|
Monasterio Premonstratense
Masculino de San Miguel de Villamayor de Treviño
Localización: Junto a Villamayor de Treviño
Fundación: aunque ya existía como monasterio, en 1166 pasa a
formar parte de la orden premostratense
Situación actual: prácticamente desaparecido
Restos conservados: La portada del compás con el escudo del
monasterio, una pequeña espadaña y la cerca. En el ayuntamiento de
Villahizán de Treviño se conservan cuatro columnas que la
tradición hace pertenecer al claustro del monasterio.


Cerca y espadaña al
fondo (01/12/2006)
ver cimacio o pila de
agua bendita encontrada en 2008 en Sandoval de la Reina
ver puente
de la carretera de Sandoval de la Reina
Noticias históricas
Nuño García y Gonzalo Pérez de Padilla con sus familias dieron el 3 de
mayo de 1166 al abad Domingo de La Vid el monasterio de San Miguel de
Villamayor, próximo al río Odra, junto con los de San Cebrián de Padilla
de Abajo, San Esteban de Valderredible, Santa Juliana de Citores, y
San
Pablo de Sordillos, con la condición de que el primero se constituyera
en abadía. Asistieron al otorgamiento de la escritura Pedro, Obispo de
Burgos y los prelados de Toledo, Sigüenza, Osma, Segovia, Palencia y
Calahorra. El abad de La Vid aceptó aunque, al parecer, en principio fue
sólo priorato, poniendo a Rodrigo, como primer abad de Villamayor y
manteniendo la advocación de San Miguel, aun cuando ellos depositaron
una imagen de Santa María en el altar mayor.
E.
de Noriega en su Dissertatio apologetica adelanta a 1165
la fecha de la fundación.
Algún autor da como abad de La Vid a un tal Diego y como
advocación del monasterio de San Miguel de Villamayor la de San
Hilarión.
Según un documento de 1240 el monasterio tomo como patrones a Santa
María, San Miguel, Santa Angustia y San Nicolás.
Como era costumbre en la Orden Premonstratense, Villamayor, fue dúplice
en origen pero pronto
las religiosas fueron trasladadas a San Pablo de
Sordillos. Durante los primeros años de andadura se suceden donaciones y
compras de terrenos y granjas como como cuando Alfonso VIII, el 13 de
noviembre de 1166 les otorga la villa de Cigoreña. Fueron importantes
las posesiones de la abadía así, por ejemplo, en Roda (villa concedida
por Alfonso VIII en 1176 junto con su iglesia de San Juan), Santibáñez
(actualmente granjas de Olmedo e Idello) y Espinosa de Cerrato, cedida
en 1170 por el noble Pedro Martines de Johas. Probablemente los
monasterios de Valdegrajera, San Julián y San Clemente, que el
historiador Ch. L. Hugo considera filiales, fueron únicamente ermitas
aisladas por religiosos de San Miguel. El 9 de enero de 1223 los
herederos del monasterio de Villamayor otorgar una venta a García
Fernández, mayordomo mayor de la reina Berenguela, y a su mujer, a doña
Mayor, de todo cuando tenían en dicho monasterio y en sus granjas.
A finales del siglo XII y la Orden debía tener problemas por los
expolios y latrocinios que padecían gran parte de sus casas. Por ello,
en 1199, el Papa Inocencio III concedió privilegio a todos los abades y
religiosos premonstratenses de la Circaria de España y, en especial, en
favor del abad y convento de Villamayor de Treviño contra los que les
robaban. Por otra parte fueron excelentes las relaciones que San Miguel
mantuvo con otras fundaciones monásticas próximas a él, y buena prueba
de ello son las tres donaciones de tierras y granjas que el abad y la
comunidad de Treviño, según Huidobro y Serna, recibieron de las
religiosas de San Felices de Burgos a finales del siglo XIII. A pesar de
algún conflicto, también fueron buenas relaciones con el obispado. El 20
de noviembre de 1329 Juan, abad de Villamayor, hace promesa de sumisión
y obediencia don García, Obispo de Burgos, con ocasión de su bendición
abacial.
Villamayor nunca tuvo abades comendatarios que eran los que, la mayoría
de las veces, habían causado la decadencia de los monasterios
premonstratenses. Sin embargo, en 1443 el abad general de Prémontré
encargó una comisión de religiosos franceses para visitar la Circaria y,
tras inspeccionar nuestro monasterio de San Miguel, se pronunciaron en
una sentencia declarando la relajación a que habían llegado sus
canónigos.
E. de Noriega (Apuntamientos históricos) recoge
todos los documentos que se conservaban en el archivo del
monasterio, donaciones reales y particulares y otros
acontecimientos curiosos como el milagro y sucesos de Santa
Paulina (1612-1621), que la autora no refleja por no afectar al
trabajo del libro de referencia.
Entre las cosas notables hay que destacar las reliquias que custodió
este monasterio, tales como las de Santa Radegunda (monja norbertina de
la cercana casa de San Pablo de Sordillos) y las de Santa Paulina (hija
de los mártires Artemio y Cándida), a quien se dedicó un altar, por la
devoción que las gentes del lugar le tenían, en el que había una
escultura dorada como relicario de su cuerpo. Asimismo, aquí estuvo el
sepulcro de Diego de Mendieta (?10-XI-1615), profeso y abad de esta
abadía y promotor de la Reforma de la Orden en España, a quien el pueblo
honró con la capilla en la que fue sepultado. En 1846 se ordena llevar a
la catedral de Burgos una escultura de este monasterio de Treviño, que
debía ser de gran mérito, que representaba San Miguel. Quizás sea la
imagen que se veneraba la capilla de San Gregorio dicha catedral,
situada al lado en el lado norte de la del condestable.

Santa Paulina - Villamayor de Treviño
Análisis artístico el proceso crono-constructivo
Prácticamente no sabemos nada del conjunto monástico de Villamayor de
Treviño, salvo algunos datos curiosos que se conocen través de la
tradición, recogida por Bernardo de León, quien hace profesar en
Villamayor a Gonzalo, hijo de Alfonso VII, en 1165, cuando ni tan
siquiera se había fundado el monasterio. Según él, a este acontecimiento
quedó perpetuado en una lápida pues derribando una pared del
monasterio se hallo escrito en una piedra de la misma
pared, que habría quedado cubierta ya que aprovechando la piedra
para la obra se deshiço y cubrió el letrero. Asimismo, también son
escasos los datos corroborados documentalmente y que, a veces, nos
aportan breves referencias de algunas partes del edificio. Así sabemos
de la existencia de un altar de San Esteban por la donación que, en
1233, hacen Rui Gómez, vecino de Villamayor, su mujer y su hermana de
todo cuando tenían en Bobadilla con pensión de alumbrar una
lámpara al altar de San Esteban. O tenemos conocimiento de la
capilla de Santa María, cuando Sancho de Tobar, guarda del rey, y su
hijo Juan, el 19 de noviembre de 1399, dan al monasterio de San Miguel y
a su abad, Juan, una finca y una viña al concederles la comunidad, a
ellos y a todo su linaje, una sepultura en la capilla de Santa María.
Sobre las dependencias monásticas la documentación no es más explícita,
ya que sólo habla de la existencia de un claustro, sin otro dato más, al
donar, en 1192, Rodrigo Díaz al abad Juan y al convento de Villamayor
las dos callejas que avia el comprado al concexo de Villamayor por las
quales entraban y salían por agua a la fuente que está junto al claustro
del convento y que ahor llaman la judería. Aunque la cesión es de
finales del siglo XII, probablemente la referencia al claustro, como
tal, sea contemporánea al siglo XVII, fecha en que se redactó el
Libro Becerro.
Leyendo minuciosamente la crónica de Bernardo de León podemos matizar
algo más sobre la configuración arquitectónica de la iglesia de
Villamayor. Lo primero de todo es advertir que este templo fue un
verdadero panteón, tanto para los fundadores como para sus sucesores.
Existían unos sepulcros en la capilla de San Miguel que es en la
capilla mayor de la iglesia vieja … adonde se parece la puerta del
caracol por donde bajaban estos señores. También hay sepulturas
ante la puerta que oy sale al claustro y otras delante del arco
que oy está allí y sale a la capilla mayor que oy es, y junto a la pila
que allí estaba. Más adelante sitúa otros enterramientos en la
capilla de santa maría quees aora la mayor. Por último, en la
capilla de la magdalena en medio del arco hay también sepulcros,
donde además del altar de la Magdalena hay otro dedicado al Salvador.
Al parecer la primitiva iglesia tenía
comunicación directa con unas estancias reservadas a los
fundadores desde las que llegaban a la iglesia por medio de una
escalera de caracol.
A finales del siglo XVI y principios del XVII el monasterio está en
una situación económica difícil puede se a edificado todo el monasterio
desde sus primeros cimientos y planta primera de nuebo. Las obras
del nuevo monasterio se comenzaron en 1595, conservando la iglesia
románica, cuya bóveda necesitó ser consolidada entre 1729 y 1731. El
maestro de cantería fue Francisco Martínez de Balcava cuya viuda,
María del Río, el 25 de junio de 1645, dio poder a su nieto Juan de la
Maza Balcava, también cantero, para cobrar entre otras, la obra de la
iglesia de San Miguel de Villamayor de Treviño. Salvo esta, no poseemos
otras noticias documentales acerca de los trabajos del templo.
Manejando todos los datos de que disponemos podemos deducir que c. 1600,
San Miguel de Villamayor de Treviño tenía una iglesia con tres ábsides
cuyas advocaciones eran: capilla de San Miguel, que fue el
central y a partir el siglo XVII, será una capilla secundaria que se
denomina también de Santa Paulina; la capilla de Santa María,
documentada en 1339, que se convirtió en la mayor y la capilla de la
Magdalena.
E.
de Noriega (Apuntamientos históricos ...) refiere que
delante de este altar de San Miguel que al presente es de Santa
Paulina, estaba enterrado Gonzalo Ruiz de Sandoval
Si damos crédito a información de Backmund y Bernardo de León cuando
dicen que a finales del siglo XVI se levantó de nuevo el monasterio,
conservando la iglesia románica, tenemos dos alternativas al intentar
definir su planta:
1) Si en época medieval Villamayor tenía
sólo una ábside dedicado a San Miguel, pudo ocurrir que en la moderna se
ampliase con dos capillas más sin poder precisar si fue hacia el norte o
hacia el sur, quedando la de San Miguel lateralizada. A pesar de que
esta hipótesis es una consecuencia lógica de los datos documentales, ya
que ellos se habla de una iglesia vieja, por lo que hay que
suponer que habría otra iglesia nueva, no es demasiado
convincente creer que se mantuviese la vieja capilla mayor dentro del
nuevo
templo monástico.
2) Existe la posibilidad de que desde época medieval ya tuviera tres
ábsides, de los que conocemos el de San Miguel, la capilla mayor
de la iglesia vieja; la capilla Santa María y el altar de
San Esteban, aunque no podemos concretar si este último fue el
tercer ábside o un simple altar en el cuerpo de la iglesia. Esta
construcción sería la que Bernardo de León denomina iglesia vieja.
Sin embargo, en un momento que no podemos datar pero, indudablemente,
anterior a 1600, se llevará a cabo una serie de reformas o ampliaciones
que, o bien, cambió la disposición de la cabecera o, simplemente, se
varió la advocación de los altares, pasando la capilla de Santa María
a ser la mayor y las de San Miguel y la Magdalena las
laterales. Por ello, cuando en 1595 se renueva el monasterio, y dado el
buen estado de la iglesia, a ésta no le afectan los trabajos, hasta el
siglo XVIII cuando se refuerza la bóveda. Esta es la hipótesis que
considero más próxima a la realidad, a la vez que una cabecera con tres
ábsides estaría más acorde con las estructuras templarias utilizadas por
la Orden Premonstratense. Aunque del cuerpo de naves no podemos decir
nada, sin embargo parece probable que también perteneciese al periodo
románico.
A partir de la Desamortización de 1835 y, sobre todo, durante la década
de 1870-1880 el monasterio fue destruyéndose paulatinamente. Segunda
Backmund en 1880 quedaban en pie todos sus edificios, pero en la
actualidad sólo se puede ver la portada del compás y la cerca. Dicha
portada es de medio punto y en la clave está labrado el escudo
cuartelado del monasterio, en cuyos cuarteles superiores se representa
la flor de lis y en los inferiores bandas diagonales en la izquierda y
horizontales a la derecha. En la bordura, una ornamentación en aspa de
espigas y círculos. Sobre el arco se conserva una pequeña espadaña,
abierta el arco de medio punto, que se remata con bolas que flanquean
una cruz, en alto.
En la iglesia parroquial de Sasamón quedan algunas esculturas románicas,
tallas del coro y antifonarios. Los altares que se repartieron por las
diversas iglesias de la provincia de Burgos, así el de Santa Paulina
está en la parroquia de Villamayor, otros en la de San Isidoro de
Sasamón y algún retablo fue a parar a Padilla de Abajo. Cuatro columnas
forma parte del actualidad del pórtico de la Casa Consistorial del
vecino pueblo de Villahizán de Treviño. La tradición local las hace
pertenecer al claustro del monasterio, aunque no disponemos de ninguna
prueba documental sobre ello. Además al tratarse de cuatro columnas
entregas, rematada con unos capiteles de crochets de talla poco
depurada, no parece el lugar más indicado.
Columna entrega: aquella que esta
adherida al muro o pilar.
Conclusiones y cronología
Los escasos datos documentales que poseemos sobre la fábrica de la
iglesia hace difícil proponer una cronología para ella. Sin embargo,
ateniéndonos a la tradición constructiva de los premonstratenses,
aplicada a otras áreas masculinas de la región, de cabeceras con tres
ábsides, algunos de tradición románica (Retuerta, Bujedo, Aguilar,
Ribas, San Pelayo de Cerrato, etc.), nos hace pensar que estamos ante un
edificio construido a lo largo del siglo XIII, sin poder precisar si se
realizaron tres naves, o por el contrario, como también fue costumbre
generalizada, el proyecto quedó abortado por falta de recursos como
ocurrió en otros templos. A finales del siglo XVI el monasterios se
renovó por completo pero estas obras no afectarán a la iglesia.
Fuente del texto: Monasterios
Medievales Premostratenses - Reinos de Castilla y León
© María Teresa López de Guereño
Sanz. 1997.
Algunas fuentes
citadas por la autora:
1. Cartulario del Monasterio Premostratense de San Miguel de
Villamayor de Treviño o Libro Becerro Antiguo.
2. Libro Becerro año 1676. Sumario de la fundación del convento,
antigüedad, bulas, privilegios, juros, censos, memorias, apeos,
ejecutorias ... de todos los papeles y haciendas que le pertenecen.
Otros documentos
Organismo financiador: Ministerio de Ciencia y Tecnología
Proyecto: BHA 2003-03039
Investigadora responsable del equipo investigador: Cristina Jular,
Instituto de Historia, CSIC.
Cartulario de Villamayor de Treviño; códice 998; Archivo
Histórico Nacional de España
Becerro de Villamayor de Treviño; cócide 998; Archivo
Histórico Nacional de España
Información sobre los documentos
originales:
Cartulario
España. Ministerio de Cultura. Archivo Histórico Nacional. Diversos
y Colecciones, Códice 998 (1 MB)
Monjes premostratenses de San Miguel de Villamayor de Treviño (Burgos).
Cartulario medieval formado hoy por 55 folios de pergamino, unas 180
escrituras y dos tablas de índices posteriores a la fecha de composición
general, el siglo XIII. Profusa y ricamente ornamentado, permanece
inédito.
Becerro
España. Ministerio de Cultura. Archivo Histórico Nacional, Clero
secular-regular, Libro 1375. (750 KB)
Libro en papel, procedente también del monasterio de Villamayor de
Treviño. Datado en 1676, es un registro de escrituras copiadas
íntegramente o resumidas siguiendo el becerro antiguo (códice 998) y
algún otro códice del archivo conventual, hoy perdido o en paradero
desconocido.
|