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Los Sandovales

  Los Sandovales  

Del siglo X al XVII

Elaborado y remitido por Cirilo García.

La genealogía, la he entresacado de una más amplia escrita por Fray Prudencio de Sandoval, hasta los casamientos de los hijos del Duque de Lerma y de ahí en adelante, de informaciones que distintos escritores dan en unas revistas que en el siglo pasado editó la fundación Fernán González en Burgos. 

Cirilo García.

La familia de los Gómez
 

Dicen algunos genealogistas de la Edad Media que el apellido Gómez, fue patronímico y se usaba mucho entre los Godos, encontrándose muchos caballeros así llamados entre aquellos que acompañaron a D. Pelayo a refugiarse en las montañas de Asturias.

A uno de estos caballeros Gómez, sucedió, en sus estados y señoríos, D. Rodrigo Gómez, que tuvo el gobierno de las montañas de Burgos, de quien heredó otro caballero del mismo nombre.

Más tarde, se encuentra a D. Fernando Gómez, llamado El Negro, que acudió a las batallas contra los moros cargado de años y ofreció sus riquezas, fundando el monasterio de San Martín de Escalada, a ocho leguas de Burgos. Fue progenitor  de muchas casas de la primera grandeza de España, como, Gómez González, Salvador, Sandoval y Sarmiento.

Descendiente suyo fue Gómez Díaz, que fue Alférez de Fernán González, este Gómez Díaz era señor de Sandoval. Aquellos años se casó con Dña. Elduara y por lo menos tuvieron un hijo llamado Gómez Gutiérrez y una hija llamada Dña. Fronilde Gómez.

Gómez Gutiérrez fue también Alférez de Fernán González, después de su padre y, según el escritor Alonso López de Haro, era señor de Sandoval, juntamente con su hijo Gómez Gutiérrez en la era 944, año 906.

Según el becerro gótico de Cardeña, investigado por Fray Luciano Serrano, Dña. Fronilde se caso, con D. Gonzalo Fernández, hijo mayor de Fernán González. El matrimonio hace varias donaciones al monasterio de Cardeña, una de ellas, en la era de 959, año 921, por el alma de Dña. Elduara, madre de Dña. Fronilde. En diciembre del mismo año, D. González Fernández, firma por ultima vez, una donación de Dña. Fronilde al monasterio de Cigüenza, después desaparece, probablemente muere en alguna batalla.

Según Fray Francisco de Berganza este matrimonio tuvo dos hijos, llamados, D. Sancho y D. Salvador González. En la era 984, año 946, Dña. Fronilde hace una donación, al monasterio de Cardeña, por el alma de su marido D. Gonzalo  Fernández y por la de sus hijo Sancho y ella muere en la era 1007, año 969, en el monasterio de Cigüenza el tres de febrero, Fray Gregorio Argaiz, dice que vio sus sepulcro.

A Salvador González que, según Fray Francisco de Berganza, era hijo de D. Gonzalo y Dña. Fronilde, ella no le mienta, y yo (Cirilo) no he encontrado escritos creíbles, sobre quién fue su esposa, solo que le sucedió su hijo Gonzalo Salvadores.

De Gonzalo Salvadores dice el escritor Fray Gregorio Argaiz, que tuvo un hijo y le puso Salvador González, dándole el nombre de su abuelo, Salvador González. Dice Fray Prudencio de Sandoval, en la Genealogía de los Sandovales: Hay noticia de Salvador González, en la era 1055, que era el año 1017, que en este año sería un hombre crecido, sábado 27 de junio, El Rey D. Sancho, el Mayor, con su mujer Dña. Mayor y sus hijos, dieron a Dña. Trigidia, Abadesa de Oña y hermana de la Reina, por el alma del Infante D. García, que mataron en León, el monasterio de Santa María de las Molas y confirma esta donación, como pariente y como rico hombre, Salvador González. Casó con Dña. Nuña, parece, por unas cartas del monasterio de Oña, en que Salvador González y su mujer Munia Dona, compran ciertas partes de Santa Olaya de Valdivielso, que dieron a este monasterio y  sigue diciendo que este matrimonio tuvo dos hijos llamados Gonzalo Salvadores y Álvaro Salvadores. Este D. Álvaro Salvadores fue muy valiente caballero y de los señalados capitanes del Cid y esta enterrado en el monasterio de San Pedro de Cardeña.

 

Gonzalo Salvadores

Dice Fray Prudencio de Sandoval que Gonzalo Salvadores confirmaba, el primero de los ricos hombres, las donaciones que el Rey D. Sancho, que murió en Zamora, hizo al Obispo de Oca, que es la Iglesia de Burgos y cuando dio el Rey el lugar de Hortigüela al monasterio de Arlanza y que firma, como testigo, juntamente con su hermano Álvaro, en la carta de arras o donaciones del Cid a Dña. Jimena con motivo de su enlace matrimonial. Fue Conde de La Bureba y de Castilla la Vieja y patrono del monasterio de San Martín de Escalada, como descendiente de D. Fernando Negro, mereciendo por su mucho valor y actividad, el sobrenombre de cuatro manos. Fue muerto a traición por los árabes en unión de otros quince caballeros de su linaje, en el Castillo de Rueda, Aragón, quedando entre otros sus hijos, como descendiente, D Gómez González de Candespina.

 

Gómez González de Candespina

De D. Gómez González de Candespina, dice fray Prudencio, que se llamó así por ser Señor de aquellas tierras, lo mismo que de Sandoval, de quien puede decirse que fue el mayor señor de Castilla, reconocido así por todos, tanto que, faltando heredero en el Reino, de común acuerdo de todos, se pidió al Rey D. Alfonso VI, que casase a su hija la Infanta Dña. Urraca con el Conde D. Gómez, porque no saliese el reino de los naturales de Castilla, pero el Rey no lo permitió. Confirma todas las donaciones del Rey y llevó el título de Conde de La Bureba y de Castilla. Casó con Dña. Urraca Díaz, hija del Conde D. Diego Ansúrez, Conde de Astorga. Por lo menos tuvieron tres hijos llamados, D. Rodrigo Gómez, D. Diego Gómez, que son los primeros en llamarse Sandoval y D. Domingo Gómez que junto con un primo fue a estudiar a París y allí se hizo monje premostratense igual que su primo, viniendo a Castilla a fundar dicha orden. D. Domingo fundó el primer monasterio en la Vid, cerca de Aranda y su primo fundó otro en Retuerta, provincia de Valladolid.
Dña. Urraca Díaz murió el año 1107, y viudo D. Gómez y viuda la Reina de su primer marido, fue D. Gómez, otra vez, una de los aspirantes a la mano de la reina, pero se casó con D. Alfonso de Aragón, aunque teniendo alguna relación con D. Gómez . Una vez separados Dña. Urraca y D. Alfonso, siguió D. Gómez siendo amante de la reina Urraca y algunos escritores dicen que, de estos amores, nació un niño llamado D. Fernando Hurtado y otros le dan como hijo de D. Pedro González de Lara,
Murió D. Gómez luchando contra D. Alfonso de Aragón, exmarido de Dña. Urraca, que había invadido Castilla, defendiendo a su Reina y amante, en la batalla de Candespina y fue traicionado en la batalla, porque desertó de ella, por D. Pedro González de Lara, que fue su sucesor en los amoríos con la Reina.

 

Rodrigo Gómez de Sandoval

Fue Conde de La Bureba y Cónsul del reino de Castilla. Casó con la Infanta de Navarra Dña. Elvira Ramírez, hija del Infante D. Ramiro Sánchez, que en derecho le pertenecía el Reino de Navarra y de Dña. Elvira Rodríguez hija del Cid Rodrigo Díaz de Vivar. Tuvieron, que se sepa, tres hijos, D. Gonzalo, Dña. Estefanía y Dña. Sancha.
D. Rodrigo, fue personaje de mucha importancia, en el reinado de D, Alfonso VII, el Emperador, a quien ayudó eficazmente, al comienzo de su reinado, en las luchas y discordias que D. Pedro González de Lara y otros caballeros, aliados con el rey de Aragón el cual aun conservaba en Castilla plazas tan importantes, como Carrión, Castrogeriz, Villafranca y Belorado. Esas ayudas le promovieron.
Más tarde ostentó el título de Potestad. Figuró en el séquito Regio en los Concilios de Oviedo, año 1115 y Palencia año 1119.
En cuanto a su Señorío y lugar de nacimiento, Sandoval, donó a los monjes Benedictinos el palacio y la iglesia familiar que tenía allí, no sin antes hacer otro palacio, donde hoy esta la ermita de San Roque, para que hicieran un monasterio, además de otras donaciones, para su mantenimiento. Murió el conde D. Rodrigo el año 1153 y se mandó enterrar en Oña, con sus padres. Dña. Elvira, ya viuda, peregrinó a Jerusalén a visitar los Santos Lugares y murió allí, pero sus acompañantes trajeron su cuerpo a Castilla y lo enterraron en Oña con su marido.

 

Diego Gómez de Sandoval


Casó D. Diego, con Dña. María Rodríguez de Asturias y por lo menos tuvieron tres hijos, D. Gutiérrez Díaz, D. Martín Díaz y D. Fernando Díaz. Sirvió y ayudó valientemente a la Reina Dña. Urraca, en la guerra contra sus exmarido el Rey de Aragón. Según el historiador Fray Esteban Garibay, están enterrados en San Salvador de Sandoval y dice que se veían entonces los túmulos de sus sepulturas en la capilla mayor de dicha Iglesia.

 

Gutiérrez Díaz de Sandoval


Pasó el Señorío a D. Gutiérrez Díaz de Sandoval, que también fue Señor de Treviño. Casó con Dña. Toda Let. Como no tuvieron descendencia, continuó su linaje en su segundo hermano Martín Díaz, que casó con Dña. María García, hija y heredera de D. Fernando García De Villamayor y de su mujer Dña. María, Señora de Benevivere. De aquel último matrimonio nació D. Diego Martínez de Sandoval y Villamayor.


 

Diego Martínez de Sandoval y Villamayor

Señor de Sandoval, Villamayor, Carrión, Benevivere y otros estados, Mayordomo mayor de D. Alfonso VII. Estuvo casado, con Dña. María Pome y cuando se quedó viudo, se hizo monje y fundó el monasterio de Sandoval de la Reina, en el palacio y la Iglesia, que había donado su tío D. Rodrigo, para dicho fin. Más tarde fundó otro monasterio en sus posesiones de Benevivere, fue enterrado en el monasterio de Sandoval de la Reina.

 

 

Fernando Díaz de Sandoval

Este caballero tomó el nombre de Fernando, que sus antepasados de padre y madre tanto usaron, y el nombre de Díaz, por su padre, como era normal en aquellos tiempos. Fue gran caballero y sirvió a la Reina Urraca, en todas las ocasiones, que se le ofrecieron, donde mostró su valor y prudencia. Gozó del título de Conde y Grande del reino, aun en vida de sus padre. Hay noticias de él en la historia y en muchas escrituras. En la era 1140 a dos de febrero, Munia Dona dio a la Iglesia de Astorga y a su Obispo D. Afsimundo, muchas posesiones y lugares y, entre otros, confirma la donación D. Fernando Díaz, Conde y Señor de Astorga, y sigue firmando privilegios con el título de Conde y Señor de Astorga hasta la era 1162, año 1124, en que usa del apellido Sandoval, porque no tenía el de Conde, que por su lealtad a la Reina Dña. Urraca, su señora, contra el Rey D. Alfonso de Aragón, el Rey se lo había quitado, dando la ciudad de Astorga a un caballero aragonés. En otra donación hecha por el emperador D. Alfonso al monasterio de San Julián de Samos de la Iglesia de Barbadelos, también confirma como rico hombre D. Fernando Díaz de Sandoval. De D. Fernando Díaz de Sandoval fueron hijos, D. Rodrigo Fernández de Sandoval, D. mez Fernández de Sandoval y D. Tello Fernández de Sandoval.

 

 

Rodrigo Fernández de Sandoval

Fue Alférez del Emperador, que era el jefe supremo en la guerra y Condestable. Consta por una escritura de donación, que el Emperador D. Alfonso, con su mujer, la Reina Dña. Berenguela, concedieron a la Iglesia de Astorga a 23 de Marzo era 1169, del heredamiento del Villar en la que confirma Rodrigo Fernández, Alférez del Rey.

 

Gómez Fernández de Sandoval

Fue Alférez del Rey D. Sancho "el deseado". Se casó D. Gómez Fernández de Sandoval, según dicen el Conde D. Pedro y otros escritos, con Dña. María Paz Duque, de la que tuvo a D. Diego Gómez De Sandoval

 

Fernando Rodríguez de Sandoval

Casó D. Fernando Rodríguez de Sandoval, con Dña. Sancha. Tuvo, D. Fernando, el Señorío y gobierno de Valladolid. Como lo daban antiguamente los Reyes a sus caballeros en honor y se lo debía a D. Fernando Rodríguez, por haber sido este lugar de su casa y familia. Consta, por una donación que Dña. Aliarda hizo a la Iglesia de Valladolid y a su Abad D. Martín y religiosos de ella, que llaman hermanos. Les da toda sus haciendas y recibe el hábito de hermana. Comienza la escritura así: Era 1198 a 6 de Julio, Reinando el Rey D. Alfonso en Castilla y Toledo, Fernando Rodríguez Sandoval en Valladoliz y el Arzobispo Juan en Toledo".


Gonzalo Rodríguez de Sandoval

Fue D. Gonzalo Rodríguez, Conde de la Bureba, Castilla y Señor de Sandoval, como sus antepasados. Sirvió a los Reyes de Castilla D. Alfonso VII y a D. Sancho III el Deseado. Casó con Dña. Sancha Entroz, Señora del lugar de Castrillo de Riopisuerga y dice una escritura, que por servir a los Señores de la casa de Sandoval, quieren que todos los términos sean uno con el lugar de Rezmondo, Priorato de Cardeña. Según Fray Prudencio les enterraron en la Iglesia familiar de San Salvador de Sandoval, como no tuvieron descendencia, el Condado de la Bureba se lo dio el Rey a los Señores de Vizcaya y el Señorío de Sandoval pasó a la descendencia de D. Diego Gómez de Sandoval.

Tenía el honor de la Bureba y Castilla la Vieja y después de él se dio a los señores de Vizcaya. Consta por una donación que María Fernández hizo al monasterio de Oña. Era 1119. dice que reinaba en Castilla D. Alonso, hijo del Rey D. Sancho: Et Gundinfaluo Roderici, dominante Berobian (y sigue) Goçalo Gomez de Sandoual fue notable caballero: llamose en algunas escrituras Gonçalo Rodriguez. Esta sepultado en S. Saluador de Sandual: falleció Era 1247. que es año 1209. Junto a este caballero esta sepultada doña Sancha Entroz con tocados antiguos a la Montañesa, Fu culto y letras, que dize, que falleció era 1241, que es año 1203. Deuio fer muger de Goçalo Gomez:  fue suyo el lugar de Castrillo de rio Pisuerga cerca de Olmos, y dize vna escritura destos tiempos, que por seruira los señores de la casa de Sandual, quieren que todos los terminos sean vnos con el lugar de Rezmodo priorato de Cardeña.

 

Gutiérrez Rodríguez de Sandoval

Fue Comendador de Santiago y Trece de la Orden Rades de Andrade. Servía al Rey D. Fernando de León y cuando pretendió tomar el reino de Castilla, en la niñez del Rey D. Alfonso su sobrino, estuvo muy de su parte. Dio el Rey D, Fernando a la Iglesia de Astorga y a su Obispo D. Arnaldo, la Villa de Órbigo y entre otros confirma D. Gutiérrez Rodríguez de Sandoval, llámase D. Gutiérrez Rodríguez de Benavente, porque el Rey D. Fernando, por los servicios, que en las guerras le hizo, le dio este lugar en honor. Consta por las escrituras del Rey, eras 1214, 1215, 1218 y 1219, que dicen: Reinaba D. Fernando en León y D. Gutiérrez Rodríguez de Sandoval en Benavente. Era 1227. D. Gutiérrez de Sandoval había vuelto a Castilla, al servicio del Rey D. Alfonso "el Noble", como parece por una donación, que el Rey D. Alfonso hizo a la iglesia de Burgos, de la décima parte de las salinas de Rosio y en otra carta semejante del monasterio de Nájera, donde en el orden de los ricos hombres, confirma, D. Gutiérrez Rodríguez de Sandoval, D. Pedro Rodríguez de Castro y D. Pedro Rodríguez de Guzmán. Fueron hijos de D. Gutiérrez Rodríguez de Sandoval, D. Fernando Gutiérrez de Sandoval, D. Ruiz Gutiérrez de Sandoval y D. Garci Gutiérrez de Sandoval.

 

Fernando Gutiérrez de Sandoval


Sirvió D. Fernando Gutiérrez de Sandoval a los Reyes D. Fernando II, y a D. Alfonso su hijo, de León, de cuya mano tuvo el honor el Condado de Limia en Galicia, era 1243, y por ser tan valeroso fue su Alférez, como parece por una escritura, en que el Rey D. Fernando, con su hijo D. Alfonso dieron a San Vicente del Monte, que fue monasterio de San Claudio de León, unas heredades, era 1245, confirma D. Fernando Gutiérrez, Alférez del Rey. Fue hijo de D. Fernando Gutiérrez. 

 

Rodrigo Fernández de Sandoval

Sirvió al Rey D. Alfonso de León, de cuya mano tuvo en honor a Benavente y Astorga en la que la Iglesia de Bodollo y Santa Eulalia a 23 de marzo, era 1253, confirma entre los ricos hombres, D. Rodrigo Fernández, que tenía Benavente y Astorga y en la era 1267, poseía el título de Alférez Mayor del Rey, como se afirma en los privilegios de Astorga. Y lo mismo en la era 1268, donde confirmados los privilegios de Valparaíso, dice, que D. Rodrigo Fernández de Sandoval, Alférez  mayor del Rey, tenía Astorga, Mayorga, Oviedo y Benavente, que tantos honores había alcanzado del Rey por sus méritos. Este año murió D. Rodrigo Fernández de Sandoval, porque en el siguiente de la era 1269, no hay memoria de él y si la hay D. Álvar Núñez, que tenía el oficio de Alférez.

 

Diego Gómez de Sandoval


Vivió en tiempos del rey D Fernando III el Santo y le sirvió en las guerras contra los moros  señalándose mucho, como valiente caballero, en la toma de Sevilla. Escribe el Conde D. Pedro, que Diego Gómez de Sandoval moraba en estos tiempos en Castilla y tenía su estado y casa en la ribera del río Pisuerga. Casó con Dña. Pérez de Vides y fueron sus hijos. Gutiérrez Díaz de Sandoval y Pedro Gómez de Sandoval.

 


Gutiérrez Díaz de Sandoval

Fue gran caballero en tiempos del Rey Alfonso el Sabio, a quien acompañó en su viaje a Alemania, cuando el Monarca pretendía la Corona Imperial. En las confrontaciones que ensangrentaron Castilla, durante este reinado, hizo de mediador entre los contendientes. Sirvió posteriormente a D. Sancho IV  "el Bravo", hallándose memorias de este caballero hasta el año 1292. Casó con Dña. Inés de Guevara y fueron sus hijos Ruiz Gutiérrez de Sandoval y Gómez de Sandoval.

 

Pedro Gómez de Sandoval

Hermano del anterior. Fue Adelantado Mayor del Reino de León y Copero Mayor del Rey. Hay memoria de esto en el repartimiento de Sevilla hecho por el Rey D. Alfonso el Sabio, año 1253, donde dice que era Copero Mayor del Rey. En un privilegio del Rey D. Fernando  IV, dado a los vizcaínos de Durango y a los de la Encartación, para que reciban por Señor a D. López Díaz de Haro, su primo hermano y Alférez, dado en Burgos a 29 de enero, año 1311, que confirma Pedro Gómez de Sandoval, Adelantado Mayor de León.

 

Ruiz Gutiérrez de Sandoval

Fue Alférez Mayor del Infante D. Juan, hijo del Rey D. Alfonso el Sabio. Pasó con él allende el mar. Volvió cuando las tutorías del Rey D. Fernando IV. Siguió al Infante en todas las contiendas que tuvo con su hermano el Rey D. Sancho. Después en la pretensión del Reino de León contra Fernando IV, año 1296, repartiendo los Reinos con D. Alfonso de la Cerda y confederándose con todos los Príncipes de España y Francia, como parece, por las historias de los Reyes D. Sancho y D. Fernando su hijo. Casó D. Ruiz Gutiérrez, con Dña. Juana de la Vega, fueron sus hijos Gutiérrez Rodríguez de Sandoval, Juan Rodríguez de Sandoval, Alonso o Alfonso Ruiz de Sandoval y Pedro Ruiz de Sandoval.

 

 

Gutiérrez Rodríguez de Sandoval

Casó con Dña. María Anes de Velasco y fueron sus hijos Álvar Díaz de Sandoval, Gómez Gutiérrez de Sandoval y Gutiérrez Díaz de Sandoval. Acompañó a los Infantes D. Juan y D. Pedro en la entrada que hicieron en la Vega de Granada y murió con ellos el lunes 26 de junio del año 1312. Pudo escapar si hubiera querido mas, viendo que los Infantes habían muerto y otros de los suyos, prefirió morir luchando como quien era. Su mujer el año 1323.

 

Gutiérrez Díaz de Sandoval

En la historia del Rey Alfonso XI, Cap. 5, donde se trata de los caballeros hijosdalgo, que el Rey D. Alfonso armó en la ciudad de Burgos el año que se coronó, dice que: se armaron caballeros de este linaje Juan Fernández, y a de decir Juan Rodríguez, que fue un gran caballero como se vera, Álvar Díaz de Sandoval  y Gutiérrez Díaz de Sandoval que son los tres de la escritura que dice Aponte, hijos de Gutiérrez Rodríguez de Sandoval. Según Fray Prudencio de Sandoval, Gutiérrez Díaz, fue padre de Diego Gómez de Sandoval, Juan Fernández de Sandoval y de Garci Díaz de Sandoval. No admite esto Argote de Molina, porque dice que Álvar Díaz, fue hermano de Juan Rodríguez de Sandoval, como consta en el libro del Becerro y dice que fueron hijos de Gutiérrez Díaz de Sandoval, el que murió en la Vega de Granada y que eran los más  ricos y parientes mayores del linaje y como tales, Señores de Sandoval. Según Fray Prudencio Gutiérrez Díaz de Sandoval, fue Señor de Olea y murió en el cerco de Algeciras, habiendo hecho obras maravillosas y el Rey sintió mucho su muerte, como se dice en el cap. 279.

Juan Rodríguez de Sandoval

No solo era, como señor de Sandoval, el más  poderoso caballero de su familia en vasallos y lugares, sino también, uno de los más  poderosos y valientes caballeros, en las Behetrías de Castilla, como dicen las crónicas del Rey. Había muchos caballeros, que no se beneficiaban de las Behetrías y otros, como D. Juan Rodríguez de Sandoval tenían muchas. Por eso tenían desavenencias entre ellos y naturalmente, los que tenían pocas, entre ellos D. Juan Alfonso de Alburquerque, querían repartirlas o quitarlas, unos y otros acudieron al Rey. Como representante de los más  beneficiados, se nombró a D. Juan Rodríguez de Sandoval, dando sus razones al Rey y tales fueron, que las Behetrías se quedaron como estaban. En la crónica del Rey, cap. 313, dice que en el cerco de Algeciras, mandó el Rey poner tres emboscadas a los de Algeciras y entre los principales caballeros que se escogieron, fue uno Juan Rodríguez de Sandoval. Participó en las guerras que mantuvo el Rey D. Pedro I, con sus medio hermanos los Trastámara y murió en una emboscada que le prepararon sus enemigos, saliendo de un monte, cuatro contra él y consiguieron darle muerte a las puertas de Quintana del Puente, el año 1358

 

Álvar Díaz de Sandoval

Hermano de Juan Rodríguez de Sandoval, que como queda dicho, recibió caballería de manos del Rey D. Alfonso XI en Burgos. Casó con una ilustre señora, llamada Dña. María de Rojas, Fue divisero (heredero de Behetría) en muchos lugares con los demás de su linaje. Fueron sus hijos, Diego Gómez de Sandoval, Fernando Gutiérrez de Sandoval, Pedro Díaz de Sandoval, que murió en la batalla de Nájera, Álvar Díaz de Sandoval y Gutiérrez Díaz de Sandoval, que murieron en Aragón. Está enterrado, Álvar Díaz, en Santa María de Osorno, en la capilla mayor en su tumba y tumbilla de madera y con él está su hijo Diego Gómez, los cuerpos embalsamados, según Fray Prudencio, estaban enteros. 

 

 

Diego Gómez de Sandoval

Sucedió en la casa y mayorazgo principal. Hijo de Álvar Díaz de Sandoval, fue caballero muy valeroso, sirvió con gran lealtad, al Rey D. Pedro I. en las guerras contra Aragón y después en las guerras contra su medio hermano Enrique de Trastámara y murió peleando en la batalla de Nájera, juntamente con su hermano Pedro Díaz de Sandoval. D. Diego tuvo por lo menos dos hijos, Hernán o Fernán Gutiérrez de Sandoval y Álvar Gutiérrez de Sandoval. La crónica de Juan l, nombra dos caballeros, Álvar González de Sandoval y Fernán González de Sandoval, su hermano, que murieron en la batalla de Aljubarrota, cap. 15, y entiendo (Cirilo) que son los dos hermanos que los sumarios llaman Gutiérrez, pues el que escribió la historia los vio y conoció como caballeros de su tiempo.

 

Fernán Gutiérrez ó González de Sandoval

Vivió este caballero en el Reinado de D. Enrique II y D. Juan I, a quien sirvió con gran valor y lealtad. Se casó con Dña. Inés de Rojas, hija de D. Juan Martínez de Rojas, Señor de Monzón y Cabia y de su mujer María de Rojas. Dejó, Fernán Gutiérrez o González, al morir encinta a su esposa, Dña. Inés de Rojas, naciendo en ese mismo año, como fruto póstumo de este ilustre linaje, D. Diego Gómez de Sandoval.

 

 


Diego Gómez de Sandoval

Según Fray Prudencio de Sandoval: Este caballero, restaurador de su antigua y nobilísima sangre y de la grandeza que hubo en ella. Le pusieron el nombre de su abuelo. Le crió el Infante de Castilla D. Fernando, hermano del Rey D. Enrique. Lo llevó a su casa y lo crió con tanto regalo, como si fuera su hijo. Le hizo un hombre muy bien preparado, discreto, prudente, valiente guerrero y finalmente tal, que mereció el nombre de bueno.

Dice de él Hernán Pérez de Guzmán que fue hombre de gran cuerpo, grueso y de hombros altos, los ojos pequeños, de habla pausada, tardío y pesado en los hechos, pero codicioso en alcanzar y ganar honra, cuerdo y muy esforzado, pero en su casa y hacienda, negligente y de poca administración, placíanle las armas y los caballos, caballero de sana condición, llegó a ser uno de los mayores caballeros de Castilla. Fue tan aficionado a las cosas de caballería que, a ruego suyo, el doctor D. Alonso de Cartagena, Obispo de Burgos, compuso un libro llamado Doctrinal de los Caballeros (año 1455), dirigido al mismo Conde de Castro y Denia.

Casó D. Diego Gómez de Sandoval con Dña. Beatriz de Avellaneda, hija de Ruy González de Avellaneda, Comendador de Ocaña de la orden de Santiago, Señor de Gumiel del Mercado, Valdesgueva y Villafrecos, y por casamiento entraron estos lugares en su casa. Murió esta señora Dña. Beatriz, el año 1436, y está enterrada en el monasterio de la Aguilera y allí esta sus marido, si se ha de creer a su nieto.

Reconocían tanto los de Castilla, la nobleza y antigüedad de la casa y familia de Sandoval y su generosa sangre que D. Sancho de Rojas, Arzobispo de Toledo, codicioso de engrandecer la suya, siendo poderoso en el Reino, pidió de merced a los Reyes, que las mercedes que hiciesen a D. Diego Gómez de Sandoval, su sobrino e hijo de su hermana, fuesen con la condición de que él y sus descendientes uniesen al apellido de Sandoval el de Rojas y en sus escudos de armas pusiese las de Rojas. D. Diego Gómez se sintió agraviado de esto, y que a su antiguo y noble apellido se le echase esta carga; pidió al Rey que revocase este gravamen, y lo consiguió, como parece por una cédula del Rey D. Fernando, dada en Monblanquea el 4 de septiembre del año 1414, refrendada por Alonso de Guadalajara y por cédula de la Reina de Aragón, que le dio Saldaña, fechada en Toro 6 de marzo del año 1421. En los edificios que hizo, como fueron la fortaleza de Lerma y en Denia, un cubo junto al mirador del mar, no puso sino solas sus armas de Sandoval. En lo cual se echa de ver, cuan bien sabía quien era su familia, pues no quería otra compañía, con ser tan ilustre. Dos cosas diré de este caballero, qué cosas hizo y que llegó a tener en el Reino. En las guerras contra los moros, señaladamente sobre Antequera, hizo grandes hazañas, como los Reyes lo dicen en las cartas de mercedes que le hicieron, de las cuales haré relación y se verá de ellas, cuales fueron sus obras y en cuanto le estimaban los Reyes. En las contiendas civiles que hubo en el Reino, donde no se escapó caballero que no levantase la lanza contra el Rey, no por servirle sino por desengañarle, aunque Diego Gómez, con sobrada fidelidad, siguió siempre la parte de los Infantes y Reyes de Aragón y Navarra, por ser hijos de quien le había criado. Fue con tanto respeto y procurando tanta paz en estos rompimientos, que el mismo Rey D. Juan II, lo dice en una carta suya y D. Diego Gómez perdió sus grandes estados en Castilla, por no perder la ley de quien era y ser agradecido a su Señor.

En la pretensión del Infante D. Fernando su Señor, por el reino de Aragón, yendo de General contra los valencianos, que se habían sublevado y, siendo los contrarios, 400 de a caballo y quince mil de a pie, y los suyos no eran seis mil, les dio batalla y los venció y prendió y mató cinco mil, que fue una señalada victoria. Fue, Diego Gómez de Sandoval, Grande del Reino y después de él lo son todos sus descendientes en la casa y mayorazgo y así pueden tenerse por unos de los más antiguos con esta dignidad. Fue Mariscal de Campo, en el ejército que el Infante D. Fernando, en nombre del Rey Juan II. Como Gobernador del Reino y tutor del Rey, su sobrino, llevó contra los moros de Andalucía, como dice la crónica, año 10 cap. 249.

El Infante D. Fernando ya le hizo Adelantado Mayor de Castilla y le dio la Villa de Lerma, por lo que hizo en la batalla que ganó a los valencianos. La Reina Dña. Leonor de Aragón, mujer del dicho Rey D. Fernando, dio la Villa de Saldaña a D. Sancho de Rojas Obispo de Palencia para que, al fin de sus días, pasase a su sobrino D. Diego Gómez de Sandoval, por los grandes servicios que hizo al Rey de Aragón su marido, en la sucesión del reino de Aragón, en la batalla contra los ingleses cuando vinieron a favorecer al Conde de Urgel en el cerco de Balaguer; se la da con llamamiento y vínculo de Mayorazgo, como parece por el privilegio fechado en Valencia, el año 1415. El Infante D. Juan, hijo del Rey de Aragón, dio a D. Diego Gómez la Villa de Maderuelo y un juro de diez mil Florines y cuatrocientas fanegas de pan, por los servicios que hizo al Rey su padre y a él en particular, por la jornada que con él hizo al Reino de Sicilia, con propósito de continuar hasta el Reino de Nápoles, dejando su casa y parientes y, así mismo, por haberle dejado el Rey su padre el regimiento de la casa de dicho Infante y haberle prometido las dichas Villas y Castillos, cuando hizo la dicha jornada y por otros muchos servicios, como parece por el privilegio dado en Olmedo a 12 de agosto, año 1420.

D. Diego compró la Villa de Cea y el Rey D. Juan aprobó y confirmó la venta y la incorporó al mayorazgo, haciéndole merced de cualquier derecho que la Corona pudiese tener sobre ella, por el privilegio dado en Segovia a 14 de Septiembre de 1419.

La Villa de Gumiel del Mercado era de D. Diego, por la dote de su mujer, Dña. Beatriz de Avellaneda y el Rey D. Juan el año 1419, por hacer merced a D. Diego, le da un privilegio, para que en ningún tiempo pueda volver a la Corona Real y la instituye e incorpora al mayorazgo de D. Diego.

Compró D. Diego la Villa de Gumiel de Hizán a Diego de Ávila y le dio por ella los cincuenta mil florines que tenía asentados en los libros del Rey, que se les había dado el Infante D. Juan, los que se le pagaban en el sesmo de Santiago, término de Ávila, como parece por una escritura fechada en Arévalo a 30 de septiembre, año 1421. La Reina de Aragón Dña. Leonor dio al Adelantado D. Diego Gómez, la Villa de Valdenebro y su fortaleza, en la carta de ordenación hecha en Medina del Campo a 30 de agosto, año 1422.

El Rey D. Juan II, le dio la Villa de Osorno, en un privilegio fechado en Tordesillas el 14 de agosto año 1423, el rey D. Juan II, le dio al Adelantado D. Diego Gómez de Sandoval, por privilegio rodado, en confirmación de otra carta dada en Tordesillas a 21 de septiembre, año 1423, refrendada por Fernán Díaz de Toledo, por el cual en recompensa a ciertos vasallos, que era obligado a darle la Villa de Portillo, con su fortaleza, y dice que, por los muchos servicios que del Adelantado y de los de su linaje él y sus antepasados habían recibido y, en particular, por los grandes servicios que el Adelantado D. Diego Gómez hizo y los trabajos que pasó y peligros en que se puso en la Villa de Antequera y por las heridas que allí se le hicieron y por haber vencido a los moros sobre Jimena y, así mismo, por los peligros que pasó por mandado del Rey cuando le envío al Reino de Aragón en ayuda del Rey D. Fernando su tío sobre la sucesión de los Reinos y haber vencido a los valencianos y desbaratado y vencido a los enviados en favor del Conde de Urgel, que toda esta relación hace el privilegio hecho en Ocaña a 14 de Junio, año 1424.

El Rey D. Juan de Navarra, Infante de Aragón, dio a D. Diego Gómez de Sandoval la Villa de Denia con su fortaleza y el lugar de Jávea a 8 de Marzo, año 1431. Es tan notable este privilegio, que en él da bien a entender en Rey cuanto le amaba. El sello pendiente donde están las armas de Aragón, que son cuatro cabezas cortadas, y de otra parte el Rey sentado con su cetro y mundo en sus manos, como suele ser de plomo, este es de fino oro.

El Condado de Castrogeriz lo obtuvo D. Diego Gómez de Sandoval de esta forma: El Rey D. Juan de Navarra le dio esta Villa, por la Villa de Maderuelo, que le dio D. Diego Gómez; la escritura se hizo en  el 19 de Febrero, año 1426, y en este año a 11 de abril, el rey D. Juan, le dio el título de Conde de dicha Villa, incorporando a ella otros muchos lugares y, por honrar este título, el Rey de Navarra hizo grandes fiestas y justas. El escrito de la concesión  del Condado entre otras cosas dice:

Yo el rey, por hacer bien y merced a vos Diego Gómez de Sandoval, mi adelantado mayor de Castilla, por los muchos, buenos y leales servicios, que vos me habéis hecho y hacéis cada día, y vos y los de vuestro linaje hicisteis a los Reyes de donde vengo, tengo por bien y es mi merced y voluntad, que seáis mi conde y que seáis Conde de vuestra villa de Castrogeriz y quiero y es mi merced y voluntad, que tengáis la dicha Villa con todos sus términos y justicia civil y criminal y jurisdicción alta y baja y mero mixto imperio y en todo su territorio, distrito, tierra y aldea, por título de Condado y os llaméis de aquí en adelante Conde de la dicha Villa y seáis por tal tenido.
Otro sí, por cuanto vos me pedisteis por merced, que anexionase al dicho condado e incorporase en el otras Villas y lugares; es a saber, Portillo, Saldaña, Cea, Lerma y Gumiel del Mercado, Osorno, Villavela y Villatuelda y Terradillos, Pinillos, Cabañas, Santibáñez, Bahabón y Oquillas, con todos sus términos, tierras y aldeas y justicia civil y criminal alta y baja mero mixto imperio y territorio y distrito de las villas y lugares de cada una de ellas, por vos y los que después de vos vinieren y de vos descendieren, hubieren de haber o heredar el dicho Condado, seáis y sean más  honrados con él y el estado vuestro y suyo más acrecentado.
Otro sí, es mi merced, que con el título de dicho Condado, que vos y los que después hubieren de haber o heredar el dicho Condado, vos y ellos os llaméis Señores de la Villa de Saldaña, aunque se incluya en dicho Condado y quiero y es mi merced y voluntad y mando, que vos y los que después de vos, el dicho Condado hubieren de haber o heredar, que halléis y gocéis y tengáis y tengan y gocen y os sean y les sean guardadas plenaria y cumplidamente todas las preeminencias y excelencias y privilegios y honras y franquezas y libertades y exenciones e inmunidades reales y personales, mixtas, ordinarias, extraordinarias y otras cualesquier y todas las prerrogativas y todas y cualesquier otras cosas, de que los Condes hechos por los Reyes de Castilla gozaron y pueden y deben gozar, usar y haber y según que mejor y más  cumplidamente fueron y son y deben ser guardadas a los otros Condes que hasta aquí fueron y son en mis Reinos y Señoríos de Castilla y hechos y criados por los Reyes de Castilla.
Otro sí, quiero y es mi voluntad que tengan que las sobredichas villas y lugares y que cada una de ellas, con todo lo sobredicho, tengan todos los privilegios y franquezas y libertades y exenciones e inmunidades, que hubieron y han de haber, cuando por ser Condado, las Villas y lugares son Condado y gocen y usen de todo ello, según que mejor y más  cumplidamente gozaron y gozan y deben gozar, usaron y usan y deben usar, las otras Villas y lugares que son de Condado en los mis reinos  de Castilla, o cualquier de ellas y de ellos.

Y por la presente carta, la cual luego os entrego y vos de mi recibiréis en vuestras manos y os invito en dicho Condado y si necesario es os entrego la posesión de él por esta mi carta; si necesario y cumplido os es y vos quisieseis mando a mi canciller y a los otros oficiales, que están a la tabla de mis sellos, que os den  y libren y sellen mis cartas y privilegios, las más  fuertes y con más  firmeza, que en esta razón menester sean, para que mejor y más  cumplidamente os sea guardado lo susodicho y cada una cosa y parte y articulo de ello.
Hecho en la Ciudad de Toledo a once días del mes de abril año del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo,
1426. Yo el Rey.


El Rey D. Alfonso de Aragón dio al Conde de Castrogeriz, Diego Gómez de Sandoval, la Ciudad de Borja y la Villa de Malagón, por los muchos y grandes servicios que al Rey D. Fernando su padre en la sucesión del Reino y por haberlos criado a él y a su hermano el Rey de Navarra y demás hermanos y otros muchos servicios. Fue dada en Lérida a seis de marzo de 1431.

El Rey D. Juan de Navarra dio al Conde de Castrogeriz, su Mayordomo Mayor, de su Consejo, con licencia del Rey D. Alfonso de Aragón, su hermano, la Ciudad de Balaguer, en el principado de Cataluña, por los servicios referidos en otros. Dada en la Ciudad de Tudela a 31 de Octubre año 1431. Refrendado por Antonio Nogueras, Secretario de los Reyes de Aragón y Navarra.

El Rey D. Juan II vendió a dicho Conde la Villa de Almansa, por dos cuentos (millones) y doscientos mil maravedís, a cumplimiento de siete cuentos, que el dicho Conde y sus hijos D. Hernando o Fernando y D. Diego, hubieron de haber de los gajes, raciones y quitaciones, que tenían en los libros del Rey y de las rentas de las Villas y lugares del dicho Conde D. Diego Gómez, las cuales el Rey había mandado separar, por algunas informaciones que le había sido hechas contra el Conde y mandado no le pagasen. Y después recabada sobre todo verdadera información, estando el Conde ausente en estos Reinos, le mando llamar y venir a sí y restituir y desembargar sus bienes, anulando todo contra él hecho y procesado, dándole por libre y absuelto de todo ello, para siempre jamás. Y porque se halló que montaban los maravedís que él y sus hijos hubieran de haber por dicha razón, los dichos siete cuentos, se los mando pagar y pagó en cierta manera y a cuenta de ellos le dio la dicha Villa, como largamente consta, por el privilegio dado en Castronuño a 12 de Diciembre año 1439.

El Rey D. Juan ll, hizo merced al dicho Conde, de la Villa de Jumilla, en el Obispado de Cartagena, porque en los hechos y movimientos pasados de aquellos tiempos se portó como bueno y leal caballero, guardando su lealtad y fidelidad, como siempre la guardó, poniendo y trabajando por poner en los reinos toda paz, tranquilidad y sosiego, para que los dichos movimientos y hechos cesasen, según que se plugo a Dios cesaron, y así mismo porque se portó bien y lealmente con el Príncipe D. Enrique su hijo, en cuya compañía se hallaba a la sazón, procurando que fuese muy obediente hijo y cumpliese lo mandado por su padre y por otros muchos y señalados, grandes y leales servicios que le hizo, como largamente los refiere el privilegio, dado en Valladolid a cinco de junio, año 1442, refrendado por Hernando Yáñez de Jerez, escribano.

Tenía el Conde D. Diego Gómez de Sandoval, en maravedís y en pan, en los libros del Rey lo siguiente. Una cantidad de tierra para 176 lanzas, 189 maravedís de tierra, para diez ballesteros 8.000 maravedís. De mantenimiento de cada año ciento setenta mil maravedís. De merced de por vida tres mil quinientos florines a setenta y seis maravedís cada uno. De otras tres mercedes de por vida veinticuatro mil maravedís. En alcabalas de Roa ciento dos mil maravedís de por vida. En las tercias del Arciprestazgo de Aranda, diez mil fanegas de pan y cinco mil cántaras de vino. La Condesa su mujer, tenía de juro de heredad, cobrado en las alcabalas de Sahagún, Cisneros y Melgar, ciento cincuenta mil maravedís.  D. Pedro y D. Juan sus hijos, ración por donceles 7200 maravedís cada uno. Todo esto y más obtuvo D. Diego Gómez de Sandoval.

Pero no todo fueron riquezas y honores bien ganados en las guerras y batallas en que participó. Porque en la batalla de Olmedo, que no pasó de una escaramuza entre el Rey de Castilla D. Juan II y sus sobrinos los Reyes de Aragón y Navarra, D. Diego, por su lealtad a los hijos del que le crió y él a su vez les crió a ellos y porque eran su verdadera familia los Reyes de Aragón y Navarra, al perder la batalla, la única que perdió, perdió de momento todos sus bienes en Castilla, aunque después sus descendientes recuperaron algunos. Murió en el Reino de Aragón, con sus bienhechores los Reyes de aquel Reino a los sesenta años de edad el año 1454 o 1455.

 


Fernando Gómez de Sandoval y Rojas

Hijo mayor de D. Diego, le sucedió en la familia y casa de Sandoval. Desde muy joven fue muy valiente, ya que según algunos, a los 14 años y otros dicen que a los 24 o 25, tomó al frente de algunos caballeros y soldados la Ciudad de Medina del Campo, en una de aquellas disputas, que mantenían unos y otros, los parientes reales y se rindió por orden de su padre, que no supo esto hasta después de su conquista. Más tarde estuvo con su padre y hermano Diego, en una batalla naval cerca de la Isla de Ponza, que hoy es de Italia. Allí luchó a favor de los Reyes de Aragón y Navarra contra la armada de Génova, en la que fueron vencidos y llevados presos a Milán, pero el Duque Felipe que mandaba en Milán les dio la libertad.
Poseyó D. Fernando Gómez de Sandoval, el estado de Denia en el Reino de Valencia y fue en vida de su padre, Adelantado Mayor de Castilla, por renuncia que él hizo el 28 de marzo, año 1444, en virtud de una cédula, para poder renunciar dada por el Rey D. Juan ll. Tuvo que poner el apellido y armas de Rojas junto a las de los Sandovales, que su padre se negó a poner y lo consiguió del Rey, pero no sus descendientes, por complacer a aquel Arzobispo, tan aprovechado de la sangre y méritos de los Sandovales, para engrandecer la sangre de los Rojas, como decían D. Diego Gómez de Sandoval y Fray Prudencio de Sandoval.
D. Fernando Gómez de Sandoval insistió siempre al Rey D. Enrique IV, para que le restituyese en Condado de Castro y demás posesiones que les había quitado D. Juan II su padre. Y en los acuerdos. que el Rey D. Enrique hizo el año 1458 y primero de su reinado, con su tío y suegro D. Juan Rey de Navarra, uno de los principales acuerdos, fue, que al Conde D. Fernando Gómez  de Sandoval y a sus hermanos les restituyesen todos los lugares y fortalezas, títulos y honores que en Castilla se les habían quitado. Dio poder a su mujer Dña. Juana Manrique, para que tomase posesión de ellos, pero solo pudo tomar posesión de Lerma, Gumiel y Cea. Pero luego se enfrentaron el Rey D. Enrique y su hermano Alfonso y pudieron llevar a su fin todos los acuerdos. D. Fernando y y su hijo D. Diego, fueron a favor del Infante D. Alfonso y les dio todas las alcabalas, tercias y moneda forera y las demás rentas impuestos y derechos, pertenecientes al Rey D. Enrique, en todas las Villas y lugares solariegos, behetrías y encomiendas, alfoces y sacadas, que entonces poseía D. Fernando, llamándole Conde de Castro, para que las lleven y gocen, hasta tanto que fuese restituido y reintegrado en su casa y mayorazgo, como su padre lo tenía y poseía. El decreto lo dio en Segovia, el dos de octubre año 1467, pero como D. Alfonso no se hizo con el Reino, se quedaron igual o peor, porque D. Enrique no cumplió los acuerdos, firmados con el Rey de Navarra. Después insistieron ante los Reyes Católicos, para que les fuera restituido todo lo suyo, sin conseguirlo a pesar de las buenas palabras e intenciones de los Reyes, ya que los que tenían sus posesiones no las quisieron dejar y los Reyes tampoco les obligaron.
Casó ya en vida de su padre, con Dña. Juana Manrique hija del Adelantado D. Pedro Manrique y de su mujer Dña, Leonor de Castilla, nieta del Rey D. Enrique II y tuvieron un hijo llamado D. Diego Gómez de Sandoval.

 

Diego Gómez de Sandoval


Sucedió a su padre en el estado y casa de sus antepasados. Se llamó como su abuelo y fue el primer Marqués de Denia, merced de los Reyes Católicos, a los que sirvió valerosamente en la guerra contra Portugal y conquista del Reino de Granada. Pretendió con todas sus fuerzas, se cumpliese con él, lo que estaba capitulado, sobre la restitución de su casa y estados y ganó provisiones de los Reyes para que se cumpliesen años 1493 y 1495. Puso demanda por Castrogeriz a D. Álvaro de Mendoza y por la Villa de  Osorno a Garci Manrique y habiendo el Consejo mandádoles citar al tiempo de despachar la provisión de emplazamiento, la mandaron retener los Reyes, como parece, por un testimonio que de ello tomó D. Diego, que está en el archivo de esta casa, legajo de la restitución de ella. Tuvo grandes contiendas con el Conde de Ureña, sobre Gumiel de Hizán, pusiéronse los Reyes de por medio y D. Diego la dejó al de Ureña, ofreciéndole el Rey cierta satisfacción, que no cumplió enteramente.
Casó el Marqués D. Diego Gómez de Sandoval con Dña. Catalina de Mendoza, hija del Conde de Tendilla y tuvieron seis hijos, D. Francisco y D. Yñigo, que murieron niños, D Bernardo Gómez de Sandoval, D. Fernando Gómez de Sandoval, Dña. Elvira Gómez de Sandoval y Dña. Magdalena Gómez de Sandoval. Murió en Lerma el año 1502 y esta enterrado en la capilla mayor de la Iglesia de San Pedro y dice en sus testamento, que donde él fuese sepultado, traigan los huesos del Conde D. Diego su  abuelo y de Dña. Beatriz su abuela y de la Condesa Dña. Catalina de Mendoza su mujer, que están enterrados en el capítulo de la Aguilera y los del Conde su señor que están en San Francisco de Borja.

 

 


Bernardo Gómez de Sandoval

Sucedió a su padre en el Marquesado de Denia y de más estados. Fue del Consejo del Rey D. Fernando y gran servidor suyo, en vida y en muerte, acompañando al mando de sus criados, el cuerpo del Rey, desde Madrigalejo, donde murió, a enterrar a Granada, en enero del año 1516. Estuvo en la conquista de Granada y fue uno de los señores más estimados de los Reyes Católicos. Fue Mayordomo Mayor del Rey Católico, como lo dice el asentamiento y título despachado por mano del escribano de raciones, dado en Medina del Campo, el primero de mayo del año 1504. Fue del Consejo del Emperador y de la Reina Dña. Juana su madre y Mayordomo Mayor y Gobernador de la casa de la Reina en Tordesillas. Insistió, así mismo, en la recuperación y entrega de las posesiones de sus antepasados, en tiempo de los Reyes Católicos y del Emperador, pidiendo se cumpliesen lo capitulado y fue mandado ver en Consejo y recibidas pruebas e informaciones, con citación del fiscal y se concluyó para definitiva y se quedó en este estado, según parece por el proceso que está en el archivo de la familia. El Rey D. Fernando, le hizo gran Senescal de Sicilia, por los servicios que le había hecho en la guerra de Granada y en acompañarle a Nápoles y echar a los Franceses del Rosellón.
Casó el Marqués D. Bernardo, con Dña. Francisca Enríquez, prima hermana del Rey Católico y tuvieron dos hijos, D. Luis Gómez de Sandoval que le sucedió,  D. Enrique Gómez de Sandoval, Comendador de Caravaca, de la Orden de Santiago, D. Diego Gómez de Sandoval, del hábito de Alcántara y once más, entre ellos nueve hijas y un hijo que tuvo de soltero con una doncella de Fuenterrabía, que se llamó, D. Cristóbal de Rojas y Sandoval y fue Arzobispo de Sevilla y enterrado en Lerma en la Colegiata de San Pedro. Murió el Marqués D. Bernardo el 31 de Enero del año 1536.
 

 

Luis Gómez de Sandoval

Fue Conde de Lerma y Marqués de Denia, Comendador de Paracuellos de la Orden de Santiago. Sucedió a su padre en el estado y oficio de Mayordomo Mayor de la Reina Dña. Juana hasta que murió en Tordesillas.
Casó con Dña. Catalina de Zúñiga, hija mayor del Conde de Miranda. Murió en Córdoba, el año 1570 y está enterrado, en el monasterio de Trianos, en la capilla mayor, cerca de la Villa de Cea. Le sucedió su hijo D. Francisco Gómez de Sandoval.

 

Francisco Gómez de Sandoval

Fue Conde de Lerma,  Marqués de Denia y Comendador de Paracuellos, como su padre. Largo y generoso caballero, fue uno de los designados por el rey D. Felipe II, para acompañar a su hijo, el Infante D. Carlos, cuando fue recluido y fue de su cámara, el cual murió en sus brazos y custodia y estando para expirar, le dio una imagen del descendimiento de la Cruz, que tenía el Príncipe a la cabecera de su cama, en señal de amor y para que tuviese un recuerdo de su Alteza y, el Marqués, que no era entonces sino Conde de Lerma, para que no se perdiese en su casa, don dado de la mano de tan Gran Príncipe, la incorporó a su mayorazgo. Después de esto, estuvo al servicio del Rey D. Felipe y muy estimado y amado por él, como a todos fue notorio. Le envío a dos embajadas, la una a dar la  enhorabuena  a la Reina Dña. Ana de Austria al desembarcar en Santander y lo otra a dar el pésame de la Princesa Dña. Juana a la Reina de Portugal, Dña. Catalina y al Rey D. Sebastián su hijo.
Casó D. Francisco Gómez de Sandoval, con Dña. Isabel de Borja, hija del Duque de Gandia, D. Francisco de Borja y de su mujer Dña. Leonor de Castro y tuvieron cuatro hijos, D. Francisco Gómez de Sandoval, D. Juan Gómez de Sandoval, que fue el primer Marqués de Villamizar, Dña. Catalina Gómez de Sandoval, que casó con D. Hernando Ruiz de Castro y Andrade, Conde de Lemos y Virrey de Nápoles y Dña. Leonor Gómez de Sandoval, que casó con D. Lope de Osorio de Moscoso, primer Conde de Altamira y Mayordomo de la Reina.

 

 


Francisco Gómez de Sandoval

Fue Conde de Lerma y Marqués de Denia y fue gentilhombre de cámara, comendador de Mérida, Trece de la Orden y caballería de Santiago y caballerizo mayor del Príncipe D. Felipe, en tiempos de su padre el Rey Felipe II.
Casó D. Francisco, con Dña. Catalina de la Cerda, dama de la Reina Dña. Ana, e hija del Duque de Medinaceli y Mayordomo Mayor de la misma Reina y de Dña. Juana Manuel de Portugal, su mujer, de la casa de los Condes de Faro, en aquel Reino. Fueron sus hijos D. Cristóbal Gómez de Sandoval, D. Diego Gómez de Sandoval, Conde de Salinas, Comendador Mayor de Calatrava, que casó con la única hija y heredera del Duque del Infantado, Dña. Juana Gómez de Sandoval, que se casó con D. Manuel Domingo de Guzmán, Conde de Niebla, primogénito de los Duques de Medina Sidonia, cuyo título heredó y fueron padrinos de la boda el Rey D. Felipe y su hermana la Infanta Dña. Ysabel y les casó el Arzobispo de Toledo, D García de Loaysa, Dña. Catalina Gómez de Sandoval, que casó con el Conde de Lemos y Marqués de Sarriá, y Dña. Francisca Gómez de Sandoval que se casó con el Duque de Peñaranda. Como ven a todos sus hijos les casó con la flor y nata de la Nobleza Española.
Cuando subió al trono D. Felipe III, nombró a D. Francisco Gómez  de Sandoval  su favorito y privado y le encomendó la gobernación de España, sus estados europeos y colonias americanas y filipinas. Le concedió el título de Duque de Lerma por los servicios que él y sus antepasados los Sandovales habían hecho a los Reyes  de Castilla, de Aragón y de Navarra y después a los Reyes de España. Dado en el Pardo a 11 de noviembre de 1599.
Fue D. Francisco Gómez de Sandoval, en el tiempo de su privanza, Capitán General de la caballería, Comendador Mayor de Castilla y Trece de Santiago. Del Consejo de Estado del Rey, sumiller de Corps, y su Caballerizo Mayor. Alcaide de los Alcáceres de Toledo, Castillo Burgos, León, Tordesillas, Simancas, Palacio de Valladolid y casa de Campo de Madrid.
En su juventud quiso hacerse monje, a lo que la familia se opuso, por ser el primogénito y fue disuadido de esto, por su abuelo materno, entonces General de los Jesuitas y después San Francisco de Borja, al que al parecer, en su juventud, le pasó lo mismo, por las mismas circunstancias.
Según sus enemigos, aprovechó sus cargos y poder, para hacerse con grandes riquezas, que gastaba espléndidamente y de distintas maneras, parte de ellas las empleó en hacer monasterios, iglesias y palacios, como en Lerma, Madrid, Valladolid y Ampudia, y otros lugares.
La política que desarrolló durante su mandato fue pacifica, cumpliendo los últimos deseos del Rey D. Felipe II buscó la paz en todos los territorios y fue beneficioso para la hacienda pública, ya que logró que llegaran sin novedad la mayor parte de los cargamentos de metales preciosos que venían de América.
Como era tan espléndido, una vez que invitó a su castillo de Denia al Rey Felipe III y a su hermana, les trató tan bien, que casi se arruinó, menos mal que el Rey se lo agradeció concediéndole una escribanía en Sevilla, la que vendió por 173.000 ducados. El cargo de Comendador de Castilla le supuso un sueldo de 16.000 ducados, una de las veces que llegó la flota de América con su cargamento de riquezas, le concedió el Rey 50.000 ducados y, además, todos los cargos acumulados que tenía su sueldo.
El año 1600, hizo merced el Rey al Duque de Lerma, para él y sus descendientes en su estado, casa y mayorazgo, de una saca de 15 salmas (toneladas) de trigo del nuestro Reyno de Sicilia, dándole licencia, para que libremente las pudiese sacar, por cualquier puerto de allí cada año perpetuamente y en satisfacción de ellas y con su consentimiento, se las cambió por 72.000 ducados de renta en cada año perpetuamente, consignados de esta forma: los 30.000 del Reino de Sicilia y los 32.000, del Reino de Nápoles y los 10.000 restantes del Reino de Aragón y principado de Cataluña.
Con motivo de una enfermedad que tuvo el Duque, el Rey, le regaló diamantes por valor de 5.000 ducados. Se quedó viudo el año 1603, y el 1610 proyectó casarse con una rica valenciana y con tal motivo los Reyes le colmaron de regalos, pero luego se arrepintió dejando a la valenciana muy enojada.
El año 1601, trasladó la Corte a Valladolid, unos dicen que por el dinero que le dieron los de Valladolid y otros, para quitar la influencia que ejercía sobre el rey, una tía suya que estaba de monja en Madrid y no era partidaria del Duque y conspiraba contra él.
Antes de ir a Valladolid, compró casas y posesiones, que luego vendió a buen precio. Entre otras compró la que después fue Palacio Real, porque el Rey se encaprichó de él y el Duque le hizo ver que le costaba desprenderse de él y lo hacia, por ser su comprador el Rey y le cobró sus buenos ducados. El Duque se construyó otro palacio a las orillas del Pisuerga y compró la iglesia de San Pablo y la reparó para que sirviera de mausoleo, para él y su mujer. En Valladolid, estuvo la corte  hasta el año 1606, que la volvió a trasladar a Madrid. Lo mismo que con el traslado a Valladolid, algunos dicen que porque los madrileños le pagaron para que volviera y otros, que la volvió, cuando murió la monja. Mandó hacer en su Villa de Lerma un gran palacio de lo más suntuoso de su tiempo, en el que nació una hija de D. Felipe III.
Fueron muy famosos los banquetes y fiestas que organizaba en su palacio de Lerma, que es lo que más le gustaba al Rey y a sus cortesanos, terminando las fiestas con famosos toros de fuego. Algunos escritores dicen, que un banquete que dio al Cardenal de Este y al Nuncio le valió el Capelo Cardenalicio cuando se encontró en dificultades a causa de las intrigas, entre otros de su propio hijo, D. Cristóbal Gómez de Sandoval. Esto es de los mal pensados, a mi parecer que le dieron el Capelo Cardenalicio, porque a lo largo de su mandato, ayudó mucho a la Iglesia en general,  edificando y reparando monasterio e Iglesias (Cirilo).
No todo era jolgorio, también se encontró con dificultades. Por ejemplo compró la Villa de Arganda y sus habitantes no le dejaron entrar a tomar posesión de ella y algo parecido le paso en Santa María del Campo, que también la compró y sus habitantes llegaron a arrancar el o los escudos de la familia, que puso en la Villa y sus servidores se veían en dificultades para cobrar los impuestos de sus villas y lugares, por la oposición de sus habitantes. Pero lo peor le pasó en la Corte, con las intrigas de sus enemigos, que se valieron de su hijo D. Cristóbal Gómez de Sandoval, para quitarle el poder. El Rey D. Felipe se avino a ello despidiéndole y le obligó a retirarse a su Ducado y Villa de Lerma y la estancia allí la aprovechó para hacer estudios eclesiásticos y ordenarse sacerdote, diciendo la misa muy devotamente, según escritores de su tiempo.
Sus enemigos quisieron llevarle a los tribunales, pero como era Cardenal de la Iglesia no pudieron y mientras vivió el Rey D. Felipe III le defendió, pero al morir y sucederle su hijo D. Felipe IV, nombró privado al Conde Duque de Olivares, enemigo encarnizado del Duque de Lerma, y con este cambio le fue peor, le desterraron a Tordesillas y le impusieron una multa de 12.000 ducados anuales, con atrasos de 20 años. Sin embargo, dice un escritor de su tiempo que era Canónigo de la Catedral de Toledo, que el Duque de Lerma, era un gran caballero, de gran talento, bienintencionado, cortés, apacible, deseoso de acertar y de palabras tan apropiadas, que dejaba con ellas muy satisfechos a los más agraviados, saliendo todos satisfechos de su presencia.
Murió D. Francisco Gómez de Sandoval, el año 1625 y le enterraron en la Iglesia de San Pablo de Valladolid, que él había comprado y reparado, para su sepultura y la de su esposa.
 (Seguramente, que sus enemigos, empezando por el Duque de Olivares, se quedarían con los ducados que pudiera pagar de la multa impuesta; en cuanto al Conde Duque de Olivares lo hizo peor gobernando que el Duque de Lerma y también terminó defenestrado de su privanza por el Rey D. Felipe IV, y según algún escritor, murió de miedo una noche, por temor a ser ahorcado a la mañana siguiente, por las fechorías durante su mandato.) 

 

 


Cristóbal Gómez de Sandoval

Se crió en la Corte del Rey D. Felipe III y vivió en la Corte con su poderoso padre. Casó con Dña. Mariana Manrique de Padilla, hija del Adelantado de Castilla D. Martín Manrique y de Dña. Luisa de Padilla, Condesa de Santa Gadea y Buendía y Señora de Sotopalacios y otros lugares próximos. Al caer en desgracia su padre, a lo que D. Cristóbal contribuyó, fue nombrado favorito privado y primer ministro, por el Rey D. Felipe III y nombrado Duque de Uceda y Cea, Comendador de Ornachos, de la Orden de Santiago, Alcalde de la Alhambra de Granada, Sumiller de Corps y Mayordomo Mayor del Rey D. Felipe IV, siendo Príncipe y siendo Rey y gentilhombre de Cámara y de los Consejos de Estado. Al morir el Rey D. Felipe III y subir al trono su hijo D. Felipe IV, perdió el poder, que pasó al Conde Duque de Olivares, su antiguo correligionario en la traición al Duque de Lerma y, sin embargo, ahora su enemigo, y D. Cristóbal, fue expulsado de la Corte y luego le indultaron y le nombraron Virrey de Cataluña. Pero sus enemigos, seguramente encabezados por el Conde Duque, le formaron un proceso y le metieron en la cárcel de Alcalá de Henares, donde murió el año 1624.
 

 

Francisco Gómez de Sandoval

Como heredero de la Familia Sandoval y de su abuelo D. Francisco Gómez de Sandoval, fue Duque de Lerma, Marqués de Denia y Villamizar, Conde de Ampudia, Grande de España, como sus antepasados y Señor de las villas y lugares de la familia, como heredero de sus padres, fue Adelantado Mayor de Castilla, Duque de Uceda y Cea, Marqués de Belmonte y heredó los Señoríos de su madre, como Valdezcaray, Sotopalacios y otros y fue Clavero de Calatrava. Casó con Dña. Feliche Enríquez de Cabrera, hija de D. Luis Enríquez de Cabrera, octavo Almirante de Castilla y de su mujer Dña. Ana Victoria Colona y tuvieron dos hijas Dña María Ana y Feliche Gómez de Sandoval.
Murió en 1635.

 

 

 

María Ana Gómez de Sandoval

Al morir sus padres, jóvenes los dos, heredó todos sus títulos de nobleza, con sus Estados, Villas y Lugares, Señoríos de Alcáceres, Castillos y Palacio y huerta de Valladolid y casa de Campo de Madrid, el patronazgo de las Colegiatas de Lerma y Ampudia y patrona del colegio mayor de Alcalá de la Orden de Santo Domingo y de gran número de monasterios y conventos, entre ellos, los de Lerma y de Fresdelval, con todo lo cual y su gran ascendencia, se la consideró la mayor heredera que en su tiempo hubo en España.
Se casó, con D. Luis de Aragón de Córdoba y Cardona, Marqués de Comares y de Pallars, Conde de Ampurias y de Paredes, Vizconde de Villanur, Gran Condestable de Aragón, Alcaide de los Donceles y Caballero del Toison de Oro y Señor de Villas y Lugares, que no desmerecían en nada a las de su esposa. Parece que se casaron dos de las mas nobles y grandes fortunas de España, pero no tuvieron suerte, solo tuvieron un hijo que murió a los nueve años y los títulos y posesiones de la familia de los Sandovales, se repartieron entre varias familias de las mas Nobles de España, no sin antes tener muchos juicios y reclamaciones entre ellas.
 


Además de estos Sandovales, que por herencia y mayorazgo les correspondía la primacía y los honores, nacieron, vivieron, lucharon y vencieron o murieron en las batallas de la reconquista, y más tarde en otros lugares, otros muchos Sandovales, muy valientes y celebrados en las crónicas de los Reyes, desde la batalla de Covadonga, hasta la conquista de Granada, que, como escribe García de Salazar, fueron los primeros en tomar las armas en Covadonga y los últimos en dejarlas en Granada.

Después sirvieron en otras partes de Europa, como capitanes de los tercios o Gobernadores de ciudades de los Países Bajos e Italia y en América.

 

Entre otros, se distinguió D. Gonzalo de Sandoval, Capitán con las tropas de Hernán Cortes y uno de los principales de los que contribuyeron a la conquista de México, ya que venció a las tropas de Narváez, cuando  iban a prender a Hernán Cortés y las incorporó a sus fuerzas, para luchar juntos. Desempeñó las más arriesgadas y difíciles comisiones y se comportó con tanta valentía, como habilidad y benevolencia, evitando muchos conflictos a Cortés, al que sirvió siempre con lealtad. Pobló el territorio de Naco en Honduras, fue Alguacil Mayor de Veracruz y acompañó a Hernán Cortes a América Central y en su vuelta a España, y le sigue acompañando ahora, en el museo de cera de Madrid, como conquistador de México.

 

Además de éste, fueron más Sandovales a América y han dejado allí sus descendientes y apellido, que está muy extendido, por toda América y hay incluso lugares con el nombre de Sandoval.

En cuanto a Eclesiásticos con apellido Sandoval ha habido Cardenales, Arzobispos, Obispos, monjes y monjas, grandes hombres y escritores, como Fray Prudencio de Sandoval, que fue monje y después Obispo de Tuy y Arzobispo de Pamplona, donde está enterrado, en una capilla de la Catedral. Fue cronista de España en tiempos de D. Felipe III y del Duque de Lerma su pariente.
Escribió varios libros, entre ellos, la historia y hechos del Emperador Alfonso VII, donde viene escrita también la Genealogía de los Sandovales, sus antepasados y dedicada al Duque de Lerma, de donde yo he entresacado los nombres mas principales de la familia, para trasladarlos e este escrito resumido de la genealogía y también escribió la Historia y Hechos del Emperador D. Carlos I de España y V de Alemania; se compone de dos grandes libros que, según dicen, es la mejor que se ha escrito sobre el Emperador.