Carnaval alrededor de 1962 

 


 

Carnaval - Bonifacio y Salva

 

En estas dos fotos vemos a Bonifacio Vegas.
Rosi Pajuelo (esposa) cree que el otro es el que era un gran amigo de Bonifacio, Salvador Pérez Alonso, carpintero y carretero de Sandoval de la Reina.

Por cómo van vestidos, Rosi cree que están en carnaval.
Teniendo en cuenta que Bonifacio nació en 1935 y Salva en el 37 y ellos pueden tener unos 20-25 años, las fotos se podría datar entre 1955 y 1960.

fotos cortesía y propiedad © de Ana Isabel Vegas Pajuelo (2011)


Formas de disfrazarse

Fueron tradicionales los mascaritos y las vacas marinas.


Algunas tradiciones en carnavales

Charlando con Jesús Fontaneda y Jesús Pérez, en agosto de 2020, salieron a colación algunas costumbres de los carnavales de Sandoval de la Reina, allá por las décadas de 1950 y 1960.

Disfraces y personajes: los novios (bien vestidos), la vaca marina (con cuernos), los toreros, la calavera, el mascarito, la abuela, el que iba con un burro por las calles haciendo que vendía (por ejemplo, tiras de papel como si fueran las tripas para hacer los chorizos), gigantes, de enfermera, de enfermeros, de enfermo en una camilla, de soldado de guardia dando palos a los chavales a carrera limpia, ...

El traje regional: las chicas se vestían de traje regional, con los faldones, toquilla, etc. Les pedían a las abuelas los faldones y todo lo necesario, pues muchas de ellas los conservaban en casa. Iban bien pintadas.

Las caretas: estaban muy bien hechas, eran ingeniosas. Unos hacían las caretas en punta, otros tipo caja. Se tostaban en el horno. Las de los mozos estaban bien hechas de verdad, de molde. Unas de estilo caballo, otras de mono, otras de abuelo, así, con el morro torcido, otras la bruja de la escoba, había de cincuenta mil clases.

Otras «atracciones»: por ejemplo, con unos cestos de vendimiar hacer un círculo y en cada cesto poner un número y un regalo; y en el medio un bípode de madera con una cesta muy grande; un tío tocaba la campanilla y vendía papeletas, una camiseta, cosas varias; en cada cesto había un regalo. Se compraban números, «pues dame tres, el tal, el tal y el 16». Un personaje hacía de lo que fuera, por ejemplo, de mono u otra cosa; el otro tocaba la campanilla y el mono salía y pum, pum, pum, y la gente decía «¡Ay, que se mete la mía!» y se iba a la otra, a otro número que no era el tuyo. La vaca marina lo que hacía era acornar al que se le acercaba; las chavalas le tenían mucho miedo.

Quién se disfrazaba y organizaba: lo hacían los mozos y los chavales. Por ejemplo, en aquellos años Colás [Nicolás López Pérez] tenía muchas ideas para hacer cosas. Hacía unos gigantorros de la leche con cuatro palos y todos los trapos viejos del pueblo aparecían allí por carnaval.

La merendola, la cena, la merienda:
- Acababas el festejo y luego por las casas a pedir. Te daban huevos, te daban dinero, ibas a las bodegas y te daban vino; luego, a hacer una merendola.
- Los chicos, los que no eran mozos, hacía una cena.
- Las chicas hacían merienda, por su cuenta, lo ponían ellas.
- Los mozos hacían cena cena; compraban una oveja y carne pa'rriba y carne pa'bajo, y un buen platón de alubias, y un pellejo de vino y botellas de coñac. También se bebía anís. Alguno llegaba a coger buena mona.

La música: la pagaban los mozos; al día siguiente iban a despedir a los músicos al autobús; los años que estuvieron, también tocaban música la orquesta local Los Truchas.

El naipe: después de la cena, solían jugar a la treinta y una.

La prohibición: aquellos años los carnavales estaban prohibidos. El alcalde del pueblo asumía la responsabilidad de que se celebraran, obviando la prohibición y tolerándolos; así, por ejemplo, si hubieran venido los guardias civiles, el señor Emiliano Pérez González, que fue alcalde de 1952 a 1957, les hubiera dicho:«¡Eh! El responsable del pueblo soy yo, si algo pasa yo asumo la responsabilidad» Y los guardias se marchaban.
Entre 1942 y 1952, el alcalde fue Feliciano Domingo Corral; Severino Andrés Muñoz de 1957 a 1961; Emiliano Renedo Ruiz en 1962; Amonario Pérez Martínez de 1963 a 1968.

Duración: empezaban el domingo; al salir de misa los mozos, que estaban escondidos, empezaban las primeras carreras amedrentando al personal en cuanto salía de la iglesia y la gente a correr. El lunes era de los chavales, los que estaban en la escuela, de 5 años hasta 12; en aquellos años eran unos cincuenta o sesenta chicos y otras tantas chicas. El martes era el "martes de carnaval". El miércoles a tomar la ceniza.

 

actualizado el 20/05/2021 con «algunas tradiciones charlando con Jesús y Alfonso en agosto de 2020»