Falleció en Málaga el 13 de enero de 2007 a los ochenta y un años de
edad. Había nacido en Sandoval de la Reina
(Burgos) el 22 de mayo de 1925. Cursó la carrera de Derecho en
Madrid, especializándose en criminología y Derecho tributario.
Ingresó como funcionario en el Instituto Nacional de Previsión y más
tarde fue destacado al Instituto Nacional de la Seguridad Social, al
que representó en la Comisión de Presidencia del Gobierno para el
control de los medicamentos farmacéuticos. En reconocimiento a su
labor, recibió la encomienda con placa de la Orden de Sanidad.
Participó activamente en la creación del Servicio de Rehabilitación
de Minusválidos, que dio origen al Instituto Nacional de Servicios
Sociales. Compatibilizó estas funciones con el libre ejercicio de la
abogacía hasta el momento de su jubilación.
Amaba la Filosofía, la Historia y la Política. Frecuentó a Popper,
Tocqueville y Eliade. Bebió en Zubiri, Ortega y Américo Castro. No
faltó, mientras pudo, a su tertulia. Burgalés de nacimiento y
madrileño de corazón, viajó por todo el mundo: al Ecuador, donde
viven su hermano y sus sobrinos, a Alemania, donde nació su yerno, a
Bruselas, donde reside su hijo, y a otros muchos países que la
curiosidad puso en su camino. Su último viaje le llevó a Málaga para
despedir el año en compañía de su esposa, sus hijos y sus nietos.
Arropado por ellos, le sorprendió la muerte. Deja toda la pena y el
cariño que se supo ganar, que se merece.