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Fundación de Sandoval de la Reina
No conocemos constancia escrita de la fundación, así que
desconocemos también la fecha.
Por un lado el Monje anónimo citado por
Cirilo y por otro el momento del inicio de la repoblación de la Meseta Norte
tras la invasión musulmana nos hablan de ello.
Cirilo nos aclara por correo electrónico el 6 de junio de 2006 que el tal monje
es en realidad D. Hernando de Tovar Enríquez y
Sandoval, caballero de la Orden de Calatrava. Don Hernando aclara episodios,
distintos a los descritos por Fray Prudencio de Sandoval, todos referentes a la
familia Sandoval y sus enterramientos.
Así, por ejemplo, D. Hernando cita la fundación del
monasterio de Villaverde de Sandoval, la fundación del convento de monjas de
Sandoval. Viene a
decir, que doña Estefanía, fundó el monasterio de Carrizo y desde allí
fueron
las monjas a fundar a Sandoval y dice que doña Estefanía, era hija de
D. Diego Martínez Salvadórez, que después de casado se hizo monje y fue a fundar
el monasterio de monjes en Sandoval y mas tarde fundó el monasterio de
Benevivere, en terrenos de su propiedad que heredó de su madre. Este D. Diego es
el mismo llamado unas veces Martínez de Villamayor que eran los apellidos de su
madre. El mismo caballero de Calatrava le titula de Sandoval. Sigue con otras
aclaraciones.
Fundación de
Sandoval
Según Don Hernando de Tovar Enríquez y Sandoval, citado en la Historia del
Emperador Alfonso VII, de Fray Prudencio de Sandoval, en la página donde aparece la
genealogía de los Sandovales, se dice que Sandoval es más antiguo que la fecha
de la refundación de Amaya (860). Sus fundadores habrían sido los descendientes
de sus antiguos pobladores, Los Gómez.
D. Fernando Gómez, el negro,
(773), habría sido el progenitor de muchas Casas de la antigua Grandeza de
España como Gómez, González, Salvador, Sandoval y Sarmiento.
Sandoval de la Reina y sus
Fundadores La familia de los Sandovales
Capítulo II, pg. 17
Cirilo García Pérez - Burgos, 2000
En conversación
mantenida en el verano de 2005 con Cirilo, nos dijo, sin embargo, que los
escritos de Fray Prudencio de Sandoval, en lo referente a su familia, hay que
someterlos a revisión y verificación, pues no duda de que se dejó llevar por la
pasión familiar. Por ejemplo, en lo que se refiere a la descendencia directa del
Conde Fernán González.
La repoblación de la Meseta Norte, la aldeanización de estos territorios
Recordemos que mientras los guerreros imponían su ley,
garantizando en cierto modo la paz, y sintiéndose protegidos, grupos de
emparentados y de familias conyugales o monásticas se fueron asentando en
tierras de la meseta bajo condiciones radicalmente nuevas; en la ladera de un
cerro, sobre un hábitat antiguo, al lado de una fortificación militar, junto a
la ribera de un río. Cientos de aldeas surgieron así. Entre el año 850 y el año
1000. Allí donde hubiera agua y cielo,
tierras y pastos,
llegaban pequeñas colonias de pioneros que iban roturando los campos, encauzando
las aguas, edificando sus casas, cercando los huertos, instalando molinos junto
al río, delimitando los términos, levantando un pequeño centro de culto donde
rezar y enterrar a sus muertos.
Aquellos mismos labradores
que, al moverse en espacios cortos, asumirían el reto de tener que abrir nuevos
caminos, aprovechando o no antiguas tramadas, pero que requerían al menos
desbrozar lo frondoso, explanar tierras, rellenar badenes, empedrar zonas
pantanosas, encauzar aguas, levantar puentes.
¿Quienes eran y de dónde
venían? Los había procedentes del norte y sobre todo, quizás, nativos autóctonos
que salieron del letargo en que se habían visto inmersos tras la
desestructuración de los territorios en el siglo VIII a raíz de la invasión
musulmana y de las correrías devastadoras de Alfonso I (739-757). Con mayor o
menor continuidad poblacional, lo cierto es que se mantuvo un substrato popular
de credo cristiano que en buena parte explica la rapidez con que emergió la vida
monástica y aldeana tras las conquistas de los reyes cristianos.
Ahí tenemos buena parte de
nuestros pueblos; el nacimiento de unas villas que pudieron retrasar más o menos
su salida en los escritos bajo voces alusivas bien a elementos del paisaje, bien
al nombre del gentilicio de la familia o el individuo colonizador.
El Camino de Santiago. Una visión
histórica desde Burgos.
Cap II. La formación del Camino de Santiago. pg. 71
Luis Martínez García - 2004
Vemos que ambas
escritos no se contradicen. La fundación de Sandoval, siendo una población muy
cercana a la montaña (menos de 20 km a la Peña Amaya, por ejemplo), pudo ser una
de las más tempranas de la Meseta, en el siglo IX.

Luis Martínez García
sigue tratando la señorialización de los territorios.
En torno al año 1000, aquellas familias de pequeños propietarios súbditos del
rey o de los condes soberanos de Castilla, debieron sentirse indefensos o mal
protegidos. Ni el monarca asturleonés, a quien desconocían en absoluto, ni los
condes castellanos de la casa de Lara, más próximos pero igualmente enredados en
sus quehaceres políticos y militares sobre espacios amplísimos, contaban con
medios e instituciones que garantizaran su seguridad a ras de aldea. Incluso
sufrirían de vez en cuando los efectos violentos de las rivalidades internas en
la cúspide del poder, estando como estaban tan cerca de los escenarios de lucha,
a caballo entre las tierras de León y de Castilla, y nunca lo suficientemente
lejos de la frontera musulmana. Y
sucedió también que para entonces habían ido emergiendo desde abajo, desde el
interior mismo de las aldeas, algunas familias por encima de otras, más ricas y
afortunadas, con estatuto de infanzones y de caballeros, capaces de poder
ofrecer tanto sus servicios militares a los condes, como de proteger a
las gentes corrientes de las villas donde tenían sus haciendas y en otras de las
cercanías. Desamparados,
temerosos, violentados, aquellos pequeños propietarios originariamente
independientes y libres buscaron protección; necesitaban la persona o
institución que pudiere garantizar su integridad personal y sus derechos
vecinales frente a las agresiones exteriores o interiores e incluso contra el
hambre, cuando la tierra empezó a ser un bien que había dejado de estar al
alcance de cualquiera. Sus posibilidades económicas lo permitían ya que las
explotaciones familiares agrícolas y ganaderas producían algunos excedentes con
los que poder pagar su propia seguridad.
Sonna val
En conversación mantenida con
Cirilo, en agosto
de 2005, este apunta otra hipótesis, como contrapunto a las más aceptadas, sobre la fundación de Sandoval de la Reina y
el origen del apelativo Sandoval: Está documentada la existencia de una
persona de nombre Sonna, nombre propio germánico, visigodo, y que se
estableció por estos lugares. Pudo estar
relacionado con la zona donde se ubica Sandoval de la Reina. Si esta persona fue
quien dio su nombre al pueblo que pudiera haber fundado, el resultado bien
pudiera haber sido Sonna Val
(Valle de Sonna), y haber
dado origen a su nombre.

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