Hinojal de Riopisuerga (2025)
Hinojal de Riopisuerga es una pequeña localidad burgalesa integrada hoy en el municipio de Castrillo de Riopisuerga.
Su existencia está documentada desde la Edad Media y aparece citada en el Becerro de las Behetrías de 1352. Durante la Edad Moderna perteneció al partido de Villadiego y estuvo bajo jurisdicción señorial, vinculada al Ducado de Frías. En el censo de Floridablanca de 1787 figura como lugar independiente. En el siglo XIX dejó de ser municipio propio y quedó incorporado a Castrillo de Riopisuerga.
A lo largo de los siglos, su economía ha estado ligada a la agricultura de secano y a la ganadería, sufriendo posteriormente el proceso de despoblación característico de muchos pueblos castellanos.
(adaptado de Wikipedia)
| Accesos | Panorámicas | Animales | Abrevadero |
| Nido de cigüeña | Cementerio | Servicios | Barbacoa |
| Casas y calles | Mural | Merenderos | Palomar |
| Iglesia de San Martín | Secuencia de imágenes (vídeo) | ||
El pueblo se encuentra en la comarca Odra-Pisuerga, a 5 km de la capital del municipio, a unos 70 km de Burgos, 9 km de Herrera de Pisuerga y 12 km de Sotresgudo, en la margen izquierda del río Pisuerga. Se accede por la carretera local BU-V-6113, que enlaza con Castrillo de Riopisuerga y otras localidades ribereñas del Pisuerga. La carretera atraviesa el pueblo.
Su situación junto al río y cerca del Canal de Castilla condicionó históricamente las comunicaciones. Hoy conserva un carácter tranquilo y apartado.
Se asienta junto al río Pisuerga, frente a la localidad palentina de Ventosa de Pisuerga. Combina una fértil vega fluvial con terrenos más elevados de secano que ascienden hacia el término de Sotresgudo. Por su término discurre el Canal de Castilla.
La actividad económica ha sido y es la agricultura, con cultivos cerealísticos principalmente. Próximas al río existieron pequeñas explotaciones hortícolas.
Desde el punto de vista natural destacan la vegetación de ribera, los álamos, chopos y otras especies asociadas al río, cuyo entorno sirve de hábitat para aves, pequeños mamíferos y fauna ligada a los cursos fluviales. El paisaje alterna con campos abiertos, laderas suaves y espacios de ribera que le aportan diversidad natural. Algunas poblaciones de corzos y jabalíes habitan también el término.
La población, reducida y envejecida, era en 2025 de 28 habitantes, 17 hombres y 11 mujeres. Los fines de semana y en verano aumenta significativamente por los descendientes de la localidad que mantienen sus casas en el pueblo.
La fiesta mayor es el 11 de noviembre, San Martín obispo de Tours. En verano, se celebra la Semana Cultural, con cenas populares al aire libre, campeonatos de cartas, juegos infantiles, decoración de las calles, pasacalles, alguna actuación musical o discomóvil nocturna, etc.
Se han visto pájaros, palomas, gatos, un mular junto a un caballar y un perro llevando barras de pan en la boca.
Algunos gorriones se guarecen del calor en las ramas bajas del nido.
Está apartado del casco urbano.
Se han visto columpios, algunos bancos, un viejo transformador eléctrico, un surtidor de agua para uso agrícola, un panel de información turística algo desfasada, el depósito de agua potable, avisos sobre la atención sanitaria y una fuente pública.
La localidad tiene Junta Administrativa al ser pedanía.
Instalación de uso público cubierta.
Originalmente románica, construida a finales del siglo XII con posteriores modificaciones. Su ábside es románico con algunos elementos escultóricos. La cubierta original está transformada. Tiene una capilla adosada al sur y una sacristía, también adosada, al norte. La portada y el atrio están reformados. La espadaña es de ladrillo.





































































































































































