Inicio
barra


facebook
La gente de Sandoval de la ReinaLo último incorporado
Escríbenos y mándamos información, saludos o imágenes. Gracias.
  

Alrededores de Sandoval de la Reina

 Villamayor de Treviño 

Tiene municipio propio (2013)

 

 


Un par de chascarrillos que se dicen en la comarca sobre Villamayor

Oídos en Sandoval de la Reina (28/12/2013):

* Sordillos, Mahallos y Villamayor formaron un concejo para matar un ratón  (informante Martín F M).

* Sordillos con Villamayor forman un concejillo de poco valor (informante A Pérez M).


 

  

Monasterio Premonstratense Masculino de San Miguel de Villamayor de Treviño

Localización: Junto a Villamayor de Treviño

Fundación: aunque ya existía como monasterio, en 1166 pasa a formar parte de la orden premostratense

Situación actual: prácticamente desaparecido

Restos conservados: La portada del compás con el escudo del monasterio, una pequeña espadaña y la cerca. En el ayuntamiento de Villahizán de Treviño  se conservan cuatro columnas que la tradición hace pertenecer al claustro del monasterio.

Cerca y espadaña al fondo (01/12/2006)

ver cimacio o pila de agua bendita encontrada en 2008 en Sandoval de la Reina

ver puente de la carretera de Sandoval de la Reina

Noticias históricas

Nuño García y Gonzalo Pérez de Padilla con sus familias dieron el 3 de mayo de 1166 al abad Domingo de La Vid el monasterio de San Miguel de Villamayor, próximo al río Odra, junto con los de San Cebrián de Padilla de Abajo, San Esteban de Valderredible, Santa Juliana de Citores, y San Pablo de Sordillos, con la condición de que el primero se constituyera en abadía. Asistieron al otorgamiento de la escritura Pedro, Obispo de Burgos y los prelados de Toledo, Sigüenza, Osma, Segovia, Palencia y Calahorra. El abad de La Vid aceptó aunque, al parecer, en principio fue sólo priorato, poniendo a Rodrigo, como primer abad de Villamayor y manteniendo la advocación de San Miguel, aun cuando ellos depositaron una imagen de Santa María en el altar mayor.

E. de Noriega en su Dissertatio apologetica adelanta a 1165 la fecha de la fundación.
Algún autor da como abad de La Vid a un tal Diego y como advocación del monasterio de San Miguel de Villamayor la de San Hilarión.

Según un documento de 1240 el monasterio tomo como patrones a Santa María, San Miguel, Santa Angustia y San Nicolás.

Como era costumbre en la Orden Premonstratense, Villamayor, fue dúplice en origen pero pronto las religiosas fueron trasladadas a San Pablo de Sordillos. Durante los primeros años de andadura se suceden donaciones y compras de terrenos y granjas como como cuando Alfonso VIII, el 13 de noviembre de 1166 les otorga la villa de Cigoreña. Fueron importantes las posesiones de la abadía así, por ejemplo, en Roda (villa concedida por Alfonso VIII en 1176 junto con su iglesia de San Juan), Santibáñez (actualmente granjas de Olmedo e Idello) y Espinosa de Cerrato, cedida en 1170 por el noble Pedro Martines de Johas. Probablemente los monasterios de Valdegrajera, San Julián y San Clemente, que el historiador Ch. L. Hugo considera filiales, fueron únicamente ermitas aisladas por religiosos de San Miguel. El 9 de enero de 1223 los herederos del monasterio de Villamayor otorgar una venta a García Fernández, mayordomo mayor de la reina Berenguela, y a su mujer, a doña Mayor, de todo cuando tenían en dicho monasterio y en sus granjas.

A finales del siglo XII y la Orden debía tener problemas por los expolios y latrocinios que padecían gran parte de sus casas. Por ello, en 1199, el Papa Inocencio III concedió privilegio a todos los abades y religiosos premonstratenses de la Circaria de España y, en especial, en favor del abad y convento de Villamayor de Treviño contra los que les robaban. Por otra parte fueron excelentes las relaciones que San Miguel mantuvo con otras fundaciones monásticas próximas a él, y buena prueba de ello son las tres donaciones de tierras y granjas que el abad y la comunidad de Treviño, según Huidobro y Serna, recibieron de las religiosas de San Felices de Burgos a finales del siglo XIII. A pesar de algún conflicto, también fueron buenas relaciones con el obispado. El 20 de noviembre de 1329 Juan, abad de Villamayor, hace promesa de sumisión y obediencia don García, Obispo de Burgos, con ocasión de su bendición abacial.

Villamayor nunca tuvo abades comendatarios que eran los que, la mayoría de las veces, habían causado la decadencia de los monasterios premonstratenses. Sin embargo, en 1443 el abad general de Prémontré encargó una comisión de religiosos franceses para visitar la Circaria y, tras inspeccionar nuestro monasterio de San Miguel, se pronunciaron en una sentencia declarando la relajación a que habían llegado sus canónigos.

E. de Noriega (Apuntamientos históricos) recoge todos los documentos que se conservaban en el archivo del monasterio, donaciones reales y particulares y otros acontecimientos curiosos como el milagro y sucesos de Santa Paulina (1612-1621), que la autora no refleja por no afectar al trabajo del libro de referencia.
 

Entre las cosas notables hay que destacar las reliquias que custodió este monasterio, tales como las de Santa Radegunda (monja norbertina de la cercana casa de San Pablo de Sordillos) y las de Santa Paulina (hija de los mártires Artemio y Cándida), a quien se dedicó un altar, por la devoción que las gentes del lugar le tenían, en el que había una escultura dorada como relicario de su cuerpo. Asimismo, aquí estuvo el sepulcro de Diego de Mendieta (?10-XI-1615), profeso y abad de esta abadía y promotor de la Reforma de la Orden en España, a quien el pueblo honró con la capilla en la que fue sepultado. En 1846 se ordena llevar a la catedral de Burgos una escultura de este monasterio de Treviño, que debía ser de gran mérito, que representaba San Miguel. Quizás sea la imagen que se veneraba la capilla de San Gregorio dicha catedral, situada al lado en el lado norte de la del condestable.

Fuente: http://www.pueblos-espana.org/castilla+y+leon/burgos/villamayor+de+trevino/Santa+Paulina/     fuente: www.mispueblos.es/fotos/foto/g/00080510.jpg

Santa Paulina - Villamayor de Treviño

 

Análisis artístico el proceso crono-constructivo

Prácticamente no sabemos nada del conjunto monástico de Villamayor de Treviño, salvo algunos datos curiosos que se conocen través de la tradición, recogida por Bernardo de León, quien hace profesar en Villamayor a Gonzalo, hijo de Alfonso VII, en 1165, cuando ni tan siquiera se había fundado el monasterio. Según él, a este acontecimiento quedó perpetuado en una lápida pues derribando una pared del monasterio se hallo escrito en una piedra de la misma pared, que habría quedado cubierta ya que aprovechando la piedra para la obra se deshiço y cubrió el letrero. Asimismo, también son escasos los datos corroborados documentalmente y que, a veces, nos aportan breves referencias de algunas partes del edificio. Así sabemos de la existencia de un altar de San Esteban por la donación que, en 1233, hacen Rui Gómez, vecino de Villamayor, su mujer y su hermana de todo cuando tenían en Bobadilla con pensión de alumbrar una lámpara al altar de San Esteban. O tenemos conocimiento de la capilla de Santa María, cuando Sancho de Tobar, guarda del rey, y su hijo Juan, el 19 de noviembre de 1399, dan al monasterio de San Miguel y a su abad, Juan, una finca y una viña al concederles la comunidad, a ellos y a todo su linaje, una sepultura en la capilla de Santa María. Sobre las dependencias monásticas la documentación no es más explícita, ya que sólo habla de la existencia de un claustro, sin otro dato más, al donar, en 1192, Rodrigo Díaz al abad Juan y al convento de Villamayor las dos callejas que avia el comprado al concexo de Villamayor por las quales entraban y salían por agua a la fuente que está junto al claustro del convento y que ahor llaman la judería. Aunque la cesión es de finales del siglo XII, probablemente la referencia al claustro, como tal, sea contemporánea al siglo XVII, fecha en que se redactó el Libro Becerro.

Leyendo minuciosamente la crónica de Bernardo de León podemos matizar algo más sobre la configuración arquitectónica de la iglesia de Villamayor. Lo primero de todo es advertir que este templo fue un verdadero panteón, tanto para los fundadores como para sus sucesores. Existían unos sepulcros en la capilla de San Miguel que es en la capilla mayor de la iglesia vieja … adonde se parece la puerta del caracol por donde bajaban estos señores. También hay sepulturas ante la puerta que oy sale al claustro y otras delante del arco que oy está allí y sale a la capilla mayor que oy es, y junto a la pila que allí estaba. Más adelante sitúa otros enterramientos en la capilla de santa maría quees aora la mayor. Por último, en la capilla de la magdalena en medio del arco hay también sepulcros, donde además del altar de la Magdalena hay otro dedicado al Salvador.

Al parecer la primitiva iglesia tenía comunicación directa con unas estancias reservadas a los fundadores desde las que llegaban a la iglesia por medio de una escalera de caracol.

A finales del siglo XVI y principios del XVII el monasterio está en una situación económica difícil puede se a edificado todo el monasterio desde sus primeros cimientos y planta primera de nuebo. Las obras del nuevo monasterio se comenzaron en 1595, conservando la iglesia románica, cuya bóveda necesitó ser consolidada entre 1729 y 1731. El maestro de cantería fue Francisco Martínez  de Balcava cuya viuda, María del Río, el 25 de junio de 1645, dio poder a su nieto Juan de la Maza Balcava, también cantero, para cobrar entre otras, la obra de la iglesia de San Miguel de Villamayor de Treviño. Salvo esta, no poseemos otras noticias documentales acerca de los trabajos del templo.

Manejando todos los datos de que disponemos podemos deducir que c. 1600, San Miguel de Villamayor de Treviño tenía una iglesia con tres ábsides cuyas advocaciones eran: capilla de San Miguel, que fue el central y a partir el siglo XVII, será una capilla secundaria que se denomina también de Santa Paulina; la capilla de Santa María, documentada en 1339, que se convirtió en la mayor y la capilla de la Magdalena.

E. de Noriega (Apuntamientos históricos ...) refiere que delante de este altar de San Miguel que al presente es de Santa Paulina, estaba enterrado Gonzalo Ruiz de Sandoval

Si damos crédito a información de Backmund y Bernardo de León cuando dicen que a finales del siglo XVI se levantó de nuevo el monasterio, conservando la iglesia románica, tenemos dos alternativas al intentar definir su planta:

1) Si en época medieval Villamayor tenía sólo una ábside dedicado a San Miguel, pudo ocurrir que en la moderna se ampliase con dos capillas más sin poder precisar si fue hacia el norte o hacia el sur, quedando la de San Miguel lateralizada. A pesar de que esta hipótesis es una consecuencia lógica de los datos documentales, ya que ellos se habla de una iglesia vieja, por lo que hay que suponer que habría otra iglesia nueva, no es demasiado convincente creer que se mantuviese la vieja capilla mayor dentro del nuevo templo monástico.

2) Existe la posibilidad de que desde época medieval ya tuviera tres ábsides, de los que conocemos el de San Miguel, la capilla mayor de la iglesia vieja; la capilla Santa María y el altar de San Esteban, aunque no podemos concretar si este último fue el tercer ábside o un simple altar en el cuerpo de la iglesia. Esta construcción sería la que Bernardo de León denomina iglesia vieja. Sin embargo, en un momento que no podemos datar pero, indudablemente, anterior a 1600, se llevará a cabo una serie de reformas o ampliaciones que, o bien, cambió la disposición de la cabecera o, simplemente, se varió la advocación de los altares, pasando la capilla de Santa María a ser la mayor y las de San Miguel y la Magdalena las laterales. Por ello, cuando en 1595 se renueva el monasterio, y dado el buen estado de la iglesia, a ésta no le afectan los trabajos, hasta el siglo XVIII  cuando se refuerza la bóveda. Esta es la hipótesis que considero más próxima a la realidad, a la vez que una cabecera con tres ábsides estaría más acorde con las estructuras templarias utilizadas por la Orden Premonstratense. Aunque del cuerpo de naves no podemos decir nada, sin embargo parece probable que también perteneciese al periodo románico.

A partir de la Desamortización de 1835 y, sobre todo, durante la década de 1870-1880 el monasterio fue destruyéndose paulatinamente. Segunda Backmund en 1880 quedaban en pie todos sus edificios, pero en la actualidad sólo se puede ver la portada del compás y la cerca. Dicha portada es de medio punto y en la clave está labrado el escudo cuartelado del monasterio, en cuyos cuarteles superiores se representa la flor de lis y en los inferiores bandas diagonales en la izquierda y horizontales a la derecha. En la bordura, una ornamentación en aspa de espigas y círculos. Sobre el arco se conserva una pequeña espadaña, abierta el arco de medio punto, que se remata con bolas que flanquean una cruz, en alto.

En la iglesia parroquial de Sasamón quedan algunas esculturas románicas, tallas del coro y antifonarios. Los altares que se repartieron por las diversas iglesias de la provincia de Burgos, así el de Santa Paulina está en la parroquia de Villamayor, otros en la de San Isidoro de Sasamón y algún retablo fue a parar a Padilla de Abajo. Cuatro columnas forma parte del actualidad del pórtico de la Casa Consistorial del vecino pueblo de Villahizán de Treviño. La tradición local las hace pertenecer al claustro del monasterio, aunque no disponemos de ninguna prueba documental sobre ello. Además al tratarse de cuatro columnas entregas, rematada con unos capiteles de crochets de talla poco depurada, no parece el lugar más indicado.

Columna entrega: aquella que esta adherida al muro o pilar.

 

Conclusiones y cronología

Los escasos datos documentales que poseemos sobre la fábrica de la iglesia hace difícil proponer una cronología para ella. Sin embargo, ateniéndonos a la tradición constructiva de los premonstratenses, aplicada a otras áreas masculinas de la región, de cabeceras con tres ábsides, algunos de tradición románica (Retuerta, Bujedo, Aguilar, Ribas, San Pelayo de Cerrato, etc.), nos hace pensar que estamos ante un edificio construido a lo largo del siglo XIII, sin poder precisar si se realizaron tres naves, o por el contrario, como también fue costumbre generalizada, el proyecto quedó abortado por falta de recursos como ocurrió en otros templos. A finales del siglo XVI el monasterios se renovó por completo pero estas obras no afectarán a la iglesia.

 

Fuente del texto: Monasterios Medievales Premostratenses - Reinos de Castilla y León
© María Teresa López de Guereño Sanz. 1997.


Algunas fuentes citadas por la autora:

1. Cartulario del Monasterio Premostratense de San Miguel de Villamayor de Treviño o Libro Becerro Antiguo.

2. Libro Becerro año 1676. Sumario de la fundación del convento, antigüedad, bulas, privilegios, juros, censos, memorias, apeos, ejecutorias ... de todos los papeles y haciendas que le pertenecen.


Otros documentos

Organismo financiador: Ministerio de Ciencia y Tecnología
Proyecto: BHA 2003-03039
Investigadora responsable del equipo investigador: Cristina Jular, Instituto de Historia, CSIC.

Cartulario de Villamayor de Treviño; códice 998; Archivo Histórico Nacional de España
 

Becerro de Villamayor de Treviño; cócide 998; Archivo Histórico Nacional de España


Información sobre los documentos originales:

Cartulario
España. Ministerio de Cultura. Archivo Histórico Nacional. Diversos y Colecciones, Códice 998 (1 MB)
Monjes premostratenses de San Miguel de Villamayor de Treviño (Burgos). Cartulario medieval formado hoy por 55 folios de pergamino, unas 180 escrituras y dos tablas de índices posteriores a la fecha de composición general, el siglo XIII. Profusa y ricamente ornamentado, permanece inédito.

Becerro
España. Ministerio de Cultura. Archivo Histórico Nacional, Clero secular-regular, Libro 1375. (750 KB)
Libro en papel, procedente también del monasterio de Villamayor de Treviño. Datado en 1676, es un registro de escrituras copiadas íntegramente o resumidas siguiendo el becerro antiguo (códice 998) y algún otro códice del archivo conventual, hoy perdido o en paradero desconocido.