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  Encauzamiento del río Odra en 1956 

En revista MEJORA de noviembre de 1956 se publicó un artículo, firmado por Carlos Blanco, sobre el inminente inicio de los trabajos de encauzamiento del río Odra.

La revista, nº 20 (II época), estaba editada por el Servicio de Concentración Parcelaria nacional.

Sin duda, Carlos Blanco estaba al corriente y bien informado de los estragos que, en la agricultura, causaban las riadas e inundaciones periódicas del río Odra.

Reproducimos aquí el texto del artículo y, más abajo, la cabecera de la publicación y el artículo en imagen.

Al encauzarse el río Odra se pone fin a una pesadilla de millares de campesinos burgaleses.

Sus violentas inundaciones causaban todos los años pérdidas de valor de varios millones de pesetas.

En la solución del problema han colaborado la Organización Sindical y el Servicio de Concentración Parcelaria.

 

Existe, al Oeste de la provincia de Burgos, una extensa comarca de tierras de pan llevar y que a derecha e izquierda del río Odra, se ve jalonada de trecho en trecho por una serie de pequeños pueblecitos cuyos moradores son la más genuina representación del labriego de Castilla. Pedrosa del Príncipe, Hinestrosa, Castrojeriz, Castrillo Matajudíos, Villasilos, Villaveta, Villasandino, Grijalba, Villamayor de Treviño, Villahizán de Treviño, Villanueva de Odra y Sandoval de la Reina, constituyen de sur a norte y de derecha a izquierda de la cuenca del Odra una zona rural primordialmente cerealista.

Por una tremenda ironía de la naturaleza, el río Odra que, al regar con sus aguas, debiera ser el origen de una zona de fértiles y anchurosas vegas, es, por el contrario, la causa y motivo de enormes y a veces dramáticos perjuicios para estas tierras ásperas y resecas. Indefectiblemente, todos los años, este «aprendiz de río» -su menguado caudal en estado normal no le da otra categoría- , al producirse los temporales del invierno, los deshielos de la primavera y las tormentas del estío, se desborda de forma impresionante, inundando a uno y otro lado de sus márgenes los sembrados de gran parte de las localidades por las que atraviesa.

Los daños que originan esas inundaciones -todas ellas de proporciones gigantescas- se traducen siempre en incalculables pérdidas materiales. Millares de hectáreas de toda clase de cultivos quedan anegadas bajo el furor de las crecidas, las cuales arrasan los sembrados de cereales, hortalizas y viñedos, terminan con las cosechas y dejan sin vida a los campos.

Desde siglos, las gente de estas tierras vienen luchando inútilmente contra este castigo de la naturaleza. En todos los tiempos y en todos los regímenes políticos de España, los sufridos campesinos de estos doce pueblos han tratado por todos los medios de conseguir soluciones definitivas a este gran problema que alcanza a toda una comarca poblada por más de siete mil habitantes. A pesar de las múltiples gestiones, de los dramáticos resultados y de las súplicas anhelantes, nunca consiguieron nada de los poderes públicos. Año tras año y generación tras generación, las inundaciones del Odra se vienen sucediendo de manera implacable y catastrófica.

Fue en el año 1953 cuando la Delegación Provincial de Sindicatos, haciendo suya la desgracia de los agricultores de la comarca de Castrojeriz, se propuso intervenir directamente para acabar de una vez y para siempre con el problema. Y fue la C.N.S. burgalesa quien convocó reuniones y asambleas, quien envió a las zonas afectadas sus equipos de técnicos y quien, finalmente, formuló las propuestas y soluciones apropiadas al caso: se trataba sencillamente de encauzar el río, origen de todos los males, regularizando sus aguas en el curso de alguno de sus tramos.

El Servicio de Concentración Parcelaria del Ministerio de Agricultura, en el momento de iniciar los planes correspondientes a dicha concentración en varias de las mencionadas localidades, advirtiendo la magnitud de los graves perjuicios que vienen originando las inundaciones del Odra, acogió con verdadero interés las primitivas sugerencias y propuestas de la Organización Sindical en orden a la solución del problema. En tal sentido, estimó necesario incluir como base fundamental, dentro del plan de obras y mejoras de la expresada concentración parcelaria, el encauzamiento del mencionado río. Ya en estrecha colaboración con la Delegación Provincial de Sindicatos de Burgos, son dignos del mayor encomio los desvelos y extraordinario interés del referido servicio, cuyos equipos técnicos han realizado con la mayor celeridad los trabajos y estudios necesarios para la inmediata ejecución del proyecto.

Como resultado de esta mutua colaboración entre la C.N.S. de Burgos y el Servicio de Concentración Parcelaria, se ha conseguido el que, por el Ministerio de Agricultura, haya sido aprobado el proyecto de encauzamiento del río Odra en el tramo correspondiente entre los pueblos de Castrojeriz, Hinestrosa , Pedrosa del Príncipe, Villasilos y Villaveta, formando dicho encauzamiento, como ya indicamos anteriormente, parte del plan de obras y mejoras de la concentración parcelaria que se viene llevando a cabo en las cinco expresadas localidades. En el «Boletín Oficial del Estado» correspondiente al pasado día 16 se publica el anuncio para la ejecución, por contrata, de las obras de encauzamiento del río Odra, segundo tramo, en la zona de Castrojeriz a Villasilos, por un importe superior a los ocho millones de pesetas.

Para que los demás [nos demos] cuenta de lo que supone esta mejora, indicaremos que la zona de los cinco pueblos anteriormente citados, la cual fue la más directamente afectada por las inundaciones que se produjeron en la primavera pasada, abarca una extensión aproximada de 1000 hectáreas de la mejor tierra, con una superficie de siembra de unas 800 y con una producción media en dicho perímetro de doce quintales métricos de trigo, o sea que nos da unos 960 000 kilogramos de pérdida de este cereal en los años en que la frecuencia de la inundación hace imposible recolectar un solo grano, todo ello con cálculos muy reducidos de rendimiento.

Concretamente, este año se han perdido tres simientes, que unidas a la cosecha futura que no se podrá recoger, dan una medida de quince quintales métricos de trigo por hectárea de siembra, lo que prueba la magnitud de la catástrofe de la última inundación.

En períodos sucesivos se irán realizando el resto de las obras para el total encauzamiento de río Odra, poniéndose fin con ello a una pesadilla de los millares de campesinos que angustiosamente viven en la comarca de Castrojeriz, a derecha e izquierda de dicho río.

 

 

 

página creada el 22/05/2019