Odra:
nombre del río de Sandoval,
que nace en Fuente Odra. En algunos documentos aparece como
Hodra, aunque esta h- parece adventicia y no
etimológica. En P. Bosch Gimpera y otros
[1]
se relaciona la forma
antigua de este nombre, Áutura o Áut(u)ra, con
el nombre Áutruca, ciudad de los turmódigos, por cuyo
antiguo territorio discurre el Odra, que ya figuraba en
Ptolomeo 2, 6, 49 como Áutraka, población que se
suele identificar con Castrojeriz. Esta última forma porta
el sufijo indoeuropeo, quizá céltico, –ka o el
céltico –āka. Odra sería, pues, una forma céltica,
como confirma la primera parte del nombre: au-,
raíz general europea que hace referencia al agua por su
significado básico, que sería ‘moverse’, ‘fluir’, ‘correr’.
La misma raíz aparece en Auca, Oca, nombre de río y
población (Somorro, Villafranca de los Montes de Oca). A su
vez ese río corría por el territorio de los au-trigones,
pueblo que, en opinión de Bosch Gimpera, no era de origen
celta, aunque estuviera celtizado. El segundo elemento de
Odra, Au-tra o Áu-tura
(forma que admitía variantes como Áu-turu-ca Áu-tra-ca,)
se encuentra en Ás-tura, nombre céltico del
río Esla (quizá por Ást-tura, aunque la forma ast,
‘montaña’, sea precéltica), que significa “río de la Montaña
/ de los Montañeses’), y reaparece en Asturica
(Astorga), Astures, Asturias, etc. Por tanto, *-tra,
como derivación de *-tura, a partir de *tur-,
significa ‘corriente de agua’. Odra, en consecuencia, sería
esa ‘corriente de agua’, es decir, sencillamente «el Río»,
por antonomasia.





Ojadía,
Ojadín,
Ojandía
u
Ojandín,
paraje situado frente a El Cadillo / Codillo y
al suroeste de Santa Lucía, al pie de su dilatado
alto, que podría filtrar aguas en la parte inferior de su
ladera, de modo que pudieran formarse “ojales”, es decir,
charcos o pozas. Véase Ojal del Cochino. El morfema
–*dín o –ndín (este quizá derivado de Ojaldín)
podría tener algún valor diminutivo como en
Vegualín: algo así
como lugar de ‘fuentecillas’ o ‘charcos’.
Ojal
del Cochino (en
OSMap, Los Ojales, al Sureste de Raposeras):
:
La asociación con “cochino”
resulta rara, no solo porque no usa la forma “chino”,
habitual por cerdo en Sandoval, sino por la extraña
relación entre ambos términos, “ojal” y “cochino”,
aunque Rafael Alonso de M., por OSMap, vio un pago
Fuente Cochina en Guadilla de Villámar, no lejos
de Ojal del
Cochino, al Noroeste, y otros hay en Umbrías, Ávila;
Valbuena de Duero, Valladolid, y una Fuente de la Cochina en
Campo Real, Madrid. Pero
puede relacionarse “ojal” con “ojo”, que, en castellano, es
“Manantial
que surge en un llano” (DRAE,
en su ac. 10ª).
Encontramos este valor en los
“Ojos del Guadiana” y en la ambivalencia del término `ayin,
que está por ‘ojo’ y ‘fuente’ en las lenguas semíticas (el-`Aaiún
es ‘las fuentes’).
La clave para la asociación de “ojo” y “ojal” con “cochino”
deriva del término
"Los Ojales", en el pueblo de Villanueva de Puerta
(Villadiego, Burgos), que nos
describe Agustín San Mamés García, nacido en ese lugar:
“Los Ojales son pozas o charcas de surgimiento natural,
donde antiguamente había bebederos para la ganadería en el
campo, con muy poca adaptación, solo rodeadas de unas
piedras, lodosas en el fondo”. A su vez, Rafael Alonso de
Motta señala que “los avenamientos de la agricultura
intensiva han hecho desaparecer muchas manchas húmedas de
todos los parajes”. Puede que en Sandoval hubiera en este
término alguna de esas pozas o gimiales (como se
llaman en Sandoval estos humedales). Incluso puede que los
hubiera un tiempo y ahora se hayan desplazado, como suele
suceder, según observa D. Agustín San Mamés. Entonces lo
importante es saber si en el paraje o parajes llamados “oj-“
u “ojal” hubo o hay surgencias manantiales o gimiales
de los que pudieran formarse pozas o charcas. Y así
pudo ser no solo en Ojal del Cochino, en la raya de
Guadilla, relacionado con el
Cespedal y
Fuente Bendita,
como lo es en el piedemonte o falda del Alto de Ojalba en
todo su perímetro, sino en el término de Ojadía,
Ojadín u Ojandín, situado entre el Arroyo de
Santa Lucía y el río Odra,
en la base del Alto de Santa Lucía.
Ojalba
(no Hojalba):
Si
asumimos el término como compuesto, admite varios
significados. El primero, si supone la pérdida de la f-
inicial latina nos llevaría a ‘hoja blanca’. También,
podría derivar de
“alba”, con sentido de “albar”,
que es topónimo en esa forma y en Albariza en Murcia.
“Albar” es ‘terreno que se beneficia un año y se deja
descansar al siguiente’ y, además, ‘libre de impuestos’,
según
Javier Ortega González.
Pero alb-, como en el caso de Alba Longa y
tantos otros topónimos, según Galmés de Fuentes (1996: 30),
puede significar en precéltico ‘altura, ladera, cuesta’. Lo
que correspondería al Alto de Ojalba, con significado
tautológico: ‘el alto del alto de ¿Oj?’.
Ahora bien, ‘alto del alto’
no le iba bien al
paraje completo, que está en un
terreno que pasa de cuesta a llano en la confluencia de dos
arroyos, el de La Corva que viene del Oeste, el de las
Sequeras, en el que aquel confluía, enriquecido por el
producto del gimial que ciñe el alto.
La fertilidad de estos valles y la estratégica eminencia de
la lengua del Alto, que, viniendo desde Valdisagre,
se sitúa frente a Castro Rubio y su Torrejón y
domina un amplio panorama (Juncalón, Granjería, Tojo
Redondo, Las Casillas) hasta Villanueva de Odra, podría
haber constituido un buen sitio para un establecimiento
antiguo. Algún
rastreo superficial allí,
así como
la presencia de piedras labradas
amontonadas en su base, aportan lo que podrían ser
indicios de ello, pudiéndose calificar el paraje de
despoblado, como lo es ahora también Castrorrubio o
Castarruyo: al fin y al cabo dos barrios, Ojalba y
Castrorrubio,
que justifican que se pueda llamar al pago aledaño
EntrambosBarrios. Pero, con esto, no hemos
explicado el “Oj-” u “Ojal-”, que, fundido
su al- con el de *alp-
podría haber sido originalmente “ojal”: el ‘ojal del
alba’, o ‘manantial del alto’ (en cuanto a la
procedencia),
donde el acento recaería tanto en “Ojal” como en “alb-”,
es decir, en las ‘surgencias manantiales en (desde) el mismo
borde del alto’, que lo ciñen completamente a modo de foso,
si se tiene en cuenta el brazo del Arroyo de la Corva que
viene del Oeste. Por el lado Este, ya en el borde del Alto,
se ve ahora una fontallona, es decir, un manantial cegado,
convertido en zona húmeda, que viene a corresponder con la
Fuente de la Corva en el otro lado. Compárese con
Ojal del Cochino y Ojadía / Ojadín / Ojandín.

Ojalba: piedra tallada. |
.1_small.JPG)
Ojalba:
gimial o
fontallona (este) |
%202_small.JPG)
Ojalba: gimial o fontallona (este) |

Ojalba: vegetación en el gimial u
ojal |

Ladera cerca del inicio del gimial
y llano |

Alto de Ojalba, desde el sur |
| |

Ojalba, lado occidental. Gimial. |
|
Olma (La). Se llama «olma»
al olmo de tronco muy grueso y de baja altura.
La Olma está al Oeste de Pantorrón o Pontarrón.
Olmos.
Topónimo importante de un despoblado, ya que en
tiempos antiguos fue un lugar, quizá con parroquia, junto a
un convento de monjas[2].
El «Prado de Olmos» se nombra en las
Ordenanzas de Sandoval
desde 1511, nº 52 y
como “un Prado llamado Olmos” en el AHSR,
1891, 22-5º.
Ontumba u Otúmbar:
Véase Hontumba
u Hontúmbar.
Oveja (La)