Ermita de San Román de Moroso y Bostronizo
Bostronizo es una pedanía del municipio de Arenas de Iguña, en Cantabria, que tiene la particularidad de que está en una plataforma natural elevada, 250 metros por encima de la capital municipal que está a solo 5 km de distancia. La carretera de acceso es empinada y con curvas y está totalmente renovada.
La ermita de San Román de Moroso es una construcción de época visigoda con añadidos de los siglos IX o X. Constituye una de las muestras más bellas y genuinas del arte mozárabe en Cantabria. Está declarada bien de interés cultural.
El primer escrito donde consta la ermita de San Román de Moroso data del año 1119, cuando la reina Urraca de Castilla y León dona este lugar al monasterio de Santo Domingo de Silos, aunque su estilo artístico sitúa su origen varios siglos antes.
La puerta de acceso al templo, inusualmente orientada al norte, es un gran arco de herradura apoyado sobre columnas monolíticas y capiteles con estrías. En los aleros se pueden ver motivos decorativos: modillones de lóbulos con decoración de flores de cuatro y seis pétalos, así como cruces esvásticas y círculos.
Alrededor existe una necrópolis altomedieval con tumbas de lajas y enterramientos en sarcófagos, pudiéndose observar algunos de ellos datados en el periodo comprendido entre los siglos VII al XII.
En excavaciones realizadas se hallaron, entre otros, un fragmento de una jarra litúrgica visigótica y un capitel que pudiera ser del arco triunfal interior, de forma casi cilíndrica, en el que por encima del collarino aparece un nuevo anillo sobre el que ya discurre la decoración de palmetas enmarcadas en arcos de herradura invertidos.
Según la leyenda, doña Urraca, reina de Castilla y León, llegó al monasterio benidictino de San Román de Moroso para descansar a suficiente distancia de su morada anterior, evitando así el sonido de las campanas y la desobediencia de aquellos lugareños que no la permitieron el descanso. La reina llegaba cansada, huyendo en dirección a Galicia, después de guerrear contra su propio marido, Alfonso I de Aragón.
(texto del panel del recinto de la ermita)
Recinto de la Ermita de San Román de Moroso
El recinto que alberga la ermita de San Román de Moroso es amplio, está cercado, tiene una portilla doble y es de acceso libre. Durante los trabajos de la profunda restauración del templo emprendidos en la década de 1980, el cual se encontraba en un estado de abandono avanzado, se descubrió una necrópolis altomedieval a su alrededor con tumbas de lajas y sarcófagos. Hay árboles altos que dan buena sombra, una mesa para comida campestre y un panel informativo.
Acceso a la Ermita de San Román de Moroso
Saliendo por el norte del núcleo urbano de Bostronizo se llega por carretera asfaltada estrecha. El recorrido está bien señalazado con indicadores informales, sólidos y claramente legibles. La distancia en coche desde el pueblo es de 3,6 km.
Algunas casas y calles.
Bolera de la Junta Vecinal de Bostronizo, Peña Bolística Santa Eulalia
En la Bolera Santa Eulalia de Bostronizo se juega bolo palma.
Antes de 1950, Bostronizo tenía una Escuela Unitaria mixta que funcionaba en condiciones humildes, probablemente en estancias alquiladas o prestadas que carecían de las comodidades y de la arquitectura racionalista que aportaron las Escuelas Gutiérrez-Rasines.
La benefactora fue la familia Gutiérrez-Rasines, que tenía raíces en Bostronizo. La familia, tras prosperar, decidió invertir parte de su fortuna en la educación de sus vecinos. Manuel Gutiérrez-Rasines fue la figura central y el principal impulsor económico de las escuelas. Su objetivo era erradicar el analfabetismo en Bostronizo, que en la década de 1940 todavía era elevado debido al aislamiento del pueblo y a la necesidad de que los niños trabajaran en el pastoreo. Para asegurar que la escuela no desapareciera tras su muerte, se constituyó un patronato que gestionaba los fondos y era el encargado del mantenimiento del edificio.
Inauguradas en 1950 estas escuelas supusieron un gran salto respecto a lo que había antes, ya que, a diferencia de las antiguas casas alquiladas, estas escuelas se diseñaron con enfoque moderno, por ejemplo, con grandes ventanales para aprovechar la luz natural siguiendo las corrientes higienistas de la época. Parece ser que el mobiliario y el material didáctico que donó la familia Gutiérrez-Rasines era de una calidad superior a la media de las escuelas nacionales de la zona en aquel momento.
Tiene la fecha de 1950, igual que las escuelas que tiene detrás.
De estilo barroco rural o montañés, característico de Cantabria de los siglos XVII y XVIII. Tiene sillería en esquinas y arcos y es de mampostería de buena calidad en el resto de los muros. La espadaña es de fecha posterior. El retablo mayor es de estilo barroco churrigueresco (siglo XVIII) con la imagen central de Santa Eulalia de Mérida y con la madera tallada y dorada típica de los talleres retablistas trasmeranos de la región.
Es un edificio formidable. Fue construido en 1924. Es obra de Rafael Díaz, uno de los últimos grandes maestros canteros de la zona. Díaz también tuvo a su cargo la construcción de otros edificios del pueblo.
Está construida en piedra de sillería, de diseño simétrico, con balcones de hierro forjado y un portalón avanzado en piedra con arco de medio punto.
Secuencia de imágenes en vídeo





















































































































































































