Pinceladas históricas de Guadilla de Villamar

 

Nº 10 - Las cartillas de racionamiento de alimentos y tabacos

 

Las Cartillas de Racionamiento
de
Alimentos y Tabacos

 

 

Para empezar

La primera vez que se implanta el racionamiento en España lo establece el autodenominado Gobierno de la Victoria, presidido por el socialista Francisco Largo Caballero, mediate un decreto de 5 de marzo de 1937, publicado en la Gaceta de la República el 7 de marzo de 1937.

Dicho decreto dicta en su artículo 1º: "Se crea en todos los Municipios de la España leal la tarjeta de racionamiento familiar".

Como se puede ver, el racionamiento del 37 no fue para toda España, sólo para «la leal».

No solamente España tuvo que recurrir a la implantación del racionamiento. Por el listado siguiente vemos que tanto en Europa como en Estados Unidos y Canadá se tuvo que recurrir a este sistema. Tanto la Guerra Civil española como la 2ª Guerra Mundial dejaron una sociedad empobrecida que nos llevó a estos racionamientos.

 APLICACIÓN DEL RACIONAMIENTO EN EUROPA Y NORTEAMÉRICA

PAÍS

AÑO INTRODUCCIÓN

AÑO DEROGACIÓN

ESPAÑA

1937

1952

ALEMANIA-RFA

1939

1950

ALEMANIA-RDA

1939

1958

IRLANDA

1939

1951

HOLANDA

1939

1952

FINLANDIA

1939

1955

FRANCIA

1940

1949

ITALIA

1940

1949

REINO UNIDO

1940

1954

BÉLGICA

1940

1949

SUIZA

1940

1948

SUECIA

1940

1951

HUNGRÍA

1940

1948

ESTADOS UNIDOS

1941

1946

CANADÁ

1942

1947

 

 

Es curioso que se necesitasen vales hasta por un par de alpargatas.

A continuación, he recopilado unas fichas, que he llamado pedagógicas, que de una manera sencilla explican lo que fue el racionamiento de la España franquista. Sacadas de internet sin ánimo de lucro. Espero os gusten.


 

"Fichas pedagógicas sobre el Racionamiento
en la España franquista"

 

 

 

El Racionamiento en Guadilla de Villamar

En nuestra zona también hubo racionamiento, pues la cuantía de algunos alimentos era escasa. Guadilla no fue castigada con bombardeos ni cualquier otro desastre de los que lleva consigo una guerra. Sin embargo, en zonas en las que las casas estaban destruidas, la gente vivía hacinada; la población obrera de las ciudades mucha sin trabajo; ancianos sin jubilaciones; población infantil abundante; enfermos sin hospitales donde poder ser atendidos…
La situación en ellas era dramática.

Por todo ello, vemos que los desastres de nuestra Guerra Civil nos llevaron a un caos de penurias económicas, sociales y alimentarias de las que se tardó muchos años en salir

La comisaría de Abastecimientos establecía las necesidades de alimentación semanal y el local comercial donde debía ser suministrada. En los pueblos de nuestra zona, por lo general, ese suministro era mensual.

Los productos que suministraba el racionamiento en Guadilla, solían ser legumbres, alubias y garbanzos, aceite, arroz, azúcar terciada (*), jabón, bacalao y, alguna vez, chocolate, café y dulce de membrillo. No se suministró carne, leche ni pan.

Azúcar terciada: también llamada moreno, negro o rubio. Es azúcar de sacarosa, de remolacha azucarera o de caña de azúcar, que tiene un color marrón característico por la presencia residual de melaza. Incluía un 3,5% de azúcar moreno claro y un 6,5% de azúcar moreno oscuro de melaza. En concreto, era azúcar sin refinar.

Una vez explicado lo que fue el racionamiento veamos la ceremonia de su aplicación y reparto en el pueblo Guadilla de Villamar.

 

Entrevista a Francisco Quintana Gutiérrez, “Paco

A Paco lo conocéis todos o casi todos. Es hermano de Encarnita. Siendo mozuelo, sus padres, Julián y Abilia, fueron unos de los repartidores de los artículos del racionamiento en el pueblo.

- Hola Paco, ¿cómo estás?

- Me encuentro bien, pero con los achaques a cuestas. Los años no perdonan.

- Eso nos pasa a todos ¿Desde dónde llegaban los alimentos del racionamiento a nuestro pueblo?

- Teníamos que ir a buscarlos a Sotresgudo con un carro, a casa de Santiago Hidalgo que los tenía en su almacén. Lo que no recuerdo es de dónde se lo enviaban a él. La carga más pesada eran dos bidones de aceite de 200 litros cada uno.

- ¿Quiénes se encargaban del reparto del racionamiento, ya en el pueblo?

- El reparto, un mes lo hacían mis padres y otro mes el Sr. Abilio y la Srª. Ángela. Las dos familias éramos los cantineros de Guadilla.

- ¿Recuerdas qué alimentos se suministraban?

- Cómo no. Jabón, arroz, garbanzos, alubias, aceite, azúcar terciado, café, bacalao, chocolate, dulce de membrillo y poco más.

- Muchas gracias Paco. Luego te pregunto sobre el racionamiento del tabaco.

- No hay de qué. Hasta luego Javi.

El día del ceremonial del reparto era muy curioso. Aquello parecía un pequeño supermercado. Las mujeres en la cola en respetuoso orden. A la llegada de su turno, pedida de alimentos, corte en la cartilla de los cupones gastados, pagos de los cupones y hasta el mes que viene.

 

El racionamiento del tabaco

«Para obtener la cartilla de racionamiento del tabaco se precisa: partida de nacimiento, cédula personal, cartilla de racionamiento alimenticio, declaración jurada que acredite su cualidad de fumador y un certificado de buena conducta. Todos estos documentos llevarán sus pólizas, firmas y sellos. El titular de la tarjeta puede escoger entre dos paquetes de picadura entrefina de 25 gramos o dos cajetillas de 20 cigarrillos».

«Solamente los varones tienen derecho a su ración de tabaco. La mujer española, "cristiana y decente" no puede fumar», decía la norma.

Entre los solicitantes de la cartilla de racionamiento de tabaco había bastantes no fumadores que utilizaban su ración para revenderla, o bien para dársela a un familiar, generalmente el padre, el abuelo o un hermano mayor, que fuera gran fumador.

 

- Hola Paco. Hablemos ahora del racionamiento del tabaco ¿Quién tenía el monopolio del tabaco en Guadilla?

- Lo tuvo durante años el Sr. Francisco Martínez Conde, bisabuelo que fue de Óscar, Moisés y Basila. Él tenía el monopolio de sellos de correos, timbres y tabacos. Cuando se hizo mayor, le cedió a mi padre dicho monopolio.

- Quieres decir que solo tu padre era el que podía vender tabaco en el pueblo.

- Efectivamente. Esta vez el tabaco venía vía Villadiego. Teníamos que ir al estanco de la villa a recogerlo. Se repartía como ya has indicado.

- Gracias Paco por todas tus informaciones. Hasta otro rato.

- Hasta luego Javi.

 

 

 

 

 

Los emblemas

Eran nuestros cromos de antaño. Por la compra alimentaria, en el racionamiento, había que comprar uno o dos emblemas, que costaban 30 céntimos de peseta cada uno. Había varias colecciones: escudos de España, trajes típicos regionales, escritores, pintores… Por delante la figura. Por detrás la explicación.

 

 

 

La finalidad de estos emblemas fue la de recoger dinero para ayuda de los servicios sociales del momento, que eran muchos. Ocurrió igual con los sellos de la Cruz Roja.

 

Para terminar

Gracias a todos los que de una manera u otra me habéis ayudado a realizar este trabajo. Es una pena contar estas miserias, pero ya no lo podemos cambiar. Por ello quiero acabar con estas dos frases.

"UN PUEBLO SIN PASADO Y SIN MEMORIA ES UN PUEBLO SIN FUTURO".
(Pedro Merino Bernardino)

"PUEBLO QUE IGNORA SU HISTORIA, PUEBLO QUE ESTÁ CONDENADO A REPETIRLA".

(Abraham Lincoln)

 

Recuerdo y despedida a Paco

- Hola Paco. No hace ni 24 horas me dijiste: hasta luego, y ya te has ido.
- ……………………………………………………….

- Tienes razón. Para ti ya no existe el tiempo ¿Cómo estás?
- ………………………………………………………..

- Me alegro de que estés y seas muy feliz. Que tu felicidad dure toda tu eternidad.
- ………………………………………………………….

- Claro que sí. Es ley de vida. Un abrazo muy grande de tu amigo y vecino, Javi

 


Javier Ortega González
Guadilla de Villamar, 15 de diciembre de 2020


 

Javier Ortega González
15 de diciembre d3 2020

 

 

 

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