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Fábricas de luz en Amaya y
Villamartín de Villadiego
La fábrica de luz y molino de Amaya, que proporcionó electricidad
a varios
pueblos, entre ellos Sandoval de la Reina, se inauguró en 1922.
También construyó otra
fábrica de luz y molino en Villamartín de Villadiego, que dio servicio a
varios pueblos del Valle de Humada.
Fábrica de luz y molino de Amaya.
Unas fotos actuales
(septiembre de 2008)


La iglesia de Amaya
ante la que, en 1922, posaron
vecinos, clero y autoridades.




Este árbol tal vez sea aún uno de los que aparecen en la
foto de 1922.

La fábrica, ahora
vivienda particular, ha sufrido reformas.




Restos de
infraestructuras.





Sección de las
tuberías a
media ladera, de las que nos habla Martín Izquierdo.

Este depósito, al que se ha adosado una caseta,
aún se utiliza
para suministrar agua al pueblo.

Arriba, en Peña Amaya, se encuentran, en
bastante buen estado aún,
la conducción del agua desde las fuentes y el depósito de agua
de cabecera.
(7 de septiembre de
2008)
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Los postes estaban numerados.
Este es uno de ellos.

Fábrica de luz y molino de
Villamartín de Villadiego.
Fotos actuales
(septiembre de 2008)





La fábrica, inicialmente propiedad de los
García Vedoya,
fue vendida posteriormente, sin dejar de dar el servicio de
electricidad.




Detalles de la fachada

Iglesia de Villamartín de Villadiego


Este edificio conserva en su interior las
turbinas originales
(7 de septiembre de
2008)

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Entrevista a Antonio Iglesias Crespo
(Villamartín de Villadiego)
En la Hidroeléctrica la Fe primero
estuvo de criado un matrimonio sin hijos. Luego después ya lo vendieron
a otro matrimonio, y yo creo que todavía daba servicio de electricidad.
Después lo compró Fabián, el actual propietario, pero ya no estaba en
servicio.
La central de Villamartín de Villadiego daba luz a Villamartín,
Rebolledo de la Torre, Fuenteodra, Humada, los Ordejones. La otra
[Amaya] daba más, tenía menos agua que esta para mover las turbinas pero
tenía motor de gasóleo.
Aquí todavía existe el depósito, allí está [en la ladera de Peña Amaya],
siguiendo el reguero este que traía el agua que sobraba. Se puede subir
fácil.
Nosotros tuvimos que emigrar.
Antes en casa del padre muy mal, pero bueno se podía vivir, pero luego,
a ver que haces allí [sin tierras y sin nada], ¡vete a repartir!
[las tierras]. Nacían muchos niños y se morían muchos también. Qué vas a
partir, en una casa donde serían dos mal, muy mal, pero en cuatro o
cinco o seis que había, qué hacías allí. Había que hacer como aquel de
Villadiego que vendía almendras, Filomeno, cuando iba a partir la
herencia de su hermano decía pa mí, pa tí y pa mí [comenta en
tono humorístico].
Cuando ya nos despedíamos
hizo un comentario casi como para sí, que, después de tantos años
parecía dar la auténtica dimensión de aquel hombre, al que aún se
recuerda en la comarca con admiración. Me dijo:
¡Cuántas cosas habría hecho
don Ángel por estos pueblos si no le
hubieran matado!

7 de septiembre de
2008
Antonio nació en
Villavedón
y está casado en Villamartín de Villadiego
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Filemón.
Fabián.
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