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Ermita de San Martín de Castrorrubio Foto Rosi Merino
La Ermita de Castrorrubio en Facebook

 

Febrero de 2012
Visita ya el proyecto definitivo

 



 

La intervención busca, además de ser reversible, respetar y poner de manifiesto lo que pudo ser el edificio en su último uso y lo que pudo ser en su origen a partir de los datos de que nos habla la portada, es decir una torre defensiva o de vigilancia.

El proyecto incluye, además de la conservación de los materiales que quedan, el uso de materiales iguales a los originales: adobe y piedra, además de una iluminación natural mediante el empleo de vidrio traslúcido.

Los arquitectos son Félix Escribano y Arantza Arrieta, de Burgos.

El proyecto tiene el apoyo de Adeco-Camino, las Autoridades locales y Asociaciones locales.

La Comisión Local

 

Propuesta de intervención para la recuperación arquitectónica
y revalorización del entorno - Julio de 2010

Portada
Introducción

Análisis previo
Propuesta de intervención

Planos: Estado actual
Planos: Estado reformado

Portada

Introducción


Introducción

En la localidad burgalesa de Sandoval de la Reina, perteneciente al Municipio de Villadiego, se ha generado una encomiable iniciativa popular con el objetivo de recuperar los restos de la ermita de "Castrorrubio", situada en un paraje cercano al pueblo.

El principal vehículo para activar esta iniciativa es la página web www.sandovaldelareina.com/Ermita_de_Castrorrubio/castrorrubio.htm en la que se puede consultar toda la actividad ya generada, actualizada continuamente.

Aunque el último uso que tuvo la edificación fue efectivamente de carácter religioso, concretamente denominada como Ermita de San Martín, todo parece indicar que originalmente la edificación tuvo un carácter defensivo, coherente con su propia denominación como "castro", razón por la cual consideramos más apropiado hablar de la "Torre de Castrorrubio".

Con el objetivo mencionado, la Junta Administrativa de Sandoval de la Reina ha solicitado una Propuesta de Intervención a los arquitectos que suscriben este documento, Arantza Arrieta Goitia, colegiada 559, y Félix Escribano Martínez, colegiado 465, con domicilio profesional en c/ Eduardo Martínez del Campo, 20, 3°, 09003 BURGOS.

 

Análisis previo

 

Referencias históricas

Se sabe que en esa zona de las inmediaciones de la sierra de Amaya han sido encontrados restos desde la Edad de Bronce y que los habitantes de la zona opusieron resistencia al avance del imperio romano en la península. De hecho en las inmediaciones de este paraje existe un pequeño puente romano en buen estado de conservación.

Aunque este lugar estuvo mucho tiempo despoblado parece que en los tiempos de la reconquista, alrededor del año 1000 se levantaron en la zona diversas construcciones defensivas repoblándose el Alfoz de Amaya.

Según los estudios consultados sobre ese periodo histórico, las torres
defensivas se levantaban en cerros o puntos elevados, normalmente al norte de las poblaciones que defendían, y cerca de fuentes de las que se abastecían.

La tipología de "torre" corresponde a construcciones muy sencillas y sólidas, de gruesos muros y profundos cimientos. En un principio la altura de la torre se correspondía con la planta, pero con el paso del tiempo fueron creciendo.

La solidez de la construcción ha hecho permanecer restos de esta tipología reutilizándola en edificaciones posteriores; en algunos casos las edificaciones han desaparecido y el material se ha reutilizado en construcciones próximas.

A falta de estudios mas específicos, parece probable que a principios del XI pudiera documentarse alguna construcción en el lugar en el que se levantan los restos actuales, y que de ahí proceda el nombre de "Castrorrubio".

 

 

Lectura del lugar

De acuerdo con lo indicado con anterioridad, podemos suponer que la actual construcción no estaba aislada, sino que pudo formar parte de un pequeño núcleo de población que fue abandonado posiblemente a partir del s. XVI.

Posteriormente estos terrenos pasaron a formar parte del término de Sandoval de la Reina.

La portada se encuentra ubicada en la fachada noroeste y mira hacia la Peña Amaya, límite geográfico del valle del Pisuerga.

La edificación aparece actualmente ligeramente enterrada, situación que seguramente se ha originado por una doble circunstancia; por una parte la ruina del propio edificio ha generado restos de material que se han acumulado en su entorno mas próximo, pero además se ha podido producir un aporte de piedra y de otros materiales procedentes de las labores de mantenimiento de las tierras de labor que rodean actualmente el lugar. Este uso agrícola ha podido generar igualmente un progresivo "recorte" del ámbito original asociado a la construcción que hoy se conserva.

La conveniencia de realizar una intervención arqueológica en el lugar podría aportar datos mas concretos sobre las hipótesis aquí planteadas.

 


Lectura de los restos arquitectónicos

Si leemos la planta del edificio podemos observar que la fachada en la que se encuentra la portada no tiene ningún elemento en común con el resto de las fachadas.

  • Por su calidad constructiva. Mientras que la portada presenta una fábrica de sillería de bastante calidad el resto de los cerramientos son de mampostería o de adobe.

  • No presenta correspondencia ni trabazón con ninguno de los cerramientos.

  • No hay continuidad de muros, las fachadas norte y sur se adosan a la portada de diferente manera; mientras que el cerramiento norte lo hace de forma lateral, el cerramiento sur se adosa perpendicularmente.

  • En la cara interior de la portada quedan mechinales correspondientes a una estructura horizontal que apoyó en ese muro y que no tiene, por la altura a la que se encuentra y por la horizontalidad, correspondencia alguna con la cubierta a dos aguas que cubrió el conjunto de los restos.

  • El muro que corresponde a la portada principal tiene un espesor de 120 cm, presenta un arco ojival en su cara exterior, e interiormente presenta otro arco de mayor altura que pudo ser un arco de descarga que aligerara el peso de una construcción de mas envergadura.

  • El muro por encima de ese arco de descarga está torpemente desmochado dibujando un hastial a dos aguas cuyo eje no se
    corresponde con el eje de la portada exterior.

  • El arco ojival que configura la portada no presenta iconografía alguna, es decir no hay imágenes que "adornen" la entrada como suele ser habitual en la arquitectura religiosa (probablemente porque cuando se construyó no configuraba el acceso a un templo sino a un edificio de carácter defensivo).

 

Por otra parte, la nave que se mantiene parcialmente en pie se corresponde con un uso posterior como ermita, cuyos muros pueden considerarse datados en el año 1784, por ser una de las fechas que todavía aparece grafiada en los morteros de la fábrica existente a la izquierda de la portada.

 

El uso religioso ha pervivido hasta los años 70 del s. XX y de dicha ermita se conservan algunos restos en la Iglesia parroquial, como una pila bautismal y una losa de piedra de altar.

 

En los restos de la nave podemos distinguir los muros laterales que son cerramientos de mampostería y adobe, mientras que el muro posterior correspondiente a la cabecera de la ermita tiene un primer cuerpo de sillería, luego rematado igualmente con un cerramiento de adobe o tapial.
En el interior de este muro pueden observarse los restos de un pequeño hueco que no tiene correspondencia con el exterior, por lo que podría responder a un uso litúrgico de la cabecera del templo.


Conclusiones

  1. Los restos actuales están formados por varias construcciones correspondientes a distintos periodos; el primero pudo ser una
    construcción de carácter defensivo de la que se conserva parte de una torre desmochada que actualmente configura la portada principal.

  2. Los otros tres muros de cerramiento configuran en sí mismos una planta en forma de nave rectangular cuya disposición puede deberse al lugar o ser fruto de una evolución.

  3. Son pues dos elementos los que configuran el carácter de los restos que ahora tenemos, por una parte la portada resto de una torre defensiva, y por otra la nave con su largo, su ancho y su alto.

  4. Es importante hacer también una lectura de materiales, desde la nobleza de la sillería de piedra hasta el material pobre y habitual de la zona el adobe.

Propuesta de intervención


Pro
puesta de intervención

La intervención que se propone está basada de momento en la lectura de los restos actuales, de modo que si se obtiene más información, bien por estudios históricos, o bien por una intervención arqueológica, las conclusiones aquí expuestas podrían verse alteradas.

Con este punto de partida se propone una intervención simple y clara en la que se pretenden poner en valor los dos elementos que configuran en la actualidad los restos de la Torre de Castrorrubio; por un lado la posible torre y por otro el resto de la nave.

Para poner en valor estos elementos se propone por una parte recrecer la altura actual de la torre y por otra reconstruir el volumen de la nave con los datos de los que disponemos.

El recrecido de la actual portada, hasta una proporción cercana al cuadrado, pretende apoyar la identificación de la misma con el uso original defensivo, aportando una cierta verticalidad, pero sin un remate preciso que no conocemos, sino al contrario como un elemento compositivo que podría tener un mayor desarrollo.

Esto permitirá así mismo acentuar el carácter de hito en el paisaje y en el territorio del valle, coherente igualmente con su identidad como "castro".



La simplicidad de la propuesta se hace extensiva también a la intervención constructiva en estos dos elementos.

El recrecido de la "torre" se haría con sillares semejantes a los existentes, reutilizando en su caso los que puedan aparecer en la excavación o desescombro del entorno, retirando los que han sido seccionados en el remate superior y utilizando piezas enteras de formato similar a las existentes, incluso de la misma calidad y continuando con las hiladas que correspondan.
La necesaria diferenciación entre la fábrica original y el nuevo recrecido se reflejará marcando la línea con lajas de pizarra u otro material.

Para la recuperación volumétrica de la nave, la actitud es apoyar la idea de elementos independientes, para lo que se evita el contacto entre el resto de la torre y la nave, generando separaciones entre ambas a modo de rendijas de entrada de luz, materializados mediante hojas de vidrio de seguridad.

En un lateral del fondo de la nave se abre un hueco de mayor tamaño que pretende simbolizar una ventana que en ese paño parece que existió y que sirve para iluminar la cabecera de la nave.

El volumen que se pretende recuperar tiene vocación de sintetizar la estructura primitiva de un suelo, dos paredes y una cubierta a dos aguas. La altura de ese volumen a dos aguas viene dada por las trazas que quedan sobre el muro desmochado de la torre. Esa será la altura total de la nueva cobertura.


Para la reconstrucción del volumen de la nave se ha proyectado el siguiente sistema constructivo:

  • Cimentación. No se interviene. Se considera que los restos actuales cuentan con una cimentación que puede ser utilizable al menos en los muros que arrancan con piedra.

  • Cerramientos. Se desmontan los elementos que puedan ser susceptibles de desprenderse de los actuales muros para proceder a su consolidación y posteriormente completarlos hasta la altura de alero mediante un cerramiento a base de mampostería y adobe de la zona, o en su caso un muro encofrado a modo de tapial "contemporáneo" ejecutado con material de la zona y conglomerantes que aseguren su resistencia y durabilidad. En cuanto a la portada, no se considera necesaria ninguna intervención, para mantener las juntas a hueso y los rejuntados existentes.

  • Cubierta. Consideramos que para generar el volumen sencillo que se pretende construir es adecuado utilizar una cubierta de chapa de cobre de color marrón, que se integrará adecuadamente en el entorno natural, montada sobre unos paneles portantes de madera laminada. Si resulta necesario se podrían disponer pequeños tirantes metálicos a ambos lados de la nave.

  • Pavimento interior. Se tomaría la decisión en función de los restos hallados, parece que el último pavimento que se recuerda era de baldosas de barro cocido. Si fuera necesario plantear un nuevo pavimento podría resultar adecuado con un pavimento continuo in situ con árido visto.

  • Instalaciones. No se contemplan.

  • Carpinterías. Si no es posible recuperar la puerta debido a su mal estado, se procedería a su sustitución por otra de diseño similar. Se proponen vidrios de seguridad a hueso, sin carpintería en las nuevas grietas que se generan entre la sillería y los nuevos cerramientos.


Tratamiento del entorno

Los datos existentes en la actualidad sobre la parcela en la que se asienta la Torre de Castrorrubio, extraídas de vistas aéreas y catastrales, permiten aventurar que se ha producido una reducción del entorno asociado naturalmente al edificio.

El edificio se sitúa sobre un altollano desde el que se domina el territorio próximo. A su alrededor han sido aradas las tierras y éstas parece que se han ido adueñando en alguna medida de las tierras que rodeaban la construcción, de manera que en la actualidad la plataforma sobre la que se eleva el edificio tiene una superficie reducida y no existe un acceso fácil.

Se propone por tanto recuperar el acceso desde el camino existente, por corresponder al recorrido procesional de la Romería del Santo, allanando el terreno y aplicando una capa de terrizo compactado.

Una vez en el entorno mas próximo del edificio se debe realizar una labor de limpieza y desescombro, de modo que se recupere el nivel original de la puerta de la portada y se permita la visión de los cerramientos en toda su envergadura, apoyando así la implantación del edificio en su entorno. El terreno perimetral se debe dotar de un acabado natural, sin necesidad de proceder a pavimentaciones, salvo en el acceso frente a la portada.

Planos: Estado actual
Planos: Estado reformado

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Proyecto de recuperación arquitectónica y revalorización de su entorno (primeras consideraciones - abril/2010)

 

La concesión de la ayuda de hasta el 70 % del coste de los trabajos requiere la presentación de una memoria que debe incluir un proyecto elaborado por un arquitecto.

De momento, Eduardo Francés Conde, presidente de Adeco Camino, quien ha impulsado esta iniciativa, ha contactado con los arquitectos de Burgos Félix Escribano y Arantza Arrieta, que el pasado 10 de abril visitaron el lugar para una valoración preliminar.

A medida que estén disponibles memoria a presentar a Adeco Camino para la concesión de la ayuda y el proyecto, se publicarán aquí.

 

 

 

Colaboran:

 


Junta Administrativa de
Sandoval de la Reina



Vecinos, allegados y amigos
de Sandoval de la Reina

Asociación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María
(Sandoval)

Ayuntamiento de Villadiego
y Agencia de Desarrollo Local

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