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 Agreste y sencilla...     (poesía a Sandoval de la Reina) 

Es una poesía creada por Oscar Sandoval Martínez, de Argentina, y dedicada a Sandoval de la Reina.

Fue publicada el 28 de octubre de 2017 en la página de FaceBook de Sandoval.

La recogemos en nuestro sitio con todo el agradecimiento al sentimiento que por el pueblo de su apellido, nuestro pueblo, expresa en ella el autor.

También en esta página, Oscar trata, con un toque poético, las biografías de su abuelo y de su padre.

Para ver más de la obra de Oscar: animamediatica.it
 

 

La imagen superior es copia de pantalla de la original.
Vaya a continuación en texto:

Agreste y sencilla

Agreste y sencilla
Sandoval de la Reina
Consagrada.
El Odra toca la orilla
sandovalesa maravilla.
Burgos es madre
de este pueblo, su historia, su belleza.
Tonadas brindan sus voces,
sonoras letras sus rezos.
Agreste y hermosa
feliz pronuncio su nombre:
Sandoval de la Reina,
madre y niño de los Montes de Cervera.
Viento hermano de las crestas
alcánzame tu instrumento
para tañer tonadillas:
Las manos de trabajo niño mío
Saben a fruta, a tierra fresca y a semilla.
La lluvia glorifica los trigales,
la siega y la vendimia campesina.
Sobre la mesa el pan está dispuesto;
desde el racimo surgen sus taninos
y suelta en la copa su aromar de vinos.
Toda la población celebra en ronda
cuando la mesa está ataviada
de festejo.
El Odra reverdece la cosecha
rompe a su paso milenarias piedras.
Es un heraldo que a la virgen rinde honores
y es león que ruge en castellana tierra.

 

Saludos desde Argentina.
Oscar Sandoval Martínez, 2017

 

Algo sobre Oscar Sandoval Martínez

En Buenos Aires soy actor del Teatro El Convento. Con mi amiga poeta Inés Beatriz Glerean en enero de 2013 fundamos, en Roma, el Café Literario La Torre de las Palabras. Realizamos encuentros de poetas y círculos literarios.

Aquí te envío la fotografía [el sitio de Sandoval de la Reina pidió a Oscar una fotografía suya para acompañar a la poesía]. Esto fue la presentación de mi libro Irena Dodal Mujer y Artista, dedicado a la primera mujer directora de cine en Argentina y en toda Latinoamérica. Libro que presenté, además, en República Checa, Italia y España en algunos eventos literarios. Esta artista era de origen checo y fue mi guía en el arte.

En relación con su poesía Agreste y sencilla, dedicada a Sandoval de la Reina, Oscar nos comentó:

Viajé varias veces a España. Entre Madrid y Lalín muchas veces he viajado en Bus por Alsa. Creo haber pasado a un costado de esa pintura... nunca fui... no tenía ninguna referencia pero a lo lejos me encantaron las esquilas, la gente, su celebración por you tube. Mi bis abuelo fue un español que alguna vez volvió a sus tierras y nunca retornó a nuestro país. En cuanto al poema me pareció más oportuno como poeta que soy no escribir solo una apreciación sobre su paisaje y ese recuerdo imborrable de haber visto a la ligera la maravillosa geografía de su tierra que, por cosas de la vida lleva las mismas letras de mi apellido.

Octubre de 2017

Oscar, ha publicado este año el poemario Corral de Piedras, en tono nacional argentino y con un espacio dedicando también a los niños, estas son la portada y contraportada:

 

Todo esto a continuación lo envío con muchos ánimos de compartir con toda Sandoval de la Reina un retazo de historia, con el afán de compartir el apellido con tu pueblo maravilloso.

Estas son fotos de mi abuelo Merenciano Sandoval y de mi padre Ceferino Sandoval.

El padre de mi abuelo es el que regresó en alguna oportunidad a España y no pudo volver nunca más a la Argentina. Mi abuelo había nacido el 12 de octubre de 1877, así que mi bis abuelo había llegado desde España a la provincia de Corrientes alrededor de 1850. Una historia de vida hispano-argentina. De mi bis abuelo solo tengo esas memorias que agregué ya que cuando volvió a España mi padre tenía alrededor de cinco años.

    

 

Mi papá, Ceferino, había nacido el 26 de agosto de 1915, es por ello el título Serenata en Agosto. Porque son textos dedicados a él, a mi viejo... como decimos en Argentina. Falleció a los 90 años y en el año 2005. Cuando éramos niños, mi bis abuelo sería "vasco", decía él. Fijate que Merenciano, mi abuelo, tenía esa estampa particular de origen tal vez celta que forma parte de España. Mi abuelo era rubio de ojos azules y mi papá también lo era...

Por lo que recuerdo... mi bis abuelo le pidió a mi bis abuela Bernarda de Sandoval, que lo acompañara a España pero ella se quedó en la Provincia de Corrientes. No quiso ir. Ahí fue que mi bis abuelo... después, jamás regresó a Argentina.

Cuando Ceferino contaba con cinco años, llegó a conocer a su abuelo paterno. Nunca recordó su nombre. Una vez lo vió acomodando aparejos en una volanta que después entre zarandeos y resonancias de cencerros, lo acarrearían hasta el caserío de Curuzú Cuatiá, desde allí hasta un tren. Este español de gran esbeltez, engalanado con bombachas blancas de gaucho, con un cinto adornado con monedas de plata en la cintura, luciendo una boina vasca en su cabeza, y pañuelo al cuello, quizá pasaría con aquel tren por el costado de la que fuera su propia finca. Su destino era el ancladero de Buenos Aires. Esa fue la última imagen que Ceferino tuvo de aquel hombre. Supo luego que su abuelo había elegido repatriarse a su estancia española dejando esta tierra argentina. Seguramente, el hombre volvió a sus viejos apegos dejando su simiente en estas heredades tan apartadas. Algún buque navegó las admirables aguas del Atlántico, dejó atrás una huella de vida, y finalmente aquél vapor lo restituyó al puerto de Cádiz o, probablemente a las pintorescas riberas de Vigo en la Provincia de Galicia. "En diciembre del año 2008, después de haber visitado España en distintas oportunidades, he viajado desde el pueblo de Lalín, pasando por Santiago de Compostela, llegando hasta A Coruña. He visto esas colinas verdes entre el grisáceo de sus piedras. Me han extasiado sus pinares, sus picos, sus prodigios. Mis ojos no han ahorrado distancia en recorrerla, pensando en aquél hombre quien nos legó su vida".

"Conjeturo un navío en altamar. Abalanzándose resuelto en el océano. Vigilado por constelaciones centelleantes y por soles ardientes. Sus velas arriadas y el cordaje asegurando bártulos y aparejos. Me asomo curiosamente y casi presumo distinguir unos cientos de compatriotas taciturnos. Imagino un mascarón de proa escoltado por gaviotas transatlánticas acortando distancias. Resistiendo vientos y mareas. Rompiendo burbujeos en su viaje. Dejando estelas irrepetibles de espumas y abriéndose paso entre las crestas impetuosas".

Me he deslumbrado sintiéndome inmerso en la omnipotente armonía del paisaje. Empapado en la acuarela de sus tintas que tiñen e incendian resplandores de luces entre las sombras de sus arboladas. Me he sentido hechizado observando como si estuviera ante un cuadro, que asemeja un lienzo esmeralda donde en todo momento equilibra sonidos, arrullos, estruendos que se atenúan y eternizan cuando rozan la arena. El bravío mar susurra y brama cuando furioso arremete sus ondas contra las peñas y las playas. En A Coruña, las riberas del Riazor, me han embargado los sentidos. Pero solo con un pensamiento figurado. Llegar hasta el mismo litoral donde fondeara el barco del abuelo quien no volvió jamás a nuestra Reina del Plata. Que regresó al mismo embarcadero que lo había visto partir. Retornó a sus comarcas, como otros españoles que renunciaran de este hermoso país que por un breve tiempo los cobijara.

Oscar nos envía una obra, dedicada a su padre, Ceferino, que titula «Serenata en Agosto», escrita entre 2008 y 2009, autorizando su publicación en esta sitio.

Es un documento de 29 páginas del que incluimos a continuación la introducción completa, el inicio del segundo capítulo y luego la totalidad del texto en documento pdf descargable.

Contiene algunas de fotos históricas, y tiene los siguientes capítulos:

■ Introducción
■ Curuzú Cuatiá (Cruz de Papel)
■ Bernarda en el 1800
■ Nacimiento de Ceferino
■ La Chacra
■ La niñez
■ Buenos Aires
■ La barbarie
■ La lucha
■ A la comisaría
■ Las arreadas
■ Aprendiendo a leer

Serenata en Agosto

Dedicado a Don Ceferino Sandoval, nacido en Curuzú Cuatiá

Introducción

          Probablemente algunos no calcen muchos puntos acerca de las tonalidades y atributos de la geografía correntina. Sin embargo el labrador local conoce de buena tinta en qué períodos habrá de sembrar en almácigos húmedos, mullidos y fértiles: consecutivamente, al concluir su trabajo en cada cosecha el agricultor transmuta el panorama.
En este espacio las brasitas carmesíes sobrevuelan los maizales  misteriosos en el intervalo de la siesta. Trasponen los charcos, lagunitas y riachos que colman de frescura los parajes. Agasajan los labrantíos y las huertas donde pululan minúsculos insectos. Sobre el verde esplendoroso y exuberante se arrebujan aves y animales de toda especie. Justo en la franja de ese horizonte,  perpetuamente las reses pacen rumiando mansas en el sin fin de una translúcida intemperie.

Posiblemente alguien asombrado reflexione acerca de lo descriptivo de este escrito. Asumo una abstracción en cualidad de respuesta y expreso: “cuando un hombre no tiene otra fortuna más que sus tierras, sus experiencias, sus valoraciones, sus artículos; y las disfruta en un acto amoroso de regocijo ante la vida y la naturaleza ¿cómo no va a describir desenfrenadamente su suelo venerado? Cómo alcanzará el interés de sus semejantes hasta conseguir trasladarles con vocablos y estilo: el sabor del bollo recientemente horneado; la complacencia aterciopelada y los taninos marcantes del vino que prodiga en los paisanos alegres sacudidas picarescas después de ser bebido.
Cómo describir los aromas, las esencias inefables que la primavera  propaga escandalosamente sobre estos dominios; cuando solidaria esparce primores que seducen los sentidos; el tacto, el habla, el olfato, el oído, el gusto y la vista. Si no fuera por cada uno de estos milagros que el hombre ostenta, verdaderamente sería peliagudo compartirlo”.

Curuzú Cuatiá
(Cruz de Papel)

Cómo describir los aromas, las esencias inefables que la primavera  propaga escandalosamente sobre estos dominios; cuando solidaria esparce primores que seducen los sentidos; el tacto, el habla, el olfato, el oído, el gusto y la vista. Si no fuera por cada uno de estos milagros que el hombre ostenta, verdaderamente sería peliagudo compartirlo”. Sobre seguro resultaría imperioso reseñar con pormenores el galopar de las tropillas. Los amaneceres hendiendo la perspectiva “curuzú cuateña”.  Desde el mediodía hasta el crepúsculo ...

...

Oscar Sandoval Martínez - Escrito entre los años 2008-2009

Confío este texto para su difusión y le agradezco infinitamente por valorar mis escritos al señor Rafael Alonso de Motta. Con mucho respeto a todo el pueblo de Sandoval de la Reina, Comunidad de Castilla y León, Provincia de Burgos. España. En memoria de mi bis abuelo, mi abuelo y de mi padre

... ver el texto completo en formato pdf

 

 

página creada el 28/10/2017
actualizada el 03/11/2017