Lera (la): Derivado
probablemente de «glera» (del latín glarea, ‘guija,
grava, cascajo’), como el asturiano llera y el
aragonés glera, que según el DRAE vale por ‘cascajar’
o ‘cantorral’, y por ‘arenal’. Y, como cascajar, cantorral o
paraje donde abundan las piedras y aun la arena’, conviene
al término de Sandoval, situado cerca de
Fuente Mayalde, más
abajo del molino.
Lerón (el) : Siempre
se usa esta forma en singular con el artículo antepuesto o
asimilado. Es difícil que resulte de la simplificación o
amalgama de “Helerón”, por ‘paraje frío’ (Javier Ortega
González), aunque esté expuesto al frío viento
del Norte, porque también, en parte de su arco, es solana. Como antepuesto, el topónimo sería «el Erón»,
término relacionado con «era». Pero este sentido no recibe
apoyo del sitio a que se aplica, cuesta empinada de mala
tierra. Más razonable parece que el
artículo resulte asimilado: «el-Lerón». Así es un derivado
de «glera» (Véase
Lera) El morfema –ón se referiría a la
extensión del paraje o funcionaría con valor ponderativo
peyorativo: paraje extenso que presenta aumentadas las
características negativas que entraña el término. Este
significado conviene mejor a este paraje de Sandoval. Aunque
también podrían convenirle los que, según J. L. Herrero, se
dan a lera en Osona (Soria): ‘glera, llera, arenal,
tierra acotada’, o en Salamanca: ‘huerto, tierra’. Compárese
con el Hortón,
que forma parte del Lerón.
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El Lerón
©
2008
Julio
El Lerón (solana)
Llano (el).
Loma (la).
Lomillas (las).
Manantial
de Agramales:
veáse Agramales
y Gramales.
Manantiales Carrelagosto
: En el
Mapa detallado de la comarca de Villadiego, junto a
la raya de Tapia.
Manantial Ontumba.
Véase
Otúmbar u Ontumba
Mercado (el).
Merina (la) :
en
referencia a esa raza de ovejas. (También se da en la
provincia de Valladolid, según Sanz Alonso, 323).
Mimbrajera (la):
lugar
de mimbres. En Sandoval se suele utilizar preferentemente «mimbrajo»
a «mimbre» (del antiguo vimbre, y éste del latín vímine). Veo el topónimo Valdemimbrajo en la provincia
de Valladolid (Sanz Alonso, 266). También se llama
Las Bañadas o
Aguas Llevadas.
Mirador (el) :
elevación en el barrio de La Granja,
junto a la Carretera,
llamado “Mirador de la Granja” y, por algunos, “Mirador de
la Reina”, asociado en el imaginario colectivo de los sandovaleses con “la Reina” que completó el nombre del
pueblo, en referencia normal a Dª Urraca o Hurraca de
Castilla. Era y quizá siga siendo paraje tabú
(allí estaría enterrada la espada de la Reina), como
asociado con cementerios u osamentas humanas, en que no se
podía excavar ni obrar, so pena de desatar y despertar a las
Furias. Así la
leyenda. Sobre la historia, veáse
La Granja.
Molazgas (mejor que “Nolazgas”, que así
aparece en el Registro) significa ‘piedras’.
Molín:
por el Camino vecinal de
Villavedón y Arroyo de la Nafría,
más arriba de Las
Pontanillas y antes de llegar a Las Muertas y
Las Estacas.
Molino Caído (el).
Moralejos :
en alguna fuente se sitúa
este término más arriba
Santa Lucía y
Piedras
Negras, en la raya de
Villavedón.
Pero esta ubicación podría resultar de una confusión con el
Río de Moralejos, que penetra en el campo de Sandoval
desde el de Palazuelos o Villusto por Guanares. Véase
el
Mapa detallado de la comarca de Villadiego.
Mostelar:
lugar de comadrejas (mustela
o ‘ratoncilla’, en latín).
Pero “mostela” (derivado de la mustela anterior),
según anota
Javier Ortega
González,
es ‘haz o gavilla’ (DRAE), muy propio para este
dilatado paraje de sembrados, cuya parte o punta sur se
llama Hojalba
u Ojalba.
Muertas (las) : ¿por tierras muertas o
estériles?
Nafría (la) : De «Navafría»,
por síncope o contracción, como en los topónimos sorianos de
Nafría de Ucero y Nafría la Llana. Comparar con NaveNoño, es
decir, “Nava Nuño”. Navafría es nombre que viene bien al
paraje, pues «nava», voz prerromana, es una tierra sin
árboles, baja y húmeda, en que se empantana el agua de
lluvias. Y tierra baja es la Nafría de Sandoval, que no es
un término de una partida del campo, sino de toda la
hondonada que va desde la Carretera C-627 a las colinas que
ya pertenecen a Villavedón, y de las rayas de Sotresgudo y
Villavedón por el Oeste en paulatino declive hacia los ríos
(el Chico y el Odra). Es muy posible que, dada su
inclinación y especialmente la planicie en la parte central,
en tiempos antiguos fuera una tierra pantanosa. Aun en
tiempos modernos las tierras de la Nafría siempre
requirieron trabajos especiales de drenaje («hacer
arroyos»). Por otra parte, en esta zona, como más inmediata
a las montañas de las estribaciones de la Cordillera
Cantábrica, el cierzo azota más que en otros parajes más
resguardados. De donde vendría que esta nava se llamara
«fría».
Navenoño
o Navenuño (esta última forma en el Archivo de
Sandoval): : de «Nava de Nuño». En este paraje
había un «atestadero» (el “atestadero de Navenoño”), zona
donde, debido a la falta de drenaje de la aguas se atascaban
personas o animales que en él se introducían.
Novilla (la).