El habla de Sandoval de la Reina (Burgos)Entiéndase por «Habla de Sandoval» las peculiaridades
lingüísticas de la expresión de los del pueblo que se apartan tanto
de la variedad castellana estándar, sea como resultado de
rusticismos y vulgarismos (arcaísmos y deturpaciones, que ofrecen
variantes), sea por preferencias de uso o uso excluyente de una
forma cuando el estándar admite vari(ante)s. Se recogen en una
selección abierta a ampliaciones y correcciones, por considerarlas
peculiaridades “menos compartidas” y, por ello, ”propias” dentro del
ámbito del dialecto castellano, conservadas hasta la generalización
de la instrucción y, sobre todo, hasta la irrupción de los medios de
comunicación social (radio, TV...) y el fácil y acelerado contacto
con otras poblaciones del entorno y personas de la emigración. A
veces se recoge una palabra o expresión, porque en ellas puede haber
referencias a costumbres o usos propios o muy castizos del pueblo.
Estas variantes y peculiaridades difícilmente podrán
estimarse elementos exclusivos hasta tanto se haga un estudio de los
usos de la comarca y de cada uno de los pueblos del contorno: de un
contorno amplio, como hemos visto que ya se ha hecho para algunos
pueblos (Villasarracino o Castrillo de Don Juan, en Palencia;
Villahizán de Treviño, en Burgos). Así que el habla aquí reseñada
coincidirá (coincide en realidad) en muy alta proporción con la del
antiguo arciprestazgo de Campo o la de la comarca de los Campos
de Amaya y, con las hablas de las comarcas palentinas de la
Valdavia y la Ojeda, hasta Saldaña y el Cea, e incluso con las del
Bajo Campoo y Valderredible en Cantabria, así como con las de la
Montaña de Burgos (Quintanas de Valdelucio, Lora... ) y las del
valle del Odra y Odrilla y cuenca del Bajo Arlanzón.
Es prácticamente imposible establecer “lo único y
exclusivo” del habla de Sandoval, como puede deducirse ya de los
datos recogidos en Internet para los pueblos arriba mencionados y de
otros, por compartir la mayoría de sus rasgos con los del habla
general de Castilla la Vieja, primero, de León y Asturias, después,
e incluso con Navarra (especialmente en la Ribera). Con estas
últimas hablas, como con las de Aragón, tiene el habla de Sandoval
en común muchos términos, como abrigaño, aldrede, chiflar,
enguila, jersé, pincha, quitameriendas, tapaculos, tentenublo...
Pero, al mismo tiempo, presenta usos distintos a los comunes del
romance de la antigua Tarraconense. Así en el léxico de Navarra
también veo (en el Vocabulario Navarro de J. Mª. Iribarren, 2ª. ed. preparada y
ampliada por R. Ollaquindia, Pamplona, 1984) aragonesismos y
catalanismos, sin posible equivalencia castellana, como devantal
por «delantal», empreñar por «molestar», fiemo por
«estiércol», forgueta por «tenedor», sargantana por
legaterna o lagartija, etc.
Por todo lo cual, cuando me refiero al habla de
Sandoval me podré referir únicamente a usos compartidos con los
pueblos y comarcas circunvecinos, entre los cuales puede que se den
hechos exclusivos, aunque todavía no puedan definirse como tales.
Quiere esto decir que tanto menos exclusivo de Sandoval será un uso
cuanto más se acerque al castellano general y, a la inversa, tanto
más exclusivo de Sandoval será un uso cuanto, alejado de ese
estándar, lo haga igualmente de las hablas circunvecinas, algunas de
las cuales ya pueden estudiarse incluso en soporte digital.
De otros estudios sabemos que lo propio o exclusivo de
un habla como la sandovalesa se manifiesta únicamente en el nivel
léxico. Aun así, parece conveniente presentar los rasgos más
característicos del habla de Sandoval en otros niveles lingüísticos,
el fonético o morfosintáctico. Y aun en la imposibilidad de lograr
rasgos exclusivos de esa habla en el nivel más propicio para ello,
que es el léxico-semántico, se expondrán aquellos que al menos
puedan también aquí caracterizarla o describirla en su apariencia
más propia, peculiar y significativa, entre los que habrían de
hallarse los exclusivos y definitorios, si los hubiere. De lo cual,
en lo que se sigue se ofrecen algunas MUESTRAS.
continúa ...
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