Lera (la) : Derivado probablemente de «glera»
(del latín glarea, ‘guija, grava, cascajo’), como el
asturiano llera, que es un ‘cascajar, cantorral o
paraje donde abundan las piedras’. (Está cerca de Fuente
Mayalde, más abajo del molino.)
Lerón (el) :
Siempre se usa esta forma en singular con el artículo
antepuesto o asimilado. Como antepuesto, el topónimo sería
«el Erón»,
término relacionado con «era». Pero este sentido no recibe
apoyo del sitio a que se aplica. Más razonable parece que el
artículo resulte asimilado: «el-Lerón». Así es un derivado
de «glera» (Ver La Lera) El morfema –ón se
referiría a la extensión del paraje o funcionaría con valor
ponderativo peyorativo: paraje extenso que presenta
aumentadas las características negativas que entraña el
término. Este significado conviene mejor al paraje de
Sandoval.
Llano (el)
Loma (la)
Lomillas (las)
Manantial Agramales:
ver Agramales
y Gramales.
Mercado (el)
Merina (la)
Mimbrajera (la): lugar de mimbres. En Sandoval
se suele utilizar preferentemente «mimbrajo» a «mimbre».
Mirador (el) : en el barrio de La Granja,
junto a la Carretera. También se decía “Mirador de la
Reina”, asociado en el imaginario colectivo de los
sandovaleses con “la Reina” que completó el nombre del
pueblo, en referencia normal a Dª Urraca o Hurraca de
Castilla. Era y quizá siga siendo paraje tabú, asociado con
cementerios u osamentas humanas, en que no se podía excavar
ni obrar, so pena de desatar las furias de la naturaleza.
Molazgas (mejor que “Nolazgas”, que así
aparece en el Registro) significa ‘piedras’.
Molín: posiblemente por ‘molino”. Cae entre el
Arroyo de la Nafría, el camino vecinal de Villavedón
y los caminos del Pradejón y de las Muertas.
Molino Caído (el)
Moralejos : arriba de Santa Lucía y Piedras
Negras, en la raya de Villavedón.
Mostelar: lugar de comadrejas (Mustella
o ‘ratoncilla’, en latín)
Muertas (las) : ¿por tierras muertas o
estériles?
Nafría (la) : De «Navafría»,
por síncope o contracción, como en los topónimos sorianos de
Nafría de Ucero y Nafría la Llana. Comparar con NaveNoño, es
decir, “Nava Nuño”. Navafría es nombre que viene bien al
paraje, pues «nava», voz prerromana, es una tierra sin
árboles, baja y húmeda, en que se empantana el agua de
lluvias. Y tierra baja es la Nafría de Sandoval, que no es
un término de una partida del campo, sino de toda la
hondonada que va desde la Carretera C-627 a las colinas que
ya pertenecen a Villavedón, y de las rayas de Sotresgudo y
Villavedón por el Oeste en paulatino declive hacia los ríos
(el Chico y el Odra). Es muy posible que, dada su
inclinación y especialmente la planicie en la parte central,
en tiempos antiguos fuera una tierra pantanosa. Aun en
tiempos modernos las tierras de la Nafría siempre
requirieron trabajos especiales de drenaje («hacer
arroyos»). Por otra parte, en esta zona, como más inmediata
a las montañas de las estribaciones de la Cordillera
Cantábrica, el cierzo azota más que en otros parajes más
resguardados. De donde vendría que esta nava se llamara
«fría».
Navenoño : de «Nava de Nuño». En este paraje
había un «atestadero» (el “atestadero de Navenoño”), zona
donde, debido a la falta de drenaje de la aguas se atascaban
personas o animales que en él se introducían.
Novilla
(la)