la desamortización de Mendizábal, terminan vendidas las posesiones que tenían los monjes en Sandoval y al expulsar a los monjes del monasterio de Aguilar, se perdió, parte de la historia escrita de Sandoval que, con toda seguridad, se habrían llevado los monjes de Sandoval a Aguilar, al abandonar el monasterio.

En los años cuarenta, al cavar para hacer los cimientos de una casa en el terreno donde estuvo el monasterio, encontraron parte de los restos de un cadáver y una espada, pero, para evitarse complicaciones, lo volvieron a enterrar y también una moneda antigua, pero esa, el que la encontró, no la enterró, sino que al día siguiente se la vendió a un anticuario de Herrera de Pisuerga. Y en los años setenta, al hacer sitio para poner una báscula, en el mismo terreno, salieron a la luz, según me han dicho, veintitantas tumbas muy bien preparadas con piedras, que contenían restos humanos, pero ni los que las hallaron ni las autoridades del pueblo, tuvieron consideración alguna con los restos y los tiraron a una escombrera.

 

FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE LAS MONJAS

Años más tarde de la fundación del monasterio de monjes, fundaron otro monasterio de monjas. Se sabe que estuvo situado en el término de Olmos, en el territorio de Sandoval, donde había o aún hay un pozo, llamado de las Monjas. No sé cuánto tiempo duró este monasterio. Sí que he encontrado un escrito donde dice que en la era de 1394, año 1356, las monjas de este monasterio, eran vasallas de Ruy Gutiérrez Quesada; este era hijo de Gómez Gutiérrez de Sandoval. Luego las monjas de este monasterio pasaron a formar parte del monasterio de Monjas Calatravas de Barrio san Felices de Amaya, que también fue fundado (según fray Prudencio de Sandoval), o refundado, por D. García Gutiérrez de Sandoval y Dña. María Suárez, su esposa. Dice el padre Flórez que le dotaron con los bienes que tenían en Santoyo de Astudillo y en Quintanilla de Riofresno, con muebles y trescientos maravedís de oro, el año 1219, y el año siguiente ya había monjas. Siglos más tarde, estas monjas dejaron el monasterio de Barrio San Felices y se trasladaron a Burgos, donde han cambiado, por lo menos dos veces, de monasterio y hoy día están en Villímar.

En el libro del Catastro de la Ensenada, estas monjas declaran tener, en Sandoval de la Reina, 65 fanegas de tierra y dos prados y las lleva el concejo del pueblo, pagándolas de renta cada año 26 fanegas de pan mediado de trigo y cebada; además, las paga el concejo, por derecho que llaman de lechas, 33 fanegas y 4 celemines de grano cada año, que importan 366 reales y 23 maravedís de vellón.

No he encontrado un impuesto antiguo que se le diera el nombre de lechas, y es muy probable que fuera un impuesto de fechas, que era un impuesto de riego, y en Sandoval antiguamente regaban algunos campos con agua del río Odra. Al principio este impuesto, lo cobrarían los Señores de Sandoval y después se lo cedieron a estas monjas, el cual se dejó de pagar casi al final del siglo pasado con motivo de la desamortización y también las vendieron las tierras y prados que tenían allí.

 

OTRAS FUNDACIONES Y DONACIONES

Escribe Fray Prudencio de Sandoval en la genealogía de los Sandovales:

"Tiene el monasterio de Aguilar una carta de merced que le hizo Gutiérrez Ruy de Sandoval, año 1190, de 18 cargas de pan de renta, fundadas sobre unas heredades de Sandoval y, por otra parte, nueve cargas de renta perpetua sobre la misma Villa de Sandoval, situadas para que en la Iglesia de San Salvador de Sandoval, se les hiciesen memorias perpetuas a los de su familia allí sepultados.

También dotaron el monasterio de Santa Eufemia de Cozollos de monjas de la Orden de Santiago, que se trasladó a Toledo, y otro fundado por sus antepasados en Eualcazar, (hoy se llaman Los Valcárceres) de monjas de San Benito, a dos leguas de Sandoval, y que se ha trasladado a Palacios de Venayel (hoy se llama Palacios de Benaver).

También contribuyeron a fundar otros como el de Villamayor de Treviño, de monjes Premonstratenses, que fundaron con sus familiares los Gutiérrez de Padilla.

El año 1297, Sancha González de Sandoval, monja en San Felices de Amaya, con licencia de Dña. Elvira, su abadesa, y de D. Gutiérrez, abad de Castrojeriz, dona al monasterio de Villamayor de Treviño y a su abad Esteban, cuanto tenía en Villahizán de Treviño, con solares, eras y molinos, porque el monasterio le dé mientras viva 80 fanegas de pan mediado. El Cartulario del Monasterio de San Cristóbal de lbeas dice que, el año 1230, Miguel, presbítero en Villasandino, y su hermano, Pedro González, cambian con Rodrigo Abad de San Cristóbal de Ibeas, una tierra en Villapedro a cambio de una tierra en la Vega de Suso y otra en Villapedro, y dice: Miguel Presbítero y Pedro González, eran hijos de Gutiérrez Díaz de Sandoval y, en el año 1277, unos caballeros, Señores de Sandoval, llamados Gonzalo Gómez, Gutiérrez Díaz, Diego Gómez y Elvira Gómez, a ruego de Gonzalo Gómez y García Ruiz su hermano, hijos de Ruiz González de Villamayor, dieron la iglesia de Villapedro con su sitio y heredamiento hasta el río Odra. Villapedro, estaba enfrente de Villasandino, al otro lado del río Odra y, posiblemente, fuera de los Sandovales, ya que era suya también la iglesia. Los monjes de lbeas tuvieron en Villapedro un priorato. Año 1275, los hermanos Gonzalo Gómez, Gutiérrez Díaz y Diego Gómez de Sandoval dan al monasterio de Aguilar una serie de bienes inmuebles en Valderredible, Rasgada, Bárcena de Ebro, Otero de Ebro, Hoyos de Villamoñico, Navamuel y Cubillo de Ebro para hacer una capilla y obtener un lugar para sepultura familiar. A efecto de asegurar el culto en dicha capilla y proveer los elementos necesarios litúrgicos, hicieron entrega de mil maravedís; los donantes pusieron además dos condiciones: la no enajenación de los bienes raíces fuera de la orden y el recogimiento de sus respectivas esposas en el centro Aguilarense.

El año 1276, el Abad Pedro García de Aguilar, promete no enajenar los bienes donados por aquellos. Sin embargo, el año 1310, hay una donación entre vivos: el abad de Aguilar cede a Gutiérrez Díaz y a Diego Gómez, hijos de Diego Gómez de Sandoval, la aldea de Rasgada con todas sus pertenencias, en agradecimiento por los servicios y ayudas prestadas al monasterio, con la condición de que mantengan en su fuero a sus vasallos. También hacían negocios con los monjes. Por ejemplo, el año 1190, el abad Andrés compra a Gutiérrez Díaz de Sandoval, la tercera parte que este poseía en los monasterios de Enestar del Campo y San Martín del Campo Redondo y también el palacio que fuera de su padre en Camporredondo. El año 1260, Fray Martín de Berezosa, cellerero del monasterio de Aguilar, compra a Gonzalo Gómez de Sandoval y a su esposa, Elvira Martín, unas casas en Castrojeriz, desde el camino francés hasta el mercado, con un molino que está entre el mercado y las casas de los Descalzos, por 400 maravedís.

Año 1226, el monasterio entrega vitaliciamente a Diego Gómez de Sandoval y a su mujer, Inés Álvarez, una heredad en Castrillo de Río Pisuerga, con sus pertenencias y una viña en Olmos de Río Pisuerga, por 250 maravedís, que el cenobio necesita para cancelar un préstamo que había solicitado, para pagar el servicio al rey.

Año 1311, reconocimiento por el abad Juan González, del arrendamiento vitalicio que su antecesor Gil Pérez hizo a Diego Gómez de Sandoval y a su mujer, Elvira Fernández, de la heredad que el cenobio posee en Castrillo de Río Pisuerga, por 3 000 maravedís". Esta documentación del monasterio de Aguilar está en el Archivo Histórico.

Hay otras muchas donaciones a monasterios de la familia de los Sandovales lo mismo en Atienza, que está en Guadalajara, en Toledo o en el monasterio de Liébana en Santander. Se ve que tenían posesiones en toda Castilla, que consiguieron luchando en la Reconquista.


 
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CIRILO GARCÍA PÉREZ

SANDOVAL
DE LA REINA
Y SUS FUNDADORES
LA FAMILIA DE LOS SANDOVALES

ISBN. 84-607-0998-1
Depósito legal BU - 353 - 2000
Imprime: Artecolor Impresores – Burgos