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Sandoval en la
literatura
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Don Quijote, volviendo las riendas a
Rocinante hacía la gente que le tenía cercado en
corrillo, dijo a todos con voz reposada y grave, sin
reparar en lo que el alcalde le había dicho:
-Valerosos leoneses, reliquias de
aquella ilustre sangre de los godos, que, por entrar
Muza por España, perdida por la alevosía del conde
Julián, en venganza de Rodrigo y de su incontinencia y
en desagravio de su hija Florinda, llamada la Cava, os
fue forzoso haberos de retirar a la inculta Vizcaya,
Asturias y Galicia, para que se conservase en las
inaccesibles quiebras de sus montes y bosques la
nobilísima y generosa sangre que había de ser, como ha
sido, azote de los moros africanos, pues alentados
del invencible y gloriosísimo Pelayo y del
esclarecido
Sandoval, su suegro, amparo y
fidelísima defensa, a cuyo
celo debe España la sucesión de los católicos reyes de
que goza, pues dél nació el valor con que los filos de
vuestras cortadoras espadas tornaron cumplidamente a
recobrar todo lo perdido y a conquistar nuevos reinos y
mundos, con envidia del mismo sol, que sólo hasta que
vosotros les asaltastes sabía dellos y los
conocía
de El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha (el
Quijote apócrifo)
Tomo II, Parte VI, Capítulo XXIII
(En que Bárbara da cuenta de su vida a don
Quijote y sus compañeros hasta el lugar,
y de lo que les sucedió desde que entraron hasta que salieron dél)
de
Alonso Fernández de Avellaneda
Seudónimo del autor del llamado Quijote apócrifo.
(título original Segundo tomo del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la
Mancha).
Hasta el momento no se ha podido dar con su verdadera identidad. |
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El gazpacho del tío Sandoval,
mucho caldo y poco pan.
de Locuciones populares andaluzas de
Fernán Caballero
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—Aguarda, yo digo lo que debrían hacer por
oficio, pero está ya el mundo tan depravado, que los
mismos remediadores de los males los causan en todo
género de daños. Éstos, que habían de acabar las
guerras, las alargan; su empleo es pelear, que no
tienen otros juros ni otra renta, y como acabada la
guerra quedarían sin oficio ni beneficio, ellos
popan al enemigo, porque papan dél. ...
—¿Qué será —dijo Andrenio— que
no vemos pasar ningún hombre de bien?
—Ésos —acudió Quirón— no pasan,
porque eternamente duran, permanece inmortal su
fama. Hállanse pocos, y éstos están muy retirados:
Oírnoslos nombrar como al unicornio en la Arabia y
la fénix en su Oriente. Con todo, si queréis ver
alguno, buscad un cardenal
Sandoval en Toledo,
un conde de Lemos gobernando Aragón, una archiduque
Leopoldo en Flandes. Y si queréis ver la integridad,
la rectitud, la verdad y todo lo bueno en uno,
buscad un don Luis de Haro en el centro que merece.
de El Criticón
Primera parte
de Baltasar
Gracián
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Allí va el Conde de Altamira,
Moscoso y Sandoval, gran señor y caballero en todo, caballerizo
mayor de Su Majestad de la Reina.
de El Diablo Cojuelo
Tranco VIII
de
Luis Vélez
de Guevara
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Dile también que de la amenaza que me
hace, que me ha de quitar la ganancia con su libro, no
se me da un ardite, que, acomodándome al entremés famoso
de La Perendenga, le respondo que me viva el Veinte y
cuatro, mi señor, y Cristo con todos. Viva el gran conde
de Lemos, cuya cristiandad y liberalidad, bien conocida,
contra todos los golpes de mi corta fortuna me tiene en
pie, y vívame la suma caridad del ilustrísimo de
Toledo, don
Bernardo de Sandoval y Rojas, y
siquiera no haya emprentas en el mundo, y siquiera se
impriman contra mí más libros que tienen letras las
Coplas de Mingo Revulgo. Estos dos príncipes, sin que
los solicite adulación mía ni otro género de aplauso,
por sola su bondad, han tomado a su cargo el hacerme
merced y favorecerme; en lo que me tengo por más dichoso
y más rico que si la fortuna por camino ordinario me
hubiera puesto en su cumbre. La honra puédela tener el
pobre, pero no el vicioso; la pobreza puede anublar a la
nobleza, pero no escurecerla del todo; pero, como la
virtud dé alguna luz de sí, aunque sea por los
inconvenientes y resquicios de la estrecheza, viene a
ser estimada de los altos y nobles espíritus, y, por el
consiguiente, favorecida.
de El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha
Prólogo al lector de la II parte
de
Miquel de Cervantes Saavedra

Miguel de Cervantes Saavedra
(retrato imaginario, pues no existe ninguna imagen autentificada).
Retrato atribuido a Juan de Jáuregui |
El hijo y sucesor de Carlos I, Felipe
II, que no pudo heredar de su padre el valor, tampoco
heredó el gusto a las fiestas de toros. Él fue el
primero que las prohibió por una Real cédula. Reinando
este Soberano en el año 1565, se juntó por su influjo un
Concilio en Toledo para el remedio de los abusos del
reino, al cual asistieron los obispos de Sigüenza,
Segovia, Palencia, Cuenca, Osma, el abad de Alcalá y
otros distinguidos varones. Le presidió el ilustrísimo
señor don
Cristóbal Rojas de Sandoval, obispo de Córdoba,
el más antiguo de los seis que concurrieron. En este
Concilio se declaró que las funciones de toros son muy
desagradables a Dios, y que si algún cristiano hiciese
voto de correr o lidiar toros no estaba obligado a
cumplirlo. Prohíbe, bajo pena de excomunión, hacer tales
votos, y manda que no se tengan estos espectáculos en
días de fiesta.
de Corridas de Toros
de
Mariano José de Larra
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