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Crónica décimo tercera
(Ireneo Rilova López)
Agravios a su Divina Majestad, etc, etc, etc
Folio 6º
[reverso]
Año de
1920
Agravios
a su Divina Majestad, etc, etc, etc
Celebrándose la procesión del Santísimo Corpus Christi en su festividad
día tres de junio de mil novecientos veinte, varios jóvenes de esta
localidad desde la misma Torre profirieron varias voces descompuestas
seguidas de repiques de campanas como a muerto, a quema, arrebato,
tentenublo, etc., cediendo en escarnio y burla de su Divina
Majestad, teniendo el párroco con S.D.M. en las manos que protestar
públicamente de tales hechos sin que nadie intentase de reprimir dichos
actos y que las voces se repitieron varias veces durante la procesión,
causando esto un acto delictivo de Lesa majestad divina, su culto y
devoción de los fieles.
Terminada la procesión se repitieron los mismos repiques de campanas,
teniendo el Párroco, revestido de los ornamentos sagrados que protestar
de nuevo ante los vecinos y autoridades todas y pedir justicia de las
mismas Autoridades de palabra y defendiendo como Sacerdote etc. el libre
ejercicio del culto con energía, etc., y censurando se tolerase desde la
misma casa de Dios tanta burla y escarnio a su Divina Majestad, puesto
que las Autoridades se hacían impasibles y aun pidiendo justicia el
párroco, no se hizo por amonestar a los jóvenes y mucho menos
encerrarlos en el calabozo, como era natural a un hecho tan repugnante y
bochornoso.
Estando
acostumbrados los jóvenes a cometer ya muchos actos delictivos dentro
del Templo durante los oficios divinos ya de la mañana ya de la tarde,
sin que haya castigo alguno por parte de ninguno, el párroco cumpliendo
su obligación ha protestado ya muchas veces desde el altar al ofertorio
de la Misa, reprendiendo y llamando la atención para su corrección por
temer se avecinarían abusos mayores, que por desgracia llegaron, y hasta
pedir justicia y presentar a la autoridad los delincuentes para su
castigo, y sin embargo nada se ha hecho, sin atender al requerimiento
del Párroco. El Párroco por celoso y enérgico que sea cuando las
Autoridades no le ayudan y los padres consienten en que sus hijos
falten, sin reprenderlos, qué hacer en este caso ?, pues persistir en
reprimir esos desafueros por la palabra y [Folio 7 anverso]
el ejemplo y oración a su Divina Majestad para que se apiade de este
pueblo que le confiesa de boca a y no de corazón.
No
omitiré otro hecho más brutal cual es el de haber caído piedras o tirado
desde la Torre por dichos jóvenes a la procesión, habiendo caído una en
el mismo palio (según rumores), pues el Párroco al entrar en el Atrio de
la Iglesia, acordándose que en otras procesiones se han arrojado de la
Torre palos sobre la procesión (y todo ello para muchos vecinos no es
nada una inocentada) sintió una fuerte impulsación en su corazón al oír
como le decían, una piedra cae sobre el palio bajo el cual va Su Dª M,
ahora, ahora, ya cayó y como casi percibir el golpe en el mismo Palio.
Esto es vergonzosísimo y un corazón cristiano se ruboriza, es decir, sin
ser cristiano, porque ya que os queda Dios mío ? quedar relegado en el
sagrario como un prisionero sin tener la seguridad podáis salir libre
por las calles de la población y tampoco mostraros patente en vuestro
Sagrario de Amor sin libraros de las burlas de los mentecatos y cobardes
cristianos.
Ante tan
tamaña ingratitud, dispuso el párroco se hiciese la novena del Sagrado
C. de Jesús excitando al pueblo acudiese el mayor número posible y que
las comuniones que se hiciesen el día de la fiesta del Sagdo. C. de
Jesús, fuesen de desagravio y que prepararía a los niños de primera
comunión para este día y con el mismo objeto.
El
párroco para que esto se castigase, puso la denuncia por escrito, además
de denunciarlo de palabra, a ambas autoridades, que a decir verdad
tratan en su proceso de ocultar los hechos lo más posible y sean de poca
monta, y que causaría perjuicios al pueblo, y este no vería con buenos
ojos tal denuncia con seguimiento de mal querer al párroco y otras
excusas de tener mucho miedo de querer simpatizar más con los
delincuentes y familias que con Dios, sintiendo más la deshonra del
pueblo ante otros, que la ofensa inferida a Dios y etc. que se omiten.
Se ha
dado cuenta al Sr. Arcipreste del distrito, y aquí para que conste para
siempre, y llegue a leerse hasta por el Prelado de la Diócesis, cuando
venga de visita, si es que antes no se le comunica hecho tan infame,
pues a decir verdad creo en general no se siente la ofensa hecha a Su
Divina Magestad, se siente más que haya divulgado y divulgue por
los pueblos limítrofes y esta parroquia se agrave más en su poca fama,
con la particularidad de [Folio 7 reverso] no se mire al
párroco bien, por haber denunciado el hecho y se llegue a castigar (si
merece llamarse castigo) por las Autoridades, porque se dice que ese
acto cometido por los jóvenes no es nada, y que el párroco se impone
sobre el pueblo exigiendo el castigo, y que por lo mismo el párroco
merece salga de noche.
Pues tan
tamaña osadía de malvados y cobardes cristianos, no es querer renovar
aún la Crucifixión del Señor y de tener peor corazón que los mismos
fariseos ? (si es que muchos cristianos de hoy en día merecen ese
nombre, que aun llamarle fariseos es honrarles mucho). La pena impuesta
a tan infame delito es, tres días de fiesta de arresto en la casa
municipal y dos pts [pesetas] de multa a
cada individuo que se han de emplear en dos hachas de cera y arderán en
los dos
hacheros (1) del Altar Mayor durante la misa parroquial de los
días festivos.
Los
jóvenes delincuentes y que se les impone esa corrección son: [cita
los nombres de diez jóvenes] y otros dos más que ahora ignoro
quienes son.
La pena
impuesta no se ha cumplido, pues el arresto solo lo sufrieron un día
festivo por tres horas, teniendo libertad de salir a la calle y de
celebrar juerga, permitiéndoseles jugar y beber el vino correspondiente,
con lo que cedía en burla y escarnio, así es que las autoridades
avisadas ya de antemano, parecía obraban, pero en menoscabo de la
autoridad y quedando en pie la ofensa de Lesa Magestad, defendida
por quienes de ella la habían recibido. No todo se comenta en ésta, por
no poder aguantarlo un alma cristiana, pues ha quienes han dicho que no
se castigue, por no indisponerse con algún vecino que es primero que
Dios.
Cierro
esta crónica del todo confuso y aterrorizado de tanta etc, etc, pero
constando mi protesta más enérgica, y condenando la actitud de las
Autoridades [cita al Sr. Alcalde y al Sr. Juez],
que por orgullo a su pueblo, consintió en no castigar tal delito (que
como tal no le tiene) por no darle la gana y serle así un triunfo.
Sandoval de la Reina 24 de junio de 1920
El
párroco
Ireneo Rilova
(1) Hacha:
Vela de cera, grande y gruesa, de forma por lo común de prisma
cuadrangular y con cuatro pabilos.
Hachero: Candelero o blandón que sirve para poner el hacha de
cera (DRAE) |